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Wall Street sigue con dificultad para elevar los ingresos

La gran banca estadounidense mejora los beneficios gracias a la reducción de costes y a que ya no hace frente a grandes multas

Lloyd Blankfein, consejero delegado de Goldman Sachs.
Lloyd Blankfein, consejero delegado de Goldman Sachs. REUTERS

Los seis grandes bancos de Wall Street cierran el primer trimestre con un beneficio combinado de 24.230 millones de dólares. Es un rendimiento muy sólido, que en el caso de Goldman Sachs, por ejemplo, no se veía desde antes de la crisis financiera. Pero en términos generales, las cuentas no son tan espectaculares. Es la nueva norma en una industria que se centra en controlar el gasto y que es más conservadora en el riesgo.

Si el objetivo tras el derrumbe de Lehman Brothers era conseguir que la banca fuera más aburrida, los supervisores lo consiguieron en buena medida. Como indican desde FBR Capital Markets en una nota, “OK es el nuevo excelente”. Se ve en la dificultad que tienen para elevar los ingresos. La cifra de negocio conjunta de JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y Morgan Stanley rondó los 107.060 millones.

El coloso financiero que dirige Jamie Dimon es un buen ejemplo. El beneficio de JPMorgan Chase subió un 12% cuando se compara con el mismo trimestre de 2014, hasta los 5.910 millones. Sin embargo, los ingresos del mayor banco por activos de EE UU se elevaron a 24.820 millones, un 4% más que hace un año. Es la segunda vez en siete trimestres que el grupo supera la previsión.

Lo que consigue de momento Dimon es atemperar a los inversores más críticos, que le piden partir el banco para mejorar su rendimiento. Este resultado lo logró pese a que el primer trimestre fue un periodo dominado por la volatilidad, especialmente en el mes de enero, por los bandazos continuos en el precio del petróleo, el cambio de divisas y en los mercados de renta variable.

Uno de los motivos que explica que la gran banca de Wall Street eleve más rápido el beneficio que los ingresos es que ya no soportan tantas cargas legales como en el pasado. Bank of America es otro ejemplo en este sentido. El segundo banco tuvo un beneficio de 3.360 millones en el trimestre, frente a perder 276 millones un año antes. Los ingresos bajaron a 21.420 millones, un 6%.

Los resultados de la entidad que dirige Brian Moynihan, sin embargo, muestran que su rendimiento sigue dependiendo aún de la reducción de costes para ser rentable en un escenario económico dominado por los bajos tipos de interés. Su departamento financiero calcula que un incremento de un punto porcentual en el precio del dinero le aportaría 4.600 millones en intereses.

Laxitud monetaria

El negocio de la banca comercial en EE UU sufre por esta laxitud de la política monetaria. Wells Fargo registró de hecho una inesperada caída en el beneficio, tras 18 trimestres mejorando su rendimiento. El cuatro banco por activos de Wall Street tuvo una ganancia de 5.800 millones en el arranque de 2014, un 1,5% menos. Los ingresos crecieron un 3%, hasta los 21.280 millones.

Seis años después de que la industria financiera tocara fondo, los ejecutivos de los grandes bancos insisten en que la expansión está bien encarrilada aunque admiten que la recuperación va a trompicones y eso les obliga a ser más conservadores al manejar el riesgo. En paralelo, se van desprendiendo de los activos de deuda de baja calidad, un proceso que está a punto de culminar.

Citigroup, el más internacional del grupo de bancos, elevó el beneficio a 4.770 millones. Es un 18% más que en el primer trimestre de 2014. El tercer banco por activo mantuvo los ingresos estables, en los 19.740 millones. Lo que muestran los resultados de los cuatro conglomerados es que uno de los negocios más brillantes es el de asesoramiento en fusiones y adquisiciones.

Es lo que llevó a Goldman Sachs a cerrar las cuentas del primer trimestre con el mejor resultado en banca de inversión desde 2007. El holding bancario tuvo un beneficio de 2.840 millones, un 40% más que en el arranque de 2014. La progresión de los ingresos fue del 15%, hasta los 9.350 millones. Su rival Morgan Stanley ganó 2.390 millones tras ingresar 9.910 millones.

El gran reto a medio y largo plazo está en la regulación. Eso, señalan los analistas del sector financiero, les llevará a seguir reduciendo más los costes para poder quitarse de encima las nuevas cargas que tendrán que soportar por el cambio en las reglas de juego. El alza de tipos de interés antes de que acabe el año podría ayudar a compensar, pero no se espera un cambio mayor.