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Ikea estrena la venta ‘online’ con un punto de recogida en Navarra

La compañía instalará almacenes para recoger mercancías en zonas sin tiendas

Extiende así un sistema de crecimiento más económico que había probado en las islas

Ikea Pamplona
El punto de entrega de Ikea en Pamplona para recoger pedidos 'online'

Ikea ha comenzado a extender la venta por Internet en España. El pistoletazo de salida a la ampliación del comercio electrónico de la multinacional del mueble, sin embargo, es peculiar y muy limitado: de momento solo está activo para la recogida a través de un punto especial de entrega que inaugura en Navarra. Con esta decisión la compañía comienza a vender en esta comunidad autónoma, donde no operaba, y de paso, extiende el canal online, que hasta ahora solo operaba a modo de prueba en algunos puntos y que será uno de los formatos que quiere popularizar en los próximos años. Pese a la novedad de poder haecr encargos por la web, la venta completa a través de una tienda virtual y con envío a casa solo está prevista para dentro de dos años.

El estreno de la venta por Intenet es muy limitado: solo en Navarra y sin envío a domicilio ni pago a través de la web

La compañía sueca abrirá el punto de recogida de Navarra mañana, que además del almacén, tendrá una pequeña selección de productos para realizar pedidos también desde allí. Hasta ahora Ikea había realizado experimentos de venta electrónica, pero es la primera vez que instaura un sistema regular con vistas a expandir el modelo por la península. Además, la recogida es un punto creado específicamente para ello, y no desde una tienda tradicional, ya que en Navarra no disponen de comercios.

Las experiencias anteriores de Ikea con puntos de recogida fueron realizadas principalmente en Islas Baleares y Canarias, la primera comunidad en la que se instaló la multinacional (abrió en Gran Canaria en 1978). Pero las tiendas de Canarias y Baleares no pertenecen a Ikea Ibérica, la filial en España del grupo, sino que funcionan de manera independiente, como franquicias, y con estrategias al margen del grupo español, señala una portavoz de la compañía. La apertura en Navarra, dice, es distinta, porque es parte de la estrategia del grupo que se extenderá ahora en España.

El nuevo servicio online es todavía muy limitado y reducido: además de exigir la recogida en Pamplona y de usar para el encargo un sistema de correo electrónico (en lugar de una pagina especial o una aplicación), el pago se hará en el momento de recoger el pedido y no es posible realizarlo online.

Una vez realizados los pedidos, bien a través de la página web o en el propio centro, la compañía contacta con los clientes para avisarles de que ya pueden desplazarse al punto de entrega para recoger y pagar los productos, en un plazo máximo de 72 horas. El coste del servicio (por traer la mercancía de otras tiendas) de Ikea es de 9 euros hasta los 30 kilos, y de 19 euros, a partir de esta cifra.

Cambio de estrategia

El estreno navarro supone un cambio de estrategia en España, anuncia la empresa, centrada hasta ahora en macrotiendas. Es "el inicio de la estrategia multicanal para la expansión comercial en España en los próximos años", ha justificado Ikea. El nuevo punto de recogida está situado en el Parque Comercial Galaria de Cendea de Galar, a tres kilómetros de Pamplona. "Con 3.000 metros cuadrados, 862 de ellos dedicados a exposición, en el nuevo centro será además posible la realización de pedidos in-situ, con la ayuda de personal de Ikea y la compra directa de una selección de productos, principalmente complementos de decoración", explica la compañía.

Para Ikea estos puntos son un sistema de expansión novedosa, y además, una forma de abrir tiendas en más lugares a menor coste, ya que los formatos habituales que opera la multinacional son enormes: la tienda de Jerez abrió con más de 30.000 metros cuadrados de superficie comercial y 330 empleados, tras una inversión de 60 millones. Mientras, la apertura de este nuevo punto de entrega de Ikea en Navarra de 3.000 metros ha supuesto una inversión de alrededor de 500.000 euros y se ha contratado a 25 personas.

Aun así, Ikea asegura que no renuncia a seguir abriendo las grandes superficies. Dice en un comunicado que su expansión "pasa por la apertura, en los próximos años, no solo de tiendas Ikea tradicionales y centros comerciales" y por "el desarrollo de nuevos formatos comerciales como los puntos de entrega, tiendas con tamaños y localizaciones diferentes de las actuales y nuevas tipologías de canales, soluciones y soportes como el comercio electrónico, que estará operativo en España en un plazo de dos años".

El objetivo de la compañía, señala, es llegar a que "el 80% de los hogares españoles cuenten con un establecimiento IKEA a menos de una hora en coche y que el 100% de los consumidores tengan acceso a la gama de productos y servicios, a distancia".

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