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Galán asegura que la confianza vuelve a la economía en España

El presidente de Iberdrola defiende en Londres que la industria es "muy competitiva”

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán EFE

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, vendió este miércoles en Londres la recuperación española al presentar los resultados de la eléctrica de 2014. “Hemos pasado de estar al borde del rescate a ser una economía saludable y una de las que más crecen”, señaló. Galán lo atribuyó a que España tiene “una industria muy competitiva” capaz de aumentar las exportaciones en momentos de dificultad y a que “la confianza está volviendo a los ciudadanos”. En su opinión, el crecimiento de España estará más cerca del 3% que del 2% este año y probablemente el próximo.

El beneficio de Iberdrola cayó el año pasado un 9,5%, hasta 2.326,5 millones. Este descenso se debe, sobre todo, a la mayor carga fiscal después de que en 2013 se acogiese a la actualización de balances. Iberdrola cifró en 5.506 millones la contribución fiscal del grupo (3.292 millones en España), de los que 2.441 millones son impuestos propios y 3.065 millones los recaudados. El beneficio neto recurrente alcanzó los 2.112 millones, con una caída del 2,9% que el grupo atribuye al impacto de los cambios regulatorios del sector, que cifra en 617 millones, sobe todo por el recorte de primas a las renovables.

Las ventas fueron de 30.032,3 millones, un 3,3 % menos que en 2013, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 6.964,5 millones, frente a los 6.756,9 millones de un año antes.

“Somos optimistas acerca de cómo va a evolucionar el año”, afirmó Galán sobre el ejercicio en curso. El presidente de Iberdrola destacó la capacidad de la compañía para “mantener el dividendo y la solidez financiera a pesar de los tremendos cambios regulatorios”. De las inversiones acometidas el año pasado, de 2.848 millones, el 46% se destinó a Reino Unido y el 24% a Estados Unidos, frente al 18% de España. Para este año, la eléctrica no tiene necesidades adicionales de financiación ni necesita operaciones corporativas significativas, tras haber cumplido prácticamente con todos sus objetivos de desinversión.