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El BCE ultima el montante y el sistema de compra de bonos públicos

El mercado responde mal a la posible cifra de medio billón de euros en deuda

El presidente del BCE, Mario Draghi, en rueda de prensa en noviembre.
El presidente del BCE, Mario Draghi, en rueda de prensa en noviembre. Getty Images

El mercado tiene grabada en su agenda la fecha del 22 de enero, que es el día en el que el Banco Central Europeo (BCE) celebra su primera reunión sobre política monetaria del año y en la que los inversores dan por descontado que el organismo anunciará su plan de compra directa y masiva de bonos públicos. Cuánto, cómo y en qué plazo son los detalles que la institución está discutiendo en estas semanas y, según fuentes citadas por Bloomberg, la cifra que está sobre la mesa ronda el medio billón de euros.

La llamada flexibilización cuantitaiva o Quantitative Easing (QE), que es el nombre que la Reserva Federal estadounidense dio a su propio programa de inversión en deuda soberana, supone un histórico punto de inflexión para el BCE, ya que consiste en la compra directa de títulos a los Tesoros de los países —y no en el mercado secundario de bonos ya emitidos— y en grandes cantidades.

En el Consejo de Gobierno del BCE del pasado miércoles, los técnicos de la entidad presentaron diversos modelos para la compra. Todos ellos planteaban la adquisición de, o bien únicamente bonos con la máxima nota de solvencia (la triple A), o la compra de bonos soberanos con la nota mínima, que es la que marca el límite del grado de inversión, según Bloomberg. Esto dejaría fuera a países como Grecia o Chipre, que están en bono basura.

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi, cree que “el medio billón de euros en compra de deuda está en la línea de los objetivos del BCE”, de aumentar en un billón de euros su balance, hasta los tres billones. Sin embargo, otros analistas lo ven escaso: “Si solo son 500.000 millones de euros puede tener un impacto negativo” dijo a Bloomberg Soeren Steinert, socio director de Quoniam Asset Management en Fráncfort. “Se rumorearon cifras más altas y Draghi habló de potencia ilimitada, así que eso generó altas expectativas y no creo que esto sea suficiente”, añadió.

Los inversores respondieron mal y exigieron más intereses a los bonos periféricos, como los de España o Italia, cuyas primas de riesgo (el diferencial de rentabilidad con Alemania) creció. La prima española pasó de 115 a 123 puntos básicos y la italiana de 135 a 138.

“Lo más importante para ver el impacto en el mercado el tipo de títulos, a qué ritmo mensual va a hacer las compras y durante cuánto tiempo”, añade Campuzano, de Citi

Según indicaron fuentes conocedoras con las conversaciones citadas por Reuters, una de las opciones discutidas consiste en que el BCE comprará un porcentaje de deuda y su riesgo se distribuirá entre los bancos centrales de la eurozona en función de su participación, mientras que otra parte de las compras serían realizadas por los bancos centrales nacionales, que asumirían en este caso todo el riesgo.

“No existió una oposición fundamental sobre esta opción el miércoles (...) Podría ser una alternativa con la que el Bundesbank podría estar de acuerdo”, apuntó de las fuentes consultadas. Para los analistas de Merrill Lynch, esta forma de dividir los riesgos los riesgos “reflejará una falta de confianza en el eurosistema”.

Otros modelos discutidos pasan por que el BCE compre toda la deuda, pero solo la de mayor calidad, o invertir en todo tipo de títulos.

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