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Columna
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El empleo se desacelera

Todo el planeta habla ya de una tercera recesión en Europa

José Carlos Díez

Con más de 5,4 millones de parados, que el pasado trimestre se hayan creado 151.000 empleos es una buena noticia. Pero la tasa desestacionalizada de creación de empleo ha bajado del 0,9% trimestral en el segundo trimestre al 0,36% en el tercero. Además, la radiografía del mercado de trabajo que nos ofreció ayer la EPA sigue siendo preocupante. Más de un tercio del empleo creado es de autónomos. Un paro tan elevado y de larga duración agota las prestaciones y el objetivo es la supervivencia. Y una opción para sobrevivir, como nos enseñan las crisis latinoamericanas, es la informalidad. El empleo joven sigue cayendo con respecto a hace un año y también en la cohorte entre 30 y 35 años. Y la mejor muestra de debilidad del mercado de trabajo es la caída de la población activa.

La buena noticia es que se ha reducido el empleo a tiempo parcial y se ha sustituido por tiempo completo. Lo malo es que la productividad por hora trabajada está estancada o cayendo. La explicación es el turismo, sector intensivo en empleo y en el que nuestros competidores tienen salarios muy bajos. De los 95.000 empleos asalariados creados el pasado trimestre, todos han sido con contrato temporal, ya que se ha vuelto a destruir empleo con contrato indefinido, y 73.000 empleos han sido por motivos puramente estacionales. Todo turismo y favorecido por el buen clima de septiembre y octubre que alargará la temporada.

Pero pronto llegará el invierno y será largo y duro. Todo el planeta, también Alemania, hablan ya de tercera recesión en Europa. El frenazo de las importaciones chinas ha provocado una bajada de los precios de las materias primas y ha pinchado la burbuja de muchas economías emergentes, que tiraban de las exportaciones europeas. Por lo tanto, Europa debe reactivar su demanda interna o la recaída en la recesión será más dura de lo previsto.

En España la deflación se intensifica y el PIB nominal crece el 1% según el Banco de España. Los ingresos públicos aumentan el 1,5%, los ingresos exteriores están estancados y todo es susceptible de empeorar. Es el momento de ser realistas y de posicionarnos en Europa con Francia e Italia para conseguir un plan de inversiones públicas, mayor agresividad del BCE en la compra de bonos y un plan de mutualización de deudas. Obama en EE UU nos ha enseñado el camino. Con una política económica acertada desde 2009 han creado 8 millones de empleos, han reducido el déficit público casi hasta el 3% del PIB y han parado la dinámica insostenible de la deuda.

El presidente Zapatero ha reconocido que negar la dureza de la crisis en 2008 fue un error. Pero con 8% de desempleo, superávit público del 2% y deuda pública del 35% había margen para el error. Ahora con 100% de deuda pública, déficit del 6%, 24% de paro, pobreza extrema y un Parlamento fragmentado, según las encuestas, que el presidente Rajoy hable de raíces vigorosas es volver a cometer el mismo error pero sus consecuencias pueden ser mucho peores.

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