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La banca española, beneficiada por el sistema del fondo de resolución

Los criterios de aportación dan ventaja a los sistemas más atomizados y con más depósitos por unidad de capital que la media de la zona euro

La banca española y alemana serán las grandes beneficiadas por los criterios fijados ayer por Bruselas para el cálculo de las aportaciones individuales al fondo de resolución europeo que reestructurará o liquidará las entidades financieras en problemas. La Comisión Europea premiará a los bancos más pequeños y de menor riesgo y castigará con una contribución más alta a las grandes entidades y a aquellas que dispongan de menor variedad en sus fuentes de financiación. Los grandes perjudicados serán los sectores financieros de Francia y Países Bajos, muy concentrados y que, por tanto, verán incrementadas sus aportaciones al fondo de 55.000 millones de euros. El Ejecutivo comunitario desgranó ayer los criterios, pero no aportó cifras sobre las contribuciones que tendrán que llevar a cabo las entidades financieras de los Veintiocho. El ministro de Economía, Luis de Guindos, dejó entrever la semana pasada que los bancos españoles aportarán cerca de 7.000 millones (entre el 12% y el 13% del total).

“El enfoque elegido es equitativo y proporcionado. Cada banco contribuirá en función de su tamaño y de su perfil de riesgo”, subrayó ayer en un comunicado el todavía comisario de Mercado Interior, Michel Barnier. En la práctica, Bruselas establecerá las contribuciones anuales en función de dos principios: los pasivos de la entidad (excluidos los fondos propios y los depósitos garantizados) —los más grandes pagarán más—, que fijarán su cuota base, y su perfil de riesgo (exposición, importancia sistémica y variedad y estabilidad de las fuentes de financiación), que hará fluctuar las aportaciones entre el 80% y el 150% del montante fijo que les corresponderá pagar cada año.

Con estos criterios en la mano, los sectores financieros germano y español —más atomizados y con más depósitos por unidad de capital que la media de la zona euro— pueden darse por satisfechos. Por el contrario, fuentes comunitarias señalaban ayer a los bancos franceses y holandeses —cuyo sector financiero se caracteriza por la presencia de bancos de gran tamaño con pocos depósitos en balance— como los grandes perjudicados por la medida. La foto fija de las grandes economías de la eurozona la completa el sector financiero italiano, uno de los más castigados durante la crisis bancaria y que, según estas mismas fuentes, no se verá especialmente beneficiado ni damnificado.

Según los cálculos de los técnicos de la Comisión las entidades de mayor envergadura, que acumulan el 85% de los activos bancarios de la eurozona, acarrearán con el 90% de las contribuciones. Los bancos de tamaño medio, que suman el 14% de los activos, se harán cargo del 9,7% de las aportaciones al fondo y los más pequeños (aquellos cuyos activos no superan el billón de euros) únicamente aportarán el 0,3% del total del Fondo Único de Resolución, uno de los instrumentos clave en la nueva arquitectura de la Unión Bancaria diseñada por la UE.