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El retraso en las expropiaciones encarece la ampliación de Barajas en 400 millones

La demora en pagar las indemnizaciones se vuelve en contra de AENA

Obras para las construcción de la T-4 del aeropuerto de Barajas, en 2002
Obras para las construcción de la T-4 del aeropuerto de Barajas, en 2002

El retraso en pagar expropiaciones por la ampliación del aeropuerto de Barajas se ha vuelto contra la empresa pública AENA. Ante la demora, 590 propietarios pidieron la retasación del valor del suelo, algo a lo que tienen derecho después de estar dos años sin cobrar. Los tribunales han dado la razón a 145 de ellos, lo que ya supone un extra de 372 millones de euros, según AENA. Hay pendientes 27 sentencias que reclaman 37,5 millones, por lo que es previsible que el sobrecoste final solo por retasaciones supere los 400 millones.

En 1999, el plan director de Barajas estimaba un gasto en expropiaciones de 390 millones de euros por la ampliación del aeropuerto, rebautizado como Adolfo Suárez Madrid-Barajas. AENA ya ha pagado 2.070 millones para expropiar 26 millones de metros cuadrados. El precio del metro del suelo, previsto entonces por Fomento en alrededor de 15 euros por metro cuadrado, ha alcanzado los 283 euros por metro cuadrado en zonas próximas a Madrid. La media ronda los 80 euros por metro cuadrado.

El récord por retasación lo tiene la Congregación de Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús. En los años sesenta, una mujer soltera de Madrid legó a las monjas una finca de 296.783 metros cuadrados. “Era cuando la gente buena dejaba propiedades a las monjas al morirse, no como ahora”, lamenta Pilar Rodríguez Frade, ecónoma de la orden para la mitad sur de España.

145 sentencias contrarias a AENA establecen retasaciones al alza del suelo

Ese terreno, al oeste del aeropuerto de Barajas, cercano a la zona de expansión de Valdebebas, no tuvo uso hasta que hace más de una década AENA lo expropió para la ampliación del aeropuerto y la construcción de la nueva terminal T-4.

El Jurado Provincial de Expropiación fijó en febrero de 2008 que la finca valía 38,563 millones de euros (a 123,75 euros por metro cuadrado). Sin embargo, la orden religiosa pidió la retasación del terreno y que el justiprecio subiera a 271,8 euros por metro cuadrado. Usaban como fecha de cálculo la de 2006, en plena burbuja inmobiliaria. Para fijar los precios se usa de referencia el valor de la vivienda de protección oficial en zonas cercanas.

En 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid les dio la razón y fijó el valor de la finca en 80,6 millones de euros. El fallo señala que esa valoración está referida al 22 de mayo de 2006, en plena burbuja, aunque la sentencia llegue seis años después y con los precios deprimidos. En julio pasado, el Supremo ratificó la sentencia. Durante los años que duró el procedimiento, AENA abonó los 38 millones que fijó inicialmente el jurado de expropiación, pero el Supremo le obliga ahora a pagar otros 42 millones solo por esa finca.

La ecónoma insiste en que no va a repartir el dinero entre las monjas: “Que quede claro que irá a nuestra labor apostólica. Tenemos centros de inmigrantes en Canarias y en Torrejón, colegios, trabajamos en Haití, Filipinas, Egipto, donde las cosas están muy mal, y el Estado no nos da subvenciones”.

Una portavoz de AENA en Barajas afirma en un correo electrónico que los “42,1 millones de euros corresponden al mayor valor en retasación determinado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid”, y añade que “una vez firme la sentencia, esta cifra se abonará en los próximos días”.

Unas monjas logran 80 millones por una finca que recibieron como donación

Este es el fallo más extremo, la mayor retasación fijada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y la que más impacto tiene en dinero público (AENA es todavía una empresa pública). Pero hay muchos más. Los propietarios de 590 fincas reclamaron ante la Administración o en los tribunales la retasación y 174 lo ganaron. A los restantes se les denegó por haber dejado pasar el plazo para reclamarlo. AENA paga ahora inmediatamente cuando la sentencia es firme y justifica que si se producen retasaciones no es por su tardanza en pagar sino porque los pleitos se alargan tanto que no hay forma de saber el valor del suelo.

AENA justifica que a menudo pasaban más de dos años sin pagar por “la dilación en resolver los numerosísimos recursos por parte de los tribunales, entre otras causas por la complejidad de los procedimientos y la superposición de las distintas fases de expropiación”.

Fuentes jurídicas sostienen, en cambio, que durante años AENA, aconsejada por la abogacía del Estado, consignaba la primera cifra del jurado de expropiación pero no pagaba a los dueños del terreno si estos recurrían, lo que ha permitido a estos conseguir elevar drásticamente sus indemnizaciones.

Los casos que el Supremo está viendo ahora son sentencias del Tribunal Superior de Justica de Madrid de entre 2010 y 2012, planteados porque los años anteriores no recibieron el pago. Por eso las valoraciones del terreno son de los años de la burbuja.

Hace un año, la ministra de Fomento, Ana Pastor, calificó el asunto de las expropiaciones como “problema gordo y embalsado”. No es solo Barajas. Fomento se tendrá que hacer cargo con dinero público de las retasaciones por las expropiaciones de las fallidas autopistas de peaje, que superan los 2.000 millones de euros.

 

AENA: "Es una alteración ficticia"

Las expropiaciones para la ampliación de Barajas comenzaron en los años noventa e inicialmente se hicieron considerando los terrenos como rústicos, no urbanizables. Así lo determinó la Abogacía del Estado. AENA considera que el Tribunal Supremo “modifica radicalmente” los criterios de valoración “entendiendo que un aeropuerto crea ciudad”, y que por tanto los precios del suelo son mucho mayores de los estimados inicialmente. Solo en Madrid, “las últimas sentencias establecen precios de entre 272 euros por metro cuadrado y 283”, según explica la empresa pública en un correo electrónico.

“Esta argumentación permite la ficción de alterar la clasificación urbanística de los terrenos a los solos efectos de su valoración y pasan de rústicos no urbanizables a urbanizables, aunque sean suelos en los que, por razones obvias de gestión aeroportuaria, no se va a construir”, según AENA.

AENA se defiende y niega ser responsable de los retrasos. “Hay que tener en cuenta que: no se puede pagar si no se conoce el valor final de la finca” y que “ha existido una dilación en la determinación del precio por metro cuadrado, una dilación que se debe a la complejidad del procedimiento (sucesivos recursos presentados por los representantes de los expropiados, tanto en la vía administrativa como en la judicial)”. El derecho de retasación nace al cumplirse los dos años de la resolución del jurado de expropiación.

investigacion@elpais.es