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muere isidoro Álvarez
Tribuna
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Un empresario excepcional

Su personalidad discreta no le impedía ejercer un liderazgo cargado de solidez

El destino ha querido que en un espacio muy reducido de tiempo hayan fallecido dos empresarios españoles de fuste excepcional. Dos personas con una calidad humana y profesional extraordinarias. El pasado miércoles nos dejó Emilio Botín, y ayer domingo, Isidoro Álvarez, presidente y “alma mater” de El Corte Inglés.

Isidoro Álvarez ha sido un empresario que, siguiendo el ejemplo de su mentor y guía, Don Ramón Areces, ha trabajado incansable, y ha innovado permanentemente, llevando a cabo constantes iniciativas y proyectos con los que supo diversificar –con éxito y eficacia– el negocio y buen hacer del grupo empresarial El Corte Inglés, uno de los más importantes de España y de los más conocidos en el extranjero.

Su personalidad discreta, sobria y alejada del foco de los medios no le impedía ejercer un liderazgo cargado de solidez, de innovación, de adaptación a las circunstancias, de implementación de las nuevas tecnologías y de compromiso con la sociedad. Los empresarios hemos sido testigos de múltiples actividades en esta faceta de responsabilidad social de las empresas, pero subrayaré una de gran importancia para la positiva evolución de los medios de comunicación de este país: su patrocinio de las Becas Fulbright, en colaboración con CEOE. Muchos periódicos, radios, televisiones o medios digitales cuentan o han contado con periodistas que han sabido aprovechar la oportunidad de mejorar conocimientos y experiencias en universidades de Estados Unidos, gracias a esa iniciativa que Isidoro Álvarez apoyó desde el principio y que, una vez más, queremos agradecer desde esta institución.

Muchas otras acciones de responsabilidad social ha impulsado en campos tan diversos como la cultura, el deporte, la ciencia, la tecnología o la informática. Su empresa siempre ha colaborado también con los órganos de dirección y consultivos de la Confederación. Aprovecho estas líneas para rendirle nuestro más sentido y sincero respeto y homenaje, que comparten todos los empresarios españoles, y transmitir a sus familiares y trabajadores nuestro más profundo pesar. Todos estamos orgullosos de haber contado con la experiencia y buen hacer de uno de los empresarios más importantes y excepcionales de la historia de España.

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