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Preocupación en Alemania por las medidas anunciadas por el BCE

La prensa germana cuestiona las medidas anunciadas el jueves por Mario Draghi

Angela Merkel durante una sesión del Bundestag, el parlamento alemán.
Angela Merkel durante una sesión del Bundestag, el parlamento alemán. Getty Images

Las medidas anunciadas el jueves por Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), no fueron comentadas por el gobierno alemán, que tiene la sabia costumbre de respetar la independencia de la institución, una costumbre que practicó con disgusto cuando el otrora poderoso Bundesbank tomaba decisiones que no eran del gusto de las autoridades federales. Pero el anuncio hecho por Draghi de comprar deuda por una cantidad de hasta 500.000 millones de euros, para animar como él dijo, “el crédito a la economía real”, no dejó indiferente a los medios germanos. En una primera reacción, el influyente periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) señaló en un comentario publicado en su página web que el banquero italiano debería estar muy desesperado para aprobar las medidas que anuncio en Fráncfort. Según el FAZ, la decisión de reducir los tipos de interés en 0,10 puntos hasta dejarlo en el 0,05% habría sido adoptada para ayudar a Francia e Italia, que, según el diario alemán, aún siguen sufriendo el resultado de no haber adoptado medidas coherentes en el pasado. Con respecto a la decisión de la compra de activos, el influyente periódico conservador sugirió que la medida no había sido adoptada por unanimidad y que muchos miembros del Consejo de Gobierno del BCE no estaban entusiasmados con ella.

El Süddeutsche Zeitung fue más directo y con una pizca de ironía señaló que las decisiones anunciadas por Draghi parecían haber sido adoptadas en un mundo que no había sufrido la terrible crisis financiera mundial.

El Gobierno alemán guardó silencio, pero nadie en Berlín pone en duda que la canciller, Angela Merkel, volverá a coger el teléfono para pedirle un par de explicaciones al banquero italiano, tal como lo hizo después de su discurso de Jackson Hole, donde Draghi sugirió a los gobiernos de los países del euro que debían adoptar una política fiscal expansiva para combatir la débil coyuntura.