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OPINIÓN

Buen dato de empleo

Desde que Rajoy llegó a la Moncloa 833.000 españoles han perdido su empleo

En un país con 5,6 millones de desempleo, con 53% de desempleo juvenil, donde casi dos tercios de los parados ya han perdido la prestación y muchos están en pobreza extrema que se haya creado empleo siempre es una buena noticia. El dato de EPA corrige la destrucción de empleo eliminando la estacionalidad del primer trimestre. Seguramente tuvo que ver por el efecto Semana Santa que en 2013 fue en marzo y este año en abril. En promedio el empleo crece a una tasa anualizada del 1% en el primer semestre.

La pregunta es si este ciclo expansivo y de creación de empleo es sostenible. El relato triunfal de la recuperación del último año era que nuestra reforma laboral de Rajoy había cambiado nuestro modelo de crecimiento, mejorado la competitividad y que España sería la próxima Alemania con un crecimiento liderado por las exportaciones y con elevados superávits por cuenta corriente para reducir nuestra deuda externa.

Pero las exportaciones caen y España volverá a tener déficit por cuenta corriente en 2014. La recuperación es con demanda interna y a crédito, ya que volverá a aumentar la deuda externa. El empleo crece lo mismo que el PIB, se acabó la destrucción de empleo y se acabó el supuesto círculo virtuoso de nuestro aumento de productividad y mejorar de competitividad. Por lo tanto, seguimos con el mismo modelo pero sin burbuja inmobiliaria por eso tenemos 5,6 millones de parados.

Como las exportaciones caen, ahora el Gobierno dice que el motor del crecimiento es el turismo. Pero el turismo ha llegado a su tope de ocupación en Canarias y Baleares, las pernoctaciones de extranjeros estuvieron casi estancadas en mayo y junio y los ingresos por turismo en el primer semestre de 2014 fueron casi los mismos que en el primer semestre de 2013. Ahora se recuperan ligeramente las pernoctaciones de españoles y es la hostelería la que explica la mayor parte de creación de empleo. Pero es un empleo precario, a tiempo parcial y donde la jornada media, declarada, se ha reducido un 10% desde 2011. Canarias llena de turistas extranjeros sigue teniendo una tasa de paro del 33% y Baleares del 19%, el doble que el promedio europeo.

Pronto la tentación de Rajoy será reactivar la construcción de viviendas y crear otra burbuja inmobiliaria, como la que formaron en 1996 cuando llegaron al Gobierno. Complicado, el crédito sigue en caída libre, la banca digiere la burbuja y aún no ha provisionado las pérdidas, como demuestra Catalunya Banc que ha vuelto a quebrar después de ser nacionalizada y recapitalizada en 2012. Hay cientos de miles de viviendas a la venta y el empleo de menores de 35 años, donde se concentra la demanda potencial de viviendas, sigue cayendo y los salarios a los que son contratados no les permiten comprar casa ni llegar a fin de mes, por eso deciden irse de España.

Desde que Rajoy llegó a la Moncloa 833.000 españoles han perdido su empleo y los millones de parados de entonces han perdido su prestación. El presidente debería renunciar a sus vacaciones y quedarse a trabajar. Pero no para preparar la campaña de su partido en las elecciones autonómicas. Para preparar un plan y un cambio radical de su política económica que pasa por separarse de Merkel y apoyar un plan de inversiones y más presión sobre el BCE como pide Renzi y los socialistas europeos. Con esta recuperación España no saldrá de la crisis.