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El Estado pone otros 572 millones para el saneamiento de Catalunya Banc

Las nuevas ayudas públicas solo empezarán a recuperarse si Blackstone logra antes una rentabilidad del 13%

Sede centra de Catalunya Banc, en Barcelona.
Sede centra de Catalunya Banc, en Barcelona. REUTERS

Más dinero público para la banca. La compra por parte del gigante Blackstone de una cartera de hipotecas problemáticas de Catalunya Banc por 3.615 millones de euros se apoyará en un aportación de 572 millones de euros realizada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) a un fondo de titulización de activos. El Estado solo recuperará parte de ese dinero si antes Blackstone logra un rentabilidad del 13% por su inversión, según han comunicado esta mañana Catalunya Banc y el FROB.

Este apoyo público a Catalunya Banc se añade a los 12.050 millones que el Estado inyectó en la entidad para evitar su quiebra, por lo que la factura total será inmensa. Con esta operación el FROB tendrá algo más fácil vender la entidad, Catalunya Banc. CaixaBank, el Santander y Société Générale son los que han mostrado más interés por la entidad, que se coloca en el mercado por tercera vez.

Finalmente, la cartera de préstamos vendida tiene un valor nominal de 6.392 millones de euros y unas provisiones de 2.205 millones. La operación ha consistido en la transferencia de dicha cartera a un fondo de titulización de activos (FTA) por un importe igual a su valor en libros en la entidad, 4.187 millones de euros. Blackstone ha aportado 3.615 millones y el FROB la cantidad restante, 572 millones. Así, aunque no se trata de una aportación directa del FROB a Catalunya Banc, en la práctica el efecto es similar, pues la entidad habría tenido que asumir pérdidas de no ser por la contribución pública.

La transacción se ha estructurado mediante la creación de un fondo de titulización de activos (FTA) que se registrará en la CNMV y que recogerá la cartera de créditos transferidos por CatalunyaCaixa. Blackstone adquirirá una participación mayoritaria en el FTA, y se hará con la totalidad de los bonos senior del fondo. Por su parte, el FROB suscribirá bonos subordinados o junior. Los bonos senior son los primeros en recibir los flujos de caja hasta que el inversor logre una determinada rentabilidad; a partir de este momento, los flujos del fondo se repartirán con los bonos que suscribe el FROB.

Hasta 12 fondos han participado en la fase inicial del proceso competitivo; tras la presentación de ofertas no vinculantes quedaron cinco consorcios para la fase de presentación de ofertas vinculantes, los liderados por Oaktree, Lone Star, Cerberus-Goldman Sachs y Blackstone-TPG. Finalmente, cuatro de estos consorcios presentaron sus ofertas el 10 de julio, pues el magnate George Soros se retiró de la puja. Como la mejor oferta no superaba a la segunda en más de un 10%, el procedimiento ha acabado con la apertura de una segunda fase vinculante en la que han participado dos inversores, el ganador y Oaktree.

Más provisiones de las previstas

Según fuentes del mercado, el grupo Blackstone subió la oferta por la cartera al final de la subasta con lo que ganó la puja a su rival Oaktree y ha rebajado las ayudas públicas a la operación. En el mercado se esperaba que el Estado tuviera que apoyar esta venta con 1.500 millones. Sin embargo, al final, la rivalidad entre los dos fondos por hacerse con la cartera ha hecho que Blackstone pague más de 3.600 millones y el Estado limite sus ayudas a 600 millones, según fuentes conocedoras de la operación. En un principio se especuló con que el Estado pondría hasta 1.500 millones para animar al posible comprador, pero en ese momento se pensaba que la cartera solo tendría provisiones de unos 1.500 millones y finalmente han sido de más de 2.200 millones. El FROB ha destacado que la operación "supone la mayor venta de una cartera de crédito hipotecario registrada hasta el momento en Europa".

El apoyo se añade a los 12.050 millones que el Estado puso para evitar la quiebra de la caja

La gestión y administración de los préstamos correrá a cargo de Anticipa Real Estate, sociedad filial de Blackstone y adquirida el pasado mes de junio a CatalunyaCaixa. La cartera se compone de unas 40.000 hipotecas de pequeños clientes, muchos de ellos morosos y otros en riesgo de serlo. La propia entidad dice en su memoria de 2013 que “el paro y la exposición a los créditos minoristas hipotecarios, puede tener un efecto negativo en la tasa de morosidad”.

Blackstone era el favorito para triunfar en la compra de las hipotecas, como adelantó este periódico el martes. Los estadounidenses son especialistas en la adquisición y gestión de activos financieros con problemas. Blackstone es una de las firmas de inversión más importantes del mundo. Su negocio de gestión de activos, con una cartera de casi 300.000 millones de dólares en activos bajo gestión, incluyen vehículos de inversión enfocados a capital riesgo, hedge funds, créditos y otros activos financieros.

Blackstone no podrá desahuciar a los pequeños clientes a su voluntad. El FROB ha establecido en las condiciones de la subasta que el comprador de esta cartera deberá respetar el Código de Buenas Prácticas, promovido por el Gobierno y el Banco de España. En el caso de Catalunya Banc, este código se ha reforzado con condiciones más beneficiosas para los clientes, al tratarse de una entidad nacionalizada.

Catalunya Banc salió de los números rojos en 2013 al apuntarse un beneficio de 532,2 millones, frente a las pérdidas de 11.856 millones del año anterior gracias al negocio financiero realizado con las ayudas públicas.