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La brisa que mueve las aspas de Gamesa

La eólica recupera ganancias y pedidos impulsada por su estrategia hasta 2015

Aerogenerador de Gamesa en un parque eólico de Cádiz
Aerogenerador de Gamesa en un parque eólico de Cádiz

Gamesa sigue moviendo sus aspas al ritmo previsto en su plan estratégico. Trimestre a trimestre incrementa desde hace un año sus ganancias —cerró el ejercicio 2013 con un beneficio neto de 45 millones de euros frente a unas pérdidas de 659 millones en 2012— , aminora la caída interanual de sus ventas, reduce su deuda y mejora su balance. Los analistas no esperan grandes sorpresas, ni buenas ni malas, en los resultados del primer trimestre de este año que el grupo industrial presentará esta misma semana. Las guías previstas por la compañía se han cumplido hasta ahora y se van a seguir cumpliendo, se limitan a señalar en Gamesa.

La mejora de la rentabilidad, la caída de la deuda (un 15,2% menos) y la generación de una caja libre de 275 millones de euros en 2013, señala la compañía, aseguran a Gamesa la ejecución de su Plan de Negocio hasta 2015 con financiación ajena.

“Este resultado positivo”, agrega, “junto a la mejora de los márgenes, consolida la vuelta a la rentabilidad iniciada a principios del pasado ejercicio” y confirma “el sólido avance de las acciones puestas en marcha para convertir a la compañía en una organización más flexible, rentable y con menores necesidades de financiación, superando los compromisos” fijados en su plan de negocio.

Los últimos resultados de la compañía, sin embargo, no han satisfecho a todos. “Son más débiles de lo previsto", han dicho en Renta 4, aunque estén en línea con el consenso de los analistas a nivel operativo. Las cifras del cuarto trimestre de Gamesa, señalan en Ahorro Corporación, “han sido inferiores a lo esperado en ventas, algo mejores en Ebit e inferiores en rendimiento neto”.

Entre Areva y GDF Suez

Gamesa ha abierto y cerrado el primer cuatrimestre de 2014 en Francia. En enero anunció un acuerdo preliminar para la creación de una joint venture, una empresa conjunta, con Areva, el gigante francés de la energía, para el desarrollo del negocio eólico marino (offshore). El acuerdo definitivo sobre la nueva compañía, que estará participada al 50%, está muy perfilado y podría firmarse este verano. Y esta semana, el grupo vasco ha despedido abril también de la mano de una firma francesa con un contrato de mejora tecnológica y extensión de la vida útil de 19 aerogeneradores de una filial de GDF Suez.

Entremedio de estos dos contratos, Gamesa inauguró en abril en Finlandia el primer parque equipado con sus aerogeneradores de 4.5 MW configurados para bajas temperaturas; firmó con la polaca Energa el suministro de 10 aerogeneradores (20 MW); y un contrato con el promotor y operador indio Greenko para el suministro de aerogeneradores con una potencia conjunta de 100 MW; y puso en marcha en Texas (EE UU) su primer prototipo del aerogenerador G114-2.0 MW con 60 Hz de configuración eléctrica, desarrollado para maximizar el rendimiento de las turbinas en zonas con poco viento.

En marzo, reforzó con dos contratos (98 megavatios) su presencia en Brasil; y con un nuevo contrato (49 MW) su presencia en China. Y en febrero, firmó con la sueca Eolus Vind el suministro, instalación y mantenimiento durante cinco años de cuatro aerogeneradores con sistemas de detección y eliminación de hielo en las palas.

Los analistas resaltan, en todo caso, el optimismo del que hace gala la compañía ante 2014. Sus directivos prevén un volumen de ventas de 2.200/2.400 megavatios (un 20% superior en su punto medio al de 2013) apoyado por una fuerte demanda en países emergentes, la recuperación del mercado de Estados Unidos y una mayor competitividad de la energía eólica frente al resto de energías. Esperan además un margen de Ebit por encima del 7%, una ratio de capital circulante sobre ventas próxima al 10% y una ratio de deuda financiera neta sobre Ebitda de alrededor de 1,5 veces con una generación de caja positiva.

Gamesa, que vendió en marzo pasado su participación del 86% en un parque eólico griego a EMV y en enero dos parques en Alemania al grupo inversor HT Aiwanger, está pendiente según sus directivos de vender dos parques más en EE UU (la desinversión en uno de ellos ronda los 85 millones y está muy avanzada) y también está abierto a las oportunidades de financiación en el mercado de capitales (emisión de bonos).

La evolución de su cartera de pedidos y el reducido peso actual en sus cuentas del mercado doméstico y el limitado impacto directo que sufre por los cambios regulatorios en España para las energías renovables, avalan hasta ahora, al menos en parte, el éxito de su rápida readaptación en medio de la crisis económica mundial a la nueva realidad del mercado eólico y su relativo optimismo.

En España, donde el pasado año el grupo no vendió uno solo de sus aparatos y su facturación provino casi en su totalidad de servicios de operación y mantenimiento prestados a parques ajenos, los cambios de regulación le supusieron unos 5,6 millones en sus cuentas.

El fabricante de aerogeneradores, que registró una entrada de pedidos de 878 megavatios en el cuarto trimestre del pasado año (un 54% más que en igual periodo de 2012) y que terminó el ejercicio con una cartera total de pedidos de 1.386 megavatios (un 26% más que la contabilizada un año antes), ha ganado músculo en lo que llevamos de 2014 con varios contratos y acuerdos societarios.

La internacionalización es la clave. Así, según consta en un estudio de la consultora internacional BTM, Gamesa terminó 2013 como primer fabricante de equipos eólicos por cuota de mercado en México, con el 73% de los megavatios instalados, e India, con el 19%, y se situó como segundo fabricante, con 450 megavatios y un 20% del total montado, en Brasil. Además, según BTM, el conjunto de instalaciones en Brasil, México e India crecerá más de un 10% anual en el próximo cuatrienio.

Otra palanca de la evolución reciente de Gamesa hay que buscarla en sus actividades inversoras y de desarrollo tecnológico e innovación. El fabricante continúa focalizado, según dice, en el control estricto de las inversiones, asegurando el retorno de las mismas y la solidez de balance de la compañía. De esta manera, explica, Gamesa invirtió 110 millones de euros en 2013 (sin incluir inversiones ligadas a parques experimentales por importe de 13 millones de euros), muy por debajo del importe desembolsado en 2012 (190 millones).

Gamesa centró sus inversiones en 2013: en I+D asociado a nuevos productos y plataformas (G97-2.0 MW, G114-2.0 MW, Gamesa 4,5 MW y en offshore); en adecuación de su capacidad productiva a las citadas G97-2.0 MW y G114-2.0 MW; y a partidas vinculadas a la fabricación de la plataforma Gamesa 4,5 MW.

El parqué, pese al retroceso en la cotización de sus acciones en el primer cuatrimestre de este año, ha respaldado el plan de negocio que Gamesa presentó al mercado en octubre 2012 para recobrar la rentabilidad en un entorno de menor crecimiento de la demanda. Sus acciones se han revalorizado más de un 600% desde los mínimos que registró en vísperas de la presentación del citado plan, en julio del citado año, y fueron también las que más se apreciaron entre las cotizadas del Ibex, un 356,63%, en 2013.