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Los jefes de mañana toman los mandos de la empresa hoy

18 jóvenes se convierten en consejeros delegados por un día gracias a la iniciativa de EL PAÍS y las consultoras Ray Human Capital y Odgers Berndtson

Se llevan una mochila llena de consejos, una visión del mundo de la empresa distinta y su éxito en un proceso de selección en el que han competido con los mejores. Los 18 jóvenes universitarios ganadores del concurso Consejero delegado por un día pasaron una jornada con los líderes de 18 de las mayores compañías españolas. Y aprovecharon la oportunidad que les brindó esta iniciativa, organizada por EL PAÍS y las consultoras Ray Human Capital y Odgers Berndtson, y que ha celebrado su cuarta edición.

Los altos ejecutivos que han hecho de cicerones también terminaron el día con un buen puñado de descubrimientos: sobre todo, que las generaciones que llegan están bien preparadas y el talento no está en recesión.

Los altos ejecutivos que han participado este año en el concurso han permitido a 18 universitarios ver de cerca su día a día en Amazon, Axa, Banco Popular, Bertelsmann, Bodegas Riojanas, Campofrío Food Group, Coca-Cola, Danone, Ford, Ikea, MSD, Mutua Madrileña, ONO, Siemens, Toyota, Universidad Europea, Vodafone y Zurich.

La empresa compite hoy en un mundo global, y para llegar a ser un día jefes, quienes se preparan hoy deben hacerlo con una visión internacional. Es una de las recomendaciones que más han repetido los directivos que acompañaron a los universitarios. Fernando Carro, el consejero delegado de Bertelsmann, le recordó a Sara, todavía estudiante, que los idiomas deben ser una de las claves de su preparación. Jean-Paul Rignault, consejero delegado de Axa, es una buena muestra de la internacionalización del mundo de la empresa: lleva tres décadas en la misma compañía, pero ha cambiado varias veces de país e incluso de continente a lo largo de su carrera, tal y como le explicó al joven Mario Blanes.

Fernando Valdés, el consejero delegado de Campofrío, le recordó al joven Javier Sánchez que, aunque fuera hay todo un mundo de posibilidades, en España también quedan muchas oportunidades. Eso sí: siempre que se esté dispuesto a innovar. Rosalía Portela, consejera delegada de ONO, cree que al final lo que cuenta es la actitud: si se tienen ganas de aprender, lo demás llegará solo, le dijo a Oiane Fernández. Los cuatro estudiantes descubrieron tras acompañar a los ejecutivos que las jornadas de un jefe son maratonianas, que ser un líder no es fácil y que rodearse de un buen equipo es vital. Pero además a todos les dieron un consejo que no caduca: que nunca, incluso cuando ya ocupen el asiento del director, deben dejar de aprender.

ROSALÍA PORTELA ONO

 “Tómate las cosas en serio y muestra ganas de aprender”

Rosalía Portela junto a Oiane Fernández. ampliar foto
Rosalía Portela junto a Oiane Fernández.

Rosalía Portela está acostumbrada a que le pregunten cómo ha conseguido llegar tan alto en su carrera profesional. “Al acabar la universidad me planteé en qué tipo de empresa quería trabajar”, revela la actual consejera delegada de Ono. Después su mirada se desplaza hacia Oiane Fernández, la joven estudiante que ha pasado un día entero siguiendo todos sus movimientos. Con tono tranquilo, le asegura que “en las compañías donde lo que importa son el mérito y la capacidad hay muchas más mujeres con cargos directivos”.

Oiane, que está a punto de acabar un doble grado en Ingeniería Industrial y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Deusto, repite estar “muy contenta” con la experiencia en Ono. Lo que más la ha sorprendido es la rapidez con la que hay que tomar decisiones. “En una hora tienes que ser capaz de absorber muchísima información, entenderla y decidir al respecto”, relata entusiasta.

Algo nerviosa, pero sin abandonar la sonrisa en ningún momento, Oiane confiesa que todavía no tiene las ideas claras acerca de su futuro profesional, y por esto baraja la opción de empezar en el sector de la consultoría estratégica. “Creo que así voy a poder ver proyectos muy diferentes y acabar sabiendo realmente qué es lo que me interesa”, explica.

Portela es un pozo de consejos. Según ella, lo más importante para un joven que se enfrenta al mundo laboral no son ni los conocimientos ni la experiencia. Lo que cuenta, garantiza, es la actitud. “Me gusta que a los 20 años la gente tenga ambición de aprender, de mostrar a una compañía que se toma las cosas en serio y que se quiere desarrollar”, detalla.

Para Portela, también la experiencia con Oiane ha sido positiva. “Es buenísimo que vengan estudiantes y vean cómo funciona una compañía, porque acorta la distancia entre la universidad y la empresa, que en general es muy grande”, señala.

JEAN-PAUL RIGNAULT Axa

“Para ser jefe, lo primero que hace falta es sentido común”

Mario Blanes y Jean-Paul Rignault. ampliar foto
Mario Blanes y Jean-Paul Rignault.

Mario Blanes, estudiante de 21 años de Administración y Dirección de Empresas, llegó a la sede de Axa en Madrid a las 7.30. Su jornada como consejero delegado por un día empezaba por el plato fuerte: un desayuno con el comité de dirección. “Creía que sabía cómo funcionaba el mundo de los seguros. Sabía lo que eran las primas y los siniestros. Pero hoy me he dado cuenta de que no tenía ni idea. Este negocio es mucho más amplio de lo que pensaba y muy distinto”, dice durante el almuerzo. A su lado, Jean-Paul Rignault, consejero delegado de Axa, considera que el sector tiene en gran medida la culpa de eso. “No hemos sabido quitarnos de encima la imagen del vendedor de seguros gris. Y este sector no tiene nada que ver con eso. Tenemos un papel social. Somos la clave en cuestiones básicas para el futuro de la sociedad como la sanidad, la dependencia, la jubilación...”, defiende el ejecutivo.

Rignault dice que llegó a los seguros casi por casualidad. Acabó sus estudios con notas brillantes, pero tenía prisa por trabajar porque estaba a punto de casarse. Así que aceptó la oferta laboral que le permitía incorporarse antes. Era de Axa. “De eso hace 32 años”, recuerda. Pese a estar tanto tiempo en una sola compañía, dice que siente haber tenido muchos trabajos distintos. Ha desempeñado cargos en Francia, Reino Unido, Estados Unidos y, ahora, en España.

“Trabajar en el mundo de los seguros requiere, sobre todo, sentido común”, advierte a Mario. Igual que ser un buen jefe, añade. Lo primero, dice, es no olvidar lo más básico, “lo que ya nos enseñaron nuestros padres de pequeños: hay que ser respetuoso, saber escuchar y ser honesto”. También recuerda al estudiante que los puestos de responsabilidad exigen tomar decisiones. “Y a veces te equivocarás. Cometer un error es humano. Lo que no puedes permitirte es cometer el mismo error dos veces”, advierte.

FERNANDO CARRO Bertelsmann

“Hay que ser proactivos, curiosos y trabajar duro”

Fernando Carro y Sara Usera. ampliar foto
Fernando Carro y Sara Usera.

Fernando Carro, el consejero delegado de Bertelsmann en España, no para de dar consejos a Sara Usera, una joven de 21 años que cursa el último curso de Administración y Dirección de Empresas en ICADE. “Hay que ser proactivos, curiosos y trabajar duro”, dice el ejecutivo a la universitaria después de casi 12 horas de trabajo. Las recomendaciones no terminan ahí. “Quien aspire a un puesto directivo deberá tener una experiencia internacional, que añade mucho a tu experiencia”, aconseja. Y Sara lo tiene claro: “No pienso quedarme en España. Para llegar lejos hay que pensar de manera global”, afirma.

La jornada maratoniana incluyó más de ocho reuniones. “La vida de un consejero delegado es así, y hay que sacar tiempo para revisar correos electrónicos y para organizar el negocio”, dice Carro. Sara ha sido testigo de lo complejo que es gestionar una compañía líder en medios de comunicación con cinco divisiones. Bertelsmann está presente en España, uno de sus cinco mayores mercados, en todos sus negocios: televisión y radio (Atresmedia a través de RTL Group), editorial y cultural (Penguin Random House Grupo Editorial y Círculo de Lectores), publicaciones (G+J y Motorpress), servicios (Arvato), música (BMG) e impresión (Be Printers).

La empresa siempre ha tenido presente que la sangre nueva es lo mejor para crecer en el mercado. “Apoyamos mucho a la gente joven después de terminar la universidad. Tenemos 8.000 trabajadores en España y creemos que el futuro está en los jóvenes”, defiende Carro. Además de estudiar, cree que para llegar a un puesto directivo hay que prepararse sobre todo en idiomas. “Es fundamental. Estamos en un mundo competitivo y no hay que pensar que todo llega del cielo”, avisa. Sara sabe que el camino para ser jefe no es fácil, pero para lograr su sueño ya tiene la clave: “No me voy a quedar quieta. Eso es lo que yo quiero, sobre todo internacionalmente”.

FERNANDO VALDÉS Campofrío

“La clave es innovar, comprometerse y debatirlo todo”

Fernando Valdés y Javier Sánchez. ampliar foto
Fernando Valdés y Javier Sánchez.

A Fernando Valdés, el consejero delegado de Campofrío, le gusta generar debate. No solo con sus anuncios, sino dentro de su equipo de trabajo. “España es un país de pandereta solo publicitariamente, pero en realidad es serio, con grandes oportunidades”, confiesa con una discreta sonrisa. Y este es justo el mensaje que ha transmitido a Javier Sánchez García, estudiante del último curso de Administración y Dirección de Empresas, al final de la jornada de trabajo. “Lo que decidimos en Campofrío es un 100% de discusión, un 50% de acuerdo, un 100% de compromiso a la decisión tomada”, asegura el ejecutivo.

Durante más ocho horas, Javier conoció las entrañas de la empresa. Se reunió con el personal de recursos humanos, estuvo con el grupo de negocios de la compañía y visitó una planta que tiene la firma en Villaverde (Madrid). “¡Nunca había visto tantos jamones juntos! 300.000 en un solo sitio”, exclama el estudiante. Este joven es un emprendedor nato. “Cuando era pequeño vendía los juguetes que me sobraban”. Hace cuatro años, con solo 19, fundó su propia empresa. “Diseñamos una herramienta de auto training para gestión de liderazgo y trabajo en equipo que está basada en una técnica de entrenamiento militar y utilizamos disciplinas castrenses aplicadas a la gestión de una empresa. Trabajamos con gestoras de recursos humanos”, cuenta.

Valdés, acostumbrado a debatir todo, le explica al universitario que hay que tener cuidado con la innovación: “No solo es tener buenas ideas, es poner diferentes puntos de vista en la gestión de riesgos y oportunidades”. Y pone como ejemplo la crisis económica: “En Campofrío vimos la crisis como un cambio del entorno, no como un problema”. Javier, abierto a todas las recomendaciones, concluye: “Para triunfar en la empresa hay que ser crítico y proactivo y empezar a construir lo que será la economía y la sociedad del futuro”.