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El banco malo pierde 261 millones de euros en su primer año de vida

La presidenta dice que no pedirá más ayudas, aunque rebaja la rentabilidad anuncia

Los intereses de la deuda y el saneamiento de los créditos hunden el beneficio

Belén Romana, presidenta de la Sareb.
Belén Romana, presidenta de la Sareb. EFE

La Sareb, también conocido como banco malo porque acumula casi 50.000 millones de los peores activos inmobiliarios de la banca nacionalizada, ha cumplido su primer aniversario. La sociedad tiene en una cartera de lo más variada: “Incluye desde un fuerte hasta un terreno en ninguna parte”, puso como ejemplo Jaime Echegoyen, recién nombrado consejero delegado. Belén Romana, presidenta de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), presentó la cuenta de resultados de 2013, un balance que arroja unas pérdidas de 261 millones. Sin embargo, anunció que cumplirá los objetivos marcados, aunque con menos rentabilidad de la prometida.

“Tras analizar a fondo nuestra cartera, podemos concluir que la compramos a precios medios de 2013 y tras diseñar nuevas vías para generar ingresos adicionales, nos asentamos en un futuro que nos permite cumplir nuestros compromisos y evitar que el contribuyente ponga más dinero”, dijo la presidenta. Las obligaciones a las que hace referencia son vender la cartera en los próximos 14 años para devolver los préstamos recibidos (50.449 millones) y sus intereses (9.570 millones) sin generar pérdidas para los socios: el 55% del capital está en manos de entidades privadas y el resto es del Estado. Precisamente, la pesada carga de la deuda se comió las plusvalías de 319 millones que obtuvo con la venta de activos.

“No tenemos previsto pedir ampliaciones de capital”, comentó la primera ejecutiva. No obstante, admitió que no se alcanzará la rentabilidad del 15% prometida inicialmente a los inversores, ni el 13% registrado en planes posteriores: “La rentabilidad estará por debajo de esta cifra”, apuntó sin precisar más. La Sareb busca una nueva estrategia tras haber sido criticado por instituciones internacionales como el FMI por vender mucho, pero demasiado barato.

La actividad de la gestión y desinversión generó cobros a la Sareb por 3.800 millones, de los que el 41% correspondieron a ventas de inmuebles y carteras de préstamos. Otro 57% se consiguió gracias a los intereses de los préstamos, las amortizaciones y recobros de deudas. El 2% restante, con alquileres. No obstante, el margen neto generado con estas operaciones es de 1.000 millones menos, 2.861 millones.

En 2013 vendió 9.000 pisos “a precios de mercado” y 2.500 hectáreas de suelo. Cerró una docena de operaciones de venta de carteras, el 80% de préstamos y el resto de inmuebles, a fondos de inversión por unos 900 millones. El año pasado liquidó 25 inmuebles al día, lo que le ha colocado entre los 10 agentes más activos del mercado, y en 2014 tiene previsto desprenderse de 30 pisos diarios, un 15% más.

Nuevo plan de negocio

La Sareb está pendiente de realizar un nuevo plan de negocio para 2014, que dependerá de una circular contable del Banco de España que recibirá en breve y que delimitará la valoración de los activos financieros. En 2013, el supervisor ha obligado a esta sociedad a cargar contra la cuenta de resultados 259 millones como “deterioro de instrumentos financieros”, en referencia a créditos o garantías financieras que han perdido su valor. El resultado bruto de la Sareb ha sido de unas pérdidas de 403 millones, que se traducen en números rojos de solo 261 millones por un crédito fiscal de 142 millones. En principio, el plan de negocio de 2013 contemplaba una pérdida unos 170 millones.

Tras la salida del anterior consejero delegado, Walter de Luna (marcha sobre la que Romana no ofreció explicaciones convincentes) y su sustitución por Echegoyen, la sociedad ha decidido acelerar el ritmo de recorte de deuda. Este año tiene previsto amortizar 3.000 millones de deuda, un 50% más que en 2013. La decisión no implica que los ingresos crezcan en este porcentaje, según Romana, pero se ayudarán de los ingresos extra que esperan conseguir. Entre ellos están “el aumento en 7.000 millones, un 10% más, a lo largo de la vida de la Sareb, con la nueva estrategia de creación de valor”, señaló Echegoyen.

Las vías novedosas pasan por invertir 100 millones para acabar 130 promociones inmobiliarias para vender los pisos con márgenes más altos, acelerar las recuperaciones de créditos, y elevar la cartera de pisos alquilados, que ahora es de 6.000 viviendas. Cederá temporalmente un máximo de 2.000 viviendas a las Comunidades Autónomas para necesidades sociales.

Evitar ser un almacén de activos

A la vez, potenciarán los canales de ventas y desplazarán equipos de la Sareb a los bancos que les traspasaron los activos para agilizar procesos. “Tenemos que dejar de ser un mero almacén de activos para convertirnos en un modelo de fábrica, que nos permita generar valor”, dijo el exresponsable de Barclays Ibérica. Esta estrategia intenta evitar que la Sareb esté atrapada por dos circunstancia que, como admitió Romana, “no podemos controlar: el precio de mercado y el de adquisición de los activos”.

Según los cálculos de la compañía, la caída de las ventas ha terminado tras pérdidas del valor medio de los inmuebles del 4,2% en 2013 y del 35% desde el pico, en 2008. En su opinión, la mejor prueba de la estabilización de precios es el aumento del 15% anual en la demanda de inversores extranjeros.

“La combinación de la estabilización de volúmenes de los activos inmobiliarios, y de sus precios, unido a la vuelta del interés de los inversores, nos hace pensar que ha llegado un punto en el que los precios se han estabilizado”, ha concluido Romana. El acierto en este pronóstico será la clave para que se cumplan los planes de la Sareb, que tiene en juego 50.000 millones.

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