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El sueño del oro negro español

Un informe de la exploración y producción de crudo augura un impacto en el PIB del 4,3%

Miguel Ángel Noceda
La plataforma Cajun Express, en Gran Canaria.
La plataforma Cajun Express, en Gran Canaria.EFE

Sesenta años después del descubrimiento de petróleo en La Lora, parece volver la fiebre del oro negro. El desarrollo de la exploración y producción (conocida por el término inglés upstream), sobre todo en los denominados hidrocarburos no convencionales —en algunos casos mediante fractura hidráulica (fracking)— ha generado expectativas inesperadas. Existen unas previsiones de inversión de entre 700 y 1.000 millones para esta actividad.

La exploración y producción de hidrocarburos en España ayudaría a crear 260.000 empleos, según un estudio realizado por Deloitte para la asociación que reúne a las empresas del sector que también sostiene que apostar por esta industria tendrá un efecto significativo sobre la economía en términos de producto interior bruto (PIB) y balanza comercial. El informe encargado por la ACIEP (Asociación Española de Compañías de Investigación, Exploración y Producción de Hidrocarburos) y que incluye los recursos no convencionales (fracking) llega en plena polémica por el inicio de las prospecciones petrolíferas en Canarias y la búsqueda de crudo en Ibiza y el Mediterráneo.

El documento, titulado Análisis del impacto del desarrollo de la exploración y producción de hidrocarburos en la economía española y presentado este lunes analiza el impacto de esta industria en tres de las principales variables de la economía —PIB, empleo y balanza comercial— y en tres escenarios posibles —bajo, medio y alto—. El horizonte temporal del estudio es de 41 años, hasta 2065.

En cuanto al empleo, el desarrollo de la actividad de exploración y producción de hidrocarburos supondría, para el escenario medio, una generación de puestos de trabajo directos e indirectos que superaría las 260.000 personas en el año de mayor impacto, lo que representa aproximadamente un 1,6% del total del empleo nacional de referencia a razón de 6.340 empleos anuales. La cifra llegaría en el escenario alto a los 755.000 empleos (4,7% del total), mientras que en el bajo se quedaría en unos 81.000 puestos de trabajo (0,5%).

Sobre el PIB, las analistas afirman que en el escenario medio el sector aportaría 44.000 millones de euros en el año de mayor impacto, lo que equivaldría a un 4,3% del PIB actual, superando lo que suponen otras actividades como el transporte o el sector primario. Durante todo el horizonte temporal del estudio, su valor añadido bruto superaría el billón de euros, un importe que según recuerda el estudio equivaldría al PIB actual de España. Esta contribución se explica, principalmente, por el efecto directo del desarrollo del propio sector con un 80%. El 20% restante se distribuye entre actividades como el de la industria manufacturera metálica o alquiler de maquinaria, entre otras.

En caso de que los recursos fueran elevados, el impacto en el PIB sería de 125.000 millones en el escenario alto, el equivalente al 12%. En el bajo, el impacto máximo sería de 14.000 millones de euros 1,4% del PIB.

En cuanto a la balanza comercial y con relación a los intercambios de gas natural, la producción de los recursos propios permitiría un saldo neto exportador durante más de 20 años. Por su parte, el impacto asociado a la producción de petróleo en este escenario medio sería más moderado ya que reduciría las importaciones hasta en un 20%.

Balanza comercial

Respecto a la contribución neta a la balanza comercial, en el escenario medio la contribución igualaría al nivel de déficit que presenta actualmente la balanza en un plazo de 15 años, y alcanzaría un valor máximo superior a los 40.000 millones de euros en 2040.

Para llegar a estas conclusiones, el análisis de Deloitte considera un inicio de la actividad ahora y un plazo de 24 años para la realización de los trabajos de exploración de los recursos, y parte de una estimación de recursos prospectivos en un escenario base de 2.000 millones de barriles equivalentes de petróleo y 2.500 BCM (miles de millones de metros cúbicos de gas natural).

Los datos que emplean los analistas surgen de otro informe encargado por la asociación (Evaluación preliminar de los recursos prospectivos de hidrocarburos convencionales y no convencionales en España), en este caso a la consultora Gessal en marzo de 2013.

El subsecretario de Industria, Enrique Hernández Bento, aprovechó su presencia en la presentación del informe para repetir que el Gobierno trata de impulsar la investigación de hidrocarburos y diseñar planes de viabilidad para su explotación, en referencia al fracking.

Además, Hernández entró en la polémica sobre las prospecciones de Canarias y Baleares para subrayar que el debate es político y se debe a que el ministro del ramo es canario. Después resaltó que se realizarán siempre que tenga informe positivo del impacto ambiental. Al respecto, recordó que existen países en el mundo donde turismo y explotación de hidrocarburos son compatibles.

Para el presidente de ACIEP, Antonio Martín, este estudio “pone luz en el debate sobre los hidrocarburos y refuerza el compromiso del sector con la sociedad”. “Cuando hablamos de exploración y producción de hidrocarburos en España, estamos hablando de generación de empleo, de riqueza para el país y de mejorar nuestra posición comercial en el mundo”, añadió.

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Sobre la firma

Miguel Ángel Noceda
Corresponsal económico de EL PAÍS, en el que cumple ya 32 años y fue redactor-jefe de Economía durante 13. Es autor de los libros Radiografía del Empresariado Español y La Economía de la Democracia, este junto a los exministros Solchaga, Solbes y De Guindos. Recibió el premio de Periodismo Económico de la Asociación de Periodistas Europeos.

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