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Las 16 compuertas, clave para el canal

Panamá exige al consorcio que se comprometa por escrito a fijar fechas de entrega

Una empresa italiana es la responsable de su construcción y solo ha enviado cuatro puertas

Llegada de las cuatro primeras compuertas en agosto pasado.
Llegada de las cuatro primeras compuertas en agosto pasado.

Son 16 moles de más de 3.000 toneladas de peso, 58 metros de largo, 30 de alto y 10 de ancho. Las compuertas que el consorcio responsable de las obras del canal de Panamá, liderado por la constructora española Sacyr, tiene que instalar para hacer posible la ampliación de la vía marítima son una pieza clave para el proyecto. Hasta la hecha han sido entregadas cuatro. Otras tantas deberían haber sido suministradas a finales de 2013, pero problemas con el transportista lo impidieron y siguen en Italia, donde está la empresa que las fabrica por encargo del consorcio. Ahora, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) pide nuevas garantías sobre la entrega.

La última propuesta de los administradores del canal —enviada el fin semana para intentar poner fin a la disputa por sobrecostes multimillonarios que mantiene con el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC)— establece fechas específicas para la entrega de las compuertas, cuya construcción fue encargada por GUPC a la empresa italiana Cimolai. Las cuatro primeras piezas llegaron a Panamá el verano pasado, tras un largo viaje de un mes en un buque semisumergible. Pero la ACP aún está pendiente de recibir otras cuatro compuertas por problemas con la empresa propietaria de la embarcación utilizada para el transporte. En su día, el consorcio informó de que estaba en búsqueda de otro buque para completar el traslado. Hay que tener en cuenta que no hay muchos barcos en el mundo capaces de un encargo de estas caracerísticas. Las otras ocho compuertas aún están en proceso de fabricación.

La construcción de estas compuertas se lleva buena parte del presupuesto del contrato adjudicado en 2009 al Grupo Unidos por el Canal. El total asciende a 3.200 millones de dólares (2.400 millones de euros) y la parte de compuertas, válvulas y sistema electromecánico absorbe 1.100 millones de dólares. Cada compuerta pesa 3.500 toneladas, el equivalente a 2.000 vehículos juntos, cinco veces más que las actuales, que rondan las 700 toneladas. De las 16 compuertas que se fabrican, ocho serán ubicadas en el lado Atlántico y otras tantas en el Pacífico. Las más grandes —33 metros de altura y casi 4.300 toneladas— serán colocadas en el lado del Pacífico, por su mayor riesgo sísmico y sus mareas más altas.

El segundo envío de compuertas no llegó en noviembre, como estaba previsto, según la ACP

Las fechas de entrega de estas compuertas es uno de los puntos de negociación que tienen que resolver las partes para reanudar las obras de ampliación. Los trabajos llevan paralizados desde la semana pasada después de que la ACP y el consorcio abandonaran la mesa formal de negociación, aunque los contactos para llegar a una solución no han dejado de producirse en los últimos días. El motivo de la disputa gira en torno a sobrecostes de 1.600 millones de dólares que el consorcio quiere que la ACP cofinancie.

Pese a los problemas de liquidez del consorcio, el administrador de la ACP, Jorge Quijano, ha asegurado que no habido problemas con la empresa italiana porque el subcontratista ha seguido trabajando sin interrupción.

El proyecto de ampliación del canal se inició en 2007 e implica una inversión cercana a los 5.250 millones de dólares. El proyecto de construcción del tercer juego de esclusas, a cargo de GUPC, es que el que absorberá la mayor parte del presupuesto. El objetivo es duplicar la capacidad de carga de 300 a 600 toneladas al año, con barcos llamados pospanamax, que permiten trasladar 12.000 contenedores, en lugar del límite actual de 4.000.