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La Junta de PRISA aprueba el acuerdo de refinanciación de la deuda

El pacto permite ampliar el vencimiento de los préstamos hasta seis años

Dota de nueva liquidez y otorga la máxima flexibilidad en la venta de activos no estratégicos

Cebrián y Abril-Martorell, en la Junta de Accionistas.
Cebrián y Abril-Martorell, en la Junta de Accionistas.

La junta extraordinaria de accionistas del grupo PRISA aprobó este martes el acuerdo de reestructuración de la deuda financiera al que ha llegado la compañía con la totalidad de los bancos y los fondos de inversión acreedores. El pacto permite ampliar el plazo de vencimiento de la deuda hasta seis años, dota de una línea de liquidez adicional al grupo y otorga mayor flexibilidad para la venta de activos no estratégicos, al tiempo que permitirá aprovechar la mejora de la coyuntura económica.

“La aprobación de la refinanciación permitirá que en adelante nuestro grupo de empresas se desarrolle coherentemente, abordando con prudencia pero con decisión un proceso de crecimiento sostenido que garantice la rentabilidad de los inversores, la devolución de la deuda y el futuro de nuestras operaciones”, señaló en su intervención el presidente ejecutivo del grupo, Juan Luis Cebrián.

Cebrián subrayó que el cumplimiento de las nuevas condiciones de financiación “implica la venta de activos relevantes”, pero precisó que se concede “un plazo suficiente y realista que ha de facilitar que dichas disposiciones no se hagan con precipitación, ni presionados a la baja en los precios por el oportunismo de algunos licitantes”.

La reestructuración financiera ha sido suscrita por 28 bancos y 17 fondos

El acuerdo, cerrado con 28 bancos y 17 fondos de inversión, incluye la posibilidad de adquirir deuda al descuento por la propia empresa, y la desaparición del régimen de unanimidad en las aprobaciones necesarias por el sindicato de acreedores, para sustituirlo por el de mayoría reforzada con arreglo a la ley británica.

La financiación se estructura en tres tramos. El primero comprende el dinero nuevo provisto por los fondos de 353 millones de euros, con vencimiento a dos años y un año adicional de extensión. Los intereses son de euríbor más 260 puntos en efectivo y una comisión (PIK) del 6,15%. Dicha comisión podrá ser pagada entregando warrants equivalentes al 17% de las acciones A de PRISA, cuya emisión fue aprobada por la junta. El segundo tramo es por 647 millones de euros con vencimiento a cinco años y un interés en efectivo de euríbor más 260 puntos básicos. El tercer tramo, a seis años (hasta 2019), alcanza los 2.278 millones, con un interés en efectivo de 10 puntos básicos y una comisión (PIK) del 2,50%. El coste medio resultante de todos los tramos de la deuda incluidos los warrants se estima en euríbor más 379 puntos básicos.

El proceso de reducción de deuda del tercer tramo va ligado al cumplimiento de una serie de hitos de desapalancamiento (reducción de 900 millones de euros en 2015 y de otros 600 millones en 2016) que incluyen como garantía para los bancos acreedores la entrega de una opción sobre una participación de hasta el 75% de Santillana.

PRISA tendrá varias opciones alternativas para cumplir con el proceso de desapalancamiento: ventas de activos no estratégicos; financiación a nivel de las unidades de negocio; recompra de deuda en el mercado a descuento; emisión de instrumentos de capital y potenciales transferencias de deuda desde el tramo tres al dos.

La compañía gana flexibilidad en la venta de activos no estratégicos

“Ninguno de estos métodos obliga a la venta de ningún activo en particular, ni en un momento determinado ni con una determinada valoración”, según recalcó el consejero delegado del grupo, Fernando Abril-Martorell.

En este sentido, señaló que en los próximos trimestres la compañía continuará promoviendo procesos de “desinversión de activos considerados no estratégicos, de forma particular en lo que se refiere a los activos audiovisuales”, aunque siempre que las ofertas estén “en los rangos de valoración que estimemos adecuados”.

La compañía también se plantea la posibilidad de reforzar sus fondos propios o los de sus filiales como una alternativa más para alcanzar un equilibrio definitivo de su balance.

El ejecutivo puso énfasis en los esfuerzos operativos que ha llevado el grupo en los últimos años que, junto con las desinversiones realizadas y las distintas operaciones de mejora de la estructura de capital, han posibilitado compensar parcialmente la caída de ingresos debido a la crisis económica y del mercado publicitario y reducir la deuda del grupo en 1.730 millones de euros desde 2009, hasta los 3.216 millones al cierre de 2012.

Cebrián evoca a Mandela: “Una prensa crítica e independiente es la sangre de la democracia”

R. Muñoz

El presidente ejecutivo de PRISA, Juan Luis Cebrián, utilizó una cita del líder sudafricano Nelson Mandela para resumir el anhelo profesional del grupo de comunicación: “Una prensa crítica, independiente y de investigación es la sangre de la democracia. Debe ser libre de la interferencia del Estado. Debe tener suficiente potencia económica para resistir las lisonjas de los funcionarios gubernamentales. Debe poseer una independencia respecto a los intereses creados para ser valiente e inquisitiva, sin miedos ni favores”.

Cebrián señaló en la junta de accionistas que tras el cierre de la refinanciación, las empresas del grupo estarán en condiciones “de reforzar su excelencia, mejorar su competitividad y consolidar la independencia editorial de la que desde su fundación han hecho gala”.

El máximo responsable de PRISA señaló que la compañía mantendrá una política de reducción y contención de costes junto con una actividad inversora capaz de hacer frente a los dos grandes retos que tiene planteados: la extensión de las operaciones en los mercados de Latinoamérica y la transformación exigida por el universo digital.

Cebrián recordó que durante los cinco últimos años el grupo ha tenido que hacer frente a condiciones dificilísimas del mercado publicitario, al tiempo que se encarecían los servicios de la televisión de pago, “notablemente por el aumento disparatado de los precios de los derechos de la Liga de fútbol y la subida, también disparatada, del IVA cultural en 13 puntos”. Ambas circunstancias, junto con la transformación del sector por las nuevas tecnologías, ha redundado en el deterioro de la cuenta de resultados y de la generación de caja de la compañía, obligando a una profunda reestructuración de costes, aunque se ha procurado que en ningún caso los recortes tuvieran un impacto significativo en la calidad de los contenidos informativos, de educación y entretenimiento.

Por su parte, el consejero delegado de PRISA, Fernando Abril-Martorell, adelantó que la próxima semana presentarán al Consejo de Administración el presupuesto para 2014, que pondrá su foco “en intentar capitalizar la recuperación, allá donde esta se produzca”.

PRISA espera una ligera mejora del marco publicitario en consonancia con la recuperación de la economía. Por divisiones, confía en que el negocio de radio empiece a ofrecer oportunidades en España. También espera que Santillana se beneficie de la nueva reforma educativa en España, de aplicación a partir del verano de 2014, y avance en desarrollo de sus programas digitales en América. El negocio de prensa seguirá buscando fórmulas que permitan extraer rentabilidad de sus enormes audiencias. También se prevé que la división audiovisual mejore con la recuperación del consumo tanto en Portugal (Media Capital) como en España (Canal +).

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