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Vodafone ve caer su beneficio más de un 40% en España por segundo año

La auditora le pide que compute como gasto los 115 millones que pagó a RTVE

Vodafone sigue sufriendo la crisis del consumo en España. Y además la inversión multimillonaria que hiciera la multinacional británica con la compra de la antigua Airtel se deprecia año a año. Vodafone España registró un beneficio neto en su último ejercicio fiscal de 2012 (de 31 marzo de 2012 a 31 marzo de 2013) de 206 millones de euros, lo que supone un descenso del 44,7% respecto al ejercicio anterior, según consta en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Se trata del segundo año consecutivo en el que la filial española de la primera operadora europea de móviles ve cómo su resultado neto cae más de un 40%, puesto que en su ejercicio fiscal de 2011 los beneficios descendieron un 44,3%.

La evolución de los ingresos es menos negativa, al alcanzar los 4.705 millones de euros, con un descenso del 13,1%. Una caída similar a la que experimentó la venta de terminales, de un 13,3%, hasta los 397 millones. El resultado de explotación se desplomó un 44,3% hasta los 297,8 millones. La caída de precios, la pérdida de clientes y el pago al Estado de las frecuencias destinadas al 4G han motivado el fuerte estrechamiento de los márgenes de beneficio.

El resultado podía haber sido aún peor si, como apunta la salvedad de Deloitte en su auditoría de las cuentas, Vodafone hubiera registrado como gasto y no como una inversión financiera la tasa pagada de 115 millones de euros para la financiación de RTVE. Deloitte entiende que una vez que la Comisión Europea decidió en julio pasado archivar el pleito interpuesto por las operadoras de móvil españolas sujetas al canon contra el modelo de financiación de RTVE aprobado por el anterior Gobierno socialista, Vodafone debería haber reflejado esa resolución en sus cuentas como hecho posterior y dejar de computar esa cantidad como un activo.

En fuentes de Vodafone se indicó que ya se ha subsanado esa salvedad en las cuentas de la filial del primer semestre del presente año fiscal (de 31 de marzo a 30 de septiembre de 2013), pero que, pese a ello, seguirán con la reclamación judicial en España. La extinta Comisión del Mercado de Telecomunicaciones eximió en enero de este año a Vodafone de pagar esa tasa, una vez que la operadora anunció que cerraba sus servicios de televisión por móvil.

La compañía acaba de anunciar una inversión de 650 millones

La filial se ha propuesto dar un giro radical a esta situación y ha aprobado un plan a tres años para conseguir crecer en ingresos y beneficio de explotación al final del periodo. Además, acaba de anunciar una inversión de 650 millones de euros adicionales para acelerar la implantación de su estrategia durante los próximos dos años. Esta cantidad se añade a los 500 millones ya anunciados para el despliegue de la red de fibra compartida hasta marzo de 2017.

La plantilla media se redujo de 4.368 a 4.216 empleados fijos en el último año, aunque en esa cifra no se incluye el impacto que tendrá el expediente de regulación de empleo presentado por la compañía a principios de este año, que incluye 620 despidos y 130 externalizaciones.

La retribución al Consejo de Administración, integrado por cuatro miembros, subió un 40% hasta los 7,13 millones de euros, debido a que en 2012 recibieron las acciones del plan trienal sujeto al cumplimiento de una serie de objetivos del grupo.

Por su parte, Vodafone Holding Europe, la sociedad instrumental española que sirve de vehículo de inversión, se anotó unas pérdidas en el ejercicio fiscal de 2012 de 3.322 millones de euros, debido al ajuste del valor contable por la depreciación de los activos en España. En 2011, esta sociedad ya se anotó pérdidas de 532 millones. Ha tenido que reducir capital tras esas pérdidas. La sociedad está acogida a la tributación privilegiada de las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE).

El grupo Vodafone anunció sus cuentas en mayo pasado, pero no facilita los resultados de sus filiales desagregados, por lo hay que esperar a que se publiquen en el Registro Mercantil.