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Vuelve a soplar a favor de Gamesa

La eólica, tras su ‘annus horribilis’ de 2012, recupera los beneficios y se dispara en Bolsa

El viento vuelve a soplar a favor de Gamesa. El fabricante de aerogeneradores, pese a no haber vendido uno solo de sus aparatos en España en 2013, se recupera de su annus horribilis (perdió 659 millones en 2012, atribuibles al saneamiento de su balance y a su Plan de Negocio 2013-2015). A 30 de septiembre ha vuelto a contabilizar beneficios, y lleva este año tres trimestres seguidos haciéndolo aunque caen sus ventas, gracias al mercado exterior, a los servicios de operación y mantenimiento, y a unos menores costes.

Este año está confirmando “la necesidad de ajustar el sector eólico a la nueva realidad del mercado y de la propia industria, ahora más madura”, explica el presidente ejecutivo del grupo, Ignacio Martín, a este suplemento. “Gamesa vislumbró la nueva realidad en su momento y sobre ella basó el Plan de Negocio 2013- 2015, que presentamos en octubre de 2012 para redimensionar en su justa medida a la compañía. El tiempo nos está dando la razón puesto que nuestros competidores han tomado decisiones similares. La diferencia está en la rapidez y en la calidad en la ejecución de los planes y ahí creemos que Gamesa puede tener ventaja”, agrega el ejecutivo.

Gamesa se congratula de sus últimos resultados y acaricia estos días su posible retorno al Ibex 35, cuando se cumple un año de su exclusión. Cerró noviembre como el valor de mayor revalorización anual del parqué en 2013, un 337,41%, y con una capitalización bursátil de 1.843,44 millones.

Estudia estos días, además, la colocación de un bono de alta rentabilidad por un importe de hasta 250 millones y a un plazo de entre cinco y siete años. El objetivo de esta operación es diversificar sus fuentes de financiación y reducir la dependencia bancaria.

Los resultados avalan el cumplimiento de sus objetivos para este año y siguientes

Gamesa asegura que no tiene problemas para pagar los vencimientos de su deuda y que los recursos que se capten con los bonos se destinarán a financiar nuevos proyectos y contratos. No les inquieta un vencimiento en junio de 568 millones que es parte de un crédito sindicado de 1.200 millones. No necesitan refinanciar, dicen, porque disponen de una posición cómoda de liquidez del pasivo. Según su plan director, Gamesa cuenta con cerca de 500 millones en varios créditos a largo plazo y con líneas de crédito renovables cada año por unos 670 millones de euros.

La deuda financiera neta de Gamesa, a 30 de septiembre, se situó en 765 millones, 300 menos que en igual fecha de 2012, cumpliendo así el objetivo de su plan de negocio de dar prioridad a la solidez del balance a través de la contención de la inversión en activos fijos (se redujo en un año de 129 a 75 millones) y en circulante (su ratio sobre ventas, 27%, es inferior en 6 puntos porcentuales al del ejercicio pasado).

La subida temporal del nivel de deuda respecto a diciembre se ha debido, dicen en Gamesa, a la estacionalidad de su negocio y a la reducción del nivel de descuento sin recurso que baja de 449 a 160 millones. Su deuda financiera neta (DFN) más descuento se ha reducido ligeramente, en 20 millones, desde diciembre pasado.

Gamesa, por otra parte, acordó hace 10 días la venta de 96 megavatios (MW) instalados en parques eólicos de EE UU a la canadiense Algonquin por unos 87 millones de euros (precio equivalente a su valor en libros). Una operación que, según algunos analistas, mejora su posición financiera.

Volviendo a los resultados, en los primeros nueve meses Gamesa registró unas ventas de 1.655 millones, un 20% menos que el pasado año, debido a la ralentización de la demanda, a un menor componente “de obra civil y montaje” en los contratos y a “la devaluación del real y la rupia”.

De enero a septiembre ha repuntado, sin embargo, su facturación por servicios de operación y mantenimiento (269 millones) un 28,2%. En megavatios, en el mismo periodo, ha contabilizado la venta de 1.402 (un 51% de ellos en Latinoamérica; un 18%, en India; un 29%, en Europa y resto del mundo, y un 1%, en Estados Unidos y China).

Su resultado bruto de explotación alcanzó a 30 de septiembre los 204 millones, un 32% más que en 2012. Gamesa atribuye la mejora de su rentabilidad a la ejecución del programa de ahorro de costes fijos, que se han reducido en 65 millones respecto a 2012, a una optimización de costes variables y a una cartera equilibrada.

Sin embargo, si se circunscribe la observación de los resultados operativos de la eólica al tercer trimestre se constata que han quedado por debajo de lo esperado por el consenso de los analistas en ingresos (539 millones, un 4% menos que en igual periodo de 2012) y en resultado bruto de explotación recurrente (62 millones, un 12% menos) y han estado por encima de sus previsiones en su ebit, que alcanzó los 24 millones, y en su resultado neto que, pese a estar afectado por algunas dotaciones, se situó en nueve millones de euros.

Analistas de Renta 4 destacan que Gamesa, pese al comportamiento peor de lo esperado en sus resultados operativos, ha moderado su caída de ventas respecto a trimestres previos y está incrementando con fuerza su cartera de pedidos, sobre todo desde julio. Una evolución que permite a la compañía, señalan, confirmar sus objetivos comprometidos para este año e incluso mejorarlos en alguno de sus parámetros. No obstante, recomiendan, prudencia a los inversores.

Gamesa, por otra parte, ha sumado a su cartera de pedidos 470 MW en octubre. En noviembre se ha hecho, entre otros, con un contrato de suministro de 285 MW en Finlandia y con otro de 30 MW en Mauritania. Y está negociando varios proyectos que podrían cerrase antes de fin de año (uno de 128 MW en Brasil y otro de 10MW en Turquía se han firmado esta semana).

Martín, por otro lado, ha declarado recientemente que su grupo estudia ampliar su producción en Brasil para abastecer desde allí al mercado latinoamericano.

Fuentes de Gamesa, que aborda estos días con cierta conflictividad medio centenar de despidos adicionales a los dos ERE aplicados desde diciembre y que afectaron a 694 trabajadores, hacen hincapié en la necesidad de seguir reduciendo costes y adecuando el tamaño y capacidad a la evolución del mercado. Insisten en que siguen siendo una empresa española, pese a la internacionalización, con 3.000 trabajadores en el país y varias fábricas y centros de investigación y desarrollo.

2013 “no ha sido fácil”, confiesa Martín. “En países europeos, España entre ellos, las políticas de apoyo a la energía renovable se han revisado, y las reformas legislativas no han traído la necesaria seguridad jurídica. Solo una adecuada diversificación geográfica y la sólida presencia en mercados emergentes nos ha permitido compensar la caída de la demanda en mercados tradicionales”. El presidente prevé, además, nuevas oportunidades de desarrollo en 2014 y años sucesivos.