Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fondo de rescate abre el proceso de privatización de Novagalicia

El procedimiento para vender la entidad gallega se desarrollará en dos fases

El 13 de diciembre se verán ofertas, pero puede haber una segunda subasta

Después de mucho pensarlo, y un retraso de casi dos meses, el Gobierno y el Banco de España han iniciado la cuenta atrás definitiva para privatizar Novagalicia Banco (NCG). El proceso determinará parte de las pérdidas que asumirán los contribuyentes en el rescate bancario porque NCG acumula 9.050 millones de euros en ayudas públicas que, previsiblemente, se perderán en su mayoría.

La Comisión Rectora del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ha comunicado este martes que ha “acordado iniciar formalmente la apertura del proceso de subasta” que “se desarrollará, en principio, en dos fases”. En la primera fase, “el FROB invitará a la subasta a entidades y fondos internacionales que han manifestado su interés durante la fase de análisis del banco. Antes del 13 de diciembre, las entidades y fondos interesados deberán presentar sus ofertas vinculantes”.

En esa fecha, el FROB puede dar por cerrado el proceso si alguna oferta le parece muy adecuada. Pero si ninguna oferta vinculante recibida resulta “sustancialmente más favorable que el resto, abrirá una segunda fase, en la que a las tres entidades que hayan presentado las mejores ofertas en la primera fase se les solicitará que realicen su oferta definitiva, con la posibilidad de mejorar la oferta que hayan presentado”.

El sistema elegido tiene la ventaja de que estimula a los interesados para que realicen una buena oferta en la primera ronda. Si no lo hacen, corren el riesgo de tener que acudir a la segunda y mejorar la oferta. Si las primeras propuestas son flojas, el FROB someterá a los tres mejores a la presión de una segunda subasta, que les obligará a mejorar la primera. Está claro que es un sistema diseñado para intentar minimizar las pérdidas del Estado.

Algunas fuentes creen que el BBVA se ha descolgado del proceso. La entidad ni lo confirma ni lo desmiente

Tres bancos (Santander, CaixaBank y el venezolano Banesco) y diferentes fondos (entre los que destaca Guggenheim) han trasladado al FROB su “muestra de interés” por Novagalicia Banco. Algunas fuentes del mercado han comentado este martes que el BBVA se había descolgado y no sigue en el proceso. Fuentes de la entidad ni confirman ni desmienten la información.

En la “muestra de interés”, las entidades explican sus planes generales con la antigua caja gallega tras haber analizado una parte de la entidad con la virtual data room. En el mercado se considera que “Caixabank es la entidad que más carne ha puesto en el asador en este proceso”, explican fuentes cercanas a la privatización. Además, un grupo empresarial español estaría interesado en NCG, según admiten fuentes gubernamentales.

Ahora, el fondo de rescate deberá enviar una “carta de proceso”, que es un escrito con el que se abre oficialmente la privatización de Novagalicia.

Con esta autorización, las entidades pueden empezar la investigación financiera in situ para conocer con todo detalle la situación de Novagalicia. Con todas las ofertas en la mano, el FROB las analizará con la ayuda de su asesor, BNP Paribas, y decidirá si seguir adelante o no. Algunas fuentes sitúan el final del proceso en las vísperas de Nochebuena.

Una de las claves del proceso será que esté lista la normativa para que cuente como capital los créditos fiscales y los activos fiscales diferidos (DTA, por sus siglas en inglés). La entidad gallega tiene 2.049 millones de créditos utilizables por su propio negocio y 2.450 millones más que solo serían aprovechables si acaba en manos de una gran entidad. El problema es que, según las estimaciones del Gobierno, el BCE y la normativa de capital de Basilea III solo aceptará como recursos propios de máxima calidad el 56% del total, es decir, unos 2.550 millones. Este factor determinará si se piden o no ayudas públicas para asumir la entidad. Algunas fuentes consideran que Caixabank podría no pedir protección estatal si refuerza su capital con activos fiscales.