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Dos empleados de JP Morgan afrontan cargos penales por ocultar pérdidas

El español Martín-Artajo y el francés Grout están señalados por la 'ballena de Londres'

El banco acuerda pagar unos 520 millones a las autoridades de EE UU y Reino Unido

Imagen de archivo del logotipo de JPMorgan Chase en el edificio de la compañía en Nueva York, Estados Unidos. EFEArchivo Ampliar foto
JPMorgan Chase pagará sanción de más de 700 millones de dólares, según prensa  Imagen de archivo del logotipo de JPMorgan Chase en el edificio de la compañía en Nueva York, Estados Unidos. EFE/Archivo EFE

Un gran jurado estadounidense ha acusado a los ex operadores de JPMorgan Chase Javier Martín-Artajo y Julien Grout en relación con el escándalo financiero conocido como la ballena de Londres. El caso investiga el intento de ocultar deliberadamente parte de los 6.200 millones de dólares (4.660 millones de euros) en pérdidas en posiciones de una cartera de crédito desde la oficina de JP Morgan en Londres. El español Martín-Artajo y el francés Grout afrontan cinco cargos penales por sus actos.

Ambos ex operadores del banco fueron acusados de fraude de valores, fraude electrónico, conspiración, realizar falsas presentaciones a la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos (SEC) y falsificar libros y registros. El Gobierno de EEUU quiere que Martín-Artajo y Grout paguen una multa equivalente a sus presuntos delitos, incluyendo una compensación del mayor banco de Estados Unidos. El caso ha sido asignado a la jueza de Distrito Lorna Schofield en Manhattan.

Independientemente del proceso contra los operadores, el grupo bancario ha llegado a un acuerdo con las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido para pagar sanciones por un total de más de 700 millones de dólares por este caso. El consejo de administración de la entidad se reúne esta semana para aprobar las sanciones, que serán anunciadas próximamente, según indicó el New York Times.

Las sanciones se centran en la falta de controles adecuados de la entidad para supervisar su oficina de inversiones en Londres, que en la primera mitad de 2012 registró pérdidas de más de 6.000 millones de dólares por operaciones de alto riesgo en el mercado de derivados.