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Japón se aúpa como el mayor surtidor mundial de crédito

La banca nipona inunda de liquidez los mercados y logra en 2013 su mayor cuota como prestamista en la última década tras desbancar a Alemania

Un empleado de una firma de divisas de Tokio pasa ante un monitor que marca el cambio del yen con el dólar.
Un empleado de una firma de divisas de Tokio pasa ante un monitor que marca el cambio del yen con el dólar. reuters

Japón está de moda y su banca vuelve a morder en el mundo. La capital se ha adjudicado la celebración de los Juegos Olímpicos de 2020, frente Estambul y Madrid, con el poder económico como principal baza. Ese es el consenso de los analistas y esa es la imagen que se desprende del trajín de créditos internacionales entre países: las entidades niponas se han reforzado como primer proveedor de crédito bancario transfronterizo al alcanzar un 13% de la cuota de mercado mundial, casi el doble que antes del estallido de la crisis financiera (estaba en el 8% en 2007), lo que supone el nivel más alto de la última década.

Los datos, del pasado marzo, proceden del último informe trimestral del Banco de Pagos Internacionales (BIS, en sus siglas en inglés) divulgado ayer, que pone a la industria financiera estadounidense en el segundo lugar, con una porción muy similar, del 12%. Los bancos japoneses, que lideraron los créditos internacionales durante años y llegaron a acumular una cuota mundial del 39% a finales de los ochenta, quedaron desbancados del primer lugar en la crisis de los noventa, pero lo recuperaron recientemente, en 2011, al apear a la banca alemana. La germana se coloca ahora en tercera posición, con un 11% de la demanda.

Fuente: estadísticas bancarias territoriales del BPI por nacionalidad y estadísticas bancarias consolidadas del BPI (en base al prestatario inmediato).
Fuente: estadísticas bancarias territoriales del BPI por nacionalidad y estadísticas bancarias consolidadas del BPI (en base al prestatario inmediato).

La tercera potencia mundial, el país más endeudado del planeta, atraviesa un buen año, festejos olímpicos aparte. El Gobierno revisó este verano al alza el crecimiento interanual del producto interior bruto (PIB) del primer trimestre hasta el 4,1% interanual, frente al 3,5% anunciado. La economía avanzó otro 2,6% interanual en el segundo trimestre, menos de los esperado, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado el visto bueno a la receta nipona contra la deflación: una inyección monetaria sin precedentes. Y la Bolsa lleva una ganancia del 38% en lo que va de año.

El Nikkei gana un 38% en lo que va de año y su economía crece un 2,6%

“La reciente expansión internacional de los bancos japoneses refleja un incremento de los activos a mercados de baja fiscalidad, economías emergentes y Estados Unidos”, señala el informe del BIS, el organismo coordinador de los bancos centrales. En concreto, los créditos totales a América Latina y Caribe pasaron de suponer el 15% del total de los activos transfronterizos consolidados en 2009 a llegar a casi el 20% al acabar marzo.

Sin embargo, en el mismo periodo el porcentaje de activos de los países desarrollados menguó del 74% al 68%, debido sobre todo al retroceso de la zona euro, si bien esta área se ha ido recuperando desde mediados de 2012.

Los últimos datos corresponden al primer trimestre de este año, lo que implica que no se recoge el impacto de la marea de liquidez aprobada por el Banco Central de Japón el pasado abril: incrementar la base monetaria entre 473.000 y 552.000 millones de euros anuales hasta duplicar el balance del organismo en 2014.

Los datos locales, señala el informe del BIS, muestran que los bancos japoneses han financiado su expansión internacional principalmente con recursos captados en el país: mientras los activos transfronterizos alcanzaron los 4 billones de dólares (unos tres billones de euros).

El 13% de los préstamos transfronterizos proceden de Tokio

En global, los préstamos bancarios entre países en el mundo quedaron prácticamente estancados (con un leve descenso 28.000 millones de dólares, un 0,1%), pero con grandes diferencias: mientras los activos denominados en euros bajaron 145.000 millones de dólares (1,4%), los japoneses aumentaron en 55.000 millones.

Además, mientras el volumen de préstamos hacia economías desarrolladas bajó un 4%, “reflejando la reducción de financiación en EE UU, Holanda y Alemania, tres grandes potencias emergentes —China, Brasil y Rusia— experimentaron un aumento récord de entrada de dinero, lo que ha llevado la tasa de mercado emergentes en el total de los activos hasta la mayor marca registrada”, según el informe del organismo situado en Basilea. En concreto, el club de los emergentes recibió 267.000 millones de dólares más en activos (8,4%), pero el 85% de este aumento se debe a los tres citados países. Con datos consolidados, los emergentes supusieron el 14% del crédito, internacional, el doble que hace cinco años.

El BIS también advirtió en su informe de otro reequilibrio, ya que “el descenso del préstamo interbancario, especialmente hacia bancos de la zona del euro, se vio ampliamente contrarrestado por el aumento de los activos frente a entidades no bancarias”.

Menos liquidez en China

Amanda Mars

La expansión monetaria de Japón contrasta con las recientes estrecheces de China, según recoge el último informe trimestral del Bancos Internacional de Pagos (BIS, en sus siglas en inglés). El mercado interbancario chino experimentó “un serio déficit de liquidez” en junio, según el estudio. En concreto, la escasez comenzó a percibirse en mayo, cuando las tasas de referencia de las operaciones repo (de recompra) a un día y a siete días se encaramaron al 5%, cuando había permanecido en una horquilla de entre el 2% y el 3% en los primeros meses del año. Luego, la subida fue trepidante: las tasas superaban el 10% a mediados de junio, llegaron a tocar cotas del 25% y 30% el 20 de junio para después moderarse al entorno del 5% y el 8%. Así, “el crédito interbancario cayó más de un 60% entre mayo y junio, hasta 1,6 billones de renminbi”, si bien en julio y agosto este volumen “repuntó hasta unos 2,4 billones de renminbi (295.100 millones de euros), aunque situándose aún muy por debajo del promedio de 3,9 billones de renminbi en 2012”, señala el BIS.

Tanto el freno a la expansión crediticia decidido por China como la ralentización del crecimiento de las grandes potencias ha producido lo que el BIS califica de “éxodo” de las grandes economías en desarrollo: si a finales de agosto las bolsas de las economías más desarrolladas habían recuperado parte de sus pérdidas de junio, el índice bursátil amplio de los mercados emergentes continuaba un 12% por debajo de su cotización de mayo; los inversores redujeron sus posiciones en emergentes y las cifras de deuda externa y entradas de capital sobre PIB resultan inferiores a las de antes de 2008.

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