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Draghi alerta sobre la financiación de las pymes

La diferencia de costes entre créditos pequeños y grandes en España es el doble que en Francia

El presidente del BCE detecta una recuperación muy frágil

Draghi, ayer en Bruselas.
Draghi, ayer en Bruselas. REUTERS

La lucha contra el paro juvenil y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas se ha colocado en el centro de las políticas europeas. Pero los esfuerzos conjuntos de los Gobiernos y las instituciones europeas no dan, por ahora, el resultado esperado. Mario Draghi, presidente del presidente del Banco Central Europeo (BCE), dio este lunes algunos datos que muestran hasta qué punto las pymes de algunos países lo están pasando mucho peor que las de otros. “Las diferencias en el acceso al crédito es un asunto que afecta a la inversión y al crecimiento. En España, los tipos de interés para los créditos pequeños son un 2,3% más altos que los que tienen que pagar los préstamos más grandes. En Francia, por ejemplo, esa diferencia es de solo el 1%”, dijo el máximo responsable del BCE en el Parlamento Europeo. Son las pymes las que sufren esta fragmentación, dijo Draghi, al tiempo que alertaba de que la institución que preside no puede hacer nada para remediarlo hasta que el año que viene asuma el papel de supervisor único de la banca europea.

No fue la única referencia a España que el guardián del euro hizo en su comparecencia en el comité de Asuntos Económicos de la Eurocámara. Draghi señaló a cuatro países que se han visto obligados a poner en marcha políticas económicas de prudencia por diversos problemas que les obligaban a tomar esa decisión: además de España, citó a Italia, Holanda y Reino Unido. “El Banco de España se ha enfrentado a la necesidad de asegurar que los progresos en el fortalecimiento de la banca continúan. Para ello, ha recomendado a las instituciones de crédito que limiten la distribución de dividendos y les aseguren un nivel de capitalización adecuado”, señaló el italiano.

En el horizonte inmediato, Draghi reconoce una cierta mejora en las perspectivas económicas. Pero estas señales de optimismo son muy débiles y susceptibles de desaparecer por riesgos latentes. Entre otros, que la demanda —tanto interna como global— sea más débil de lo esperado o una hipotética parálisis en las reformas estructurales en los países del euro. Para apuntalar esta incipiente mejora, el jefe del BCE apuesta por mantener los tipos de interés en el 0.5% actual durante un largo periodo de tiempo, o incluso bajarlos más.