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El Bundesbank plantea limitar el margen de maniobra del BCE

Weidmann apoya que el Constitucional alemán exija cambiar el mandato

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, a la izquierda, con el consejero del BCE, Joerg Asmussen, en Karlsruhe
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, a la izquierda, con el consejero del BCE, Joerg Asmussen, en Karlsruhe EFE

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, se mostró este miércoles dispuesto ante el Tribunal Constitucional alemán a apoyar medidas legales para limitar el margen de maniobra del Banco Central Europeo (BCE). Weidmann, el único miembro del Consejo de Gobierno del BCE que se opuso en septiembre pasado al programa de compra de deuda pública de países en crisis, (OMT en sus siglas en inglés), volvió a participar en la vista oral que se cerró con la segunda jornada celebrada en la ciudad de Karlsruhe. Cuando el presidente del Constitucional le preguntó si pensaba que sería razonable que el tribunal exija que el mandato del BCE se modifique para limitar su ámbito de actuación en políticas como el programa OMT, Weidmann respondió que sí.

“El hecho de que yo haya tomado esta posición con respecto al OMT, señala que yo estoy dispuesto a limitar este margen de maniobra porque me preocupa que el actual margen de maniobra pueda conducir a problemas de credibilidad y riesgo en la estabilidad de precios”, afirmó el presidente del banco central alemán.

Aunque el Tribunal Constitucional alemán no tiene jurisdicción directa sobre el BCE, podría emitir un fallo que exija al Gobierno alemán buscar cambios en el mandato del Eurobanco, lo que solo podría realizarse a través de un cambio en el Tratado de la UE negociado por todos los Estados miembros.

El Constitucional alemán, cuyo veredicto no se espera hasta después de las elecciones federales, el próximo 22 de septiembre, dirime sobre un recurso planteado por 37.000 ciudadanos y varios parlamentarios que acusan al BCE de disponer del dinero de los contribuyentes alemanes para la compra de bonos de países en problemas, en una decisión que, sostienen, va más allá de lo que permite la carta magna alemana.

El profesor Hans Werner Sinn, director del instituto IFO de Munich, y uno de los economistas más afamados del país, defendió ante los magistrados las tesis del recurso. Sinn aprovechó la vista oral para lanzar un vigoroso y provocador mensaje al país. El economista proclamó ante los magistrados que el BCE, mediante la compra de bonos, financiaría de forma directa a los Estados en crisis, lo que sobrepasa sus competencias. “El programa OMT es un seguro gratuito para los inversores si un estado se declara en quiebra”, sentenció Sinn, que dibujó un escenario apocalíptico: “El programa OMT le puede costar a Alemania, en el peor de los casos, 369.000 millones de euros”.

La defensa de la actuación del BCE volvió a corresponder a Jörg Asmussen, economista alemán que forma parte del Comité Ejecutivo que preside Mario Draghi. “Los economistas teóricos no tienen las limitaciones que yo tengo para hablar sobre crisis y salidas del euro, pero el BCE tiene la tarea de evitar estos escenarios”, ironizó Asmussen ante las palabras de Sinn. El consejero del Eurobanco avisó sobre el peligro de cambiar el mandato del BCE e insistió en que la compra de bonos persigue “ayudar a que la política monetaria sea más eficaz”.

Si el martes fueron la canciller Angela Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, los que salieron en defensa del BCE, este miércoles se sumó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. En declaraciones al periódico alemán Süddeutsche Zeitung, Lagarde sostuvo que “el programa OMT evitó un desastre en la zona euro y contribuyó a que la política monetaria recuperase su efectividad”.