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Pescanova pide suspender durante dos meses el despido de su auditor BDO

El administrador concursal solicita 60 días para estudiar la decisión de revocación que tomó el presidente Manuel Fernández de Sousa antes de perder las riendas de la compañía

Factoría de Pescanova en Chapela
Factoría de Pescanova en Chapela REUTERS

El pasado 5 de abril, el entonces presidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa, instó la solicitud de concurso de Pescanova y el despido del auditor BDO. Sin embargo, la compañía, ahora controlada por el administrador concursal Deloitte, ha solicitado al juzgado que esa petición de revocación contra BDO quede suspendida durante 60 días.

En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, firmado por Santiago Hurtado en nombre de Deloitte, se explica que se solicita el cambio para "la verificación de las cuentas anuales individuales y consolidad correspondientes al ejercicio 2012".

Durante esos dos meses, el administrador "se recabará de la autoridad correspondiente dictamen relativo a la concurrencia, si la hubiere, de alguna causa que pudiere afectar a la independencia de BDO Auditores como auditores de Pescanova", explica.

De amigos a enemigos de Sousa

La cúpula de Pescanova anterior al concurso de acreedores señaló a principios de abril: “BDO ha perdido la independencia y se encuentra en un conflicto de intereses al querer defender su actuación profesional y su responsabilidad frente a Pescanova”. Le acusaba de no haber sido capaz de ver el engaño de una doble contabilidad que la propia compañía había realizado.

La rocambolesca acusación chocaba con la confianza que la propia empresa había depositado en la firma, no solo durante los últimos 11 años, sino también desde que el 1 de marzo se hizo pública la crisis en la pesquera. Y es que, cuando Pescanova confesó la doble contabilidad, señaló a la CNMV que había solicitado a BDO que le ayudara a reorganizar sus cuentas. Eso fue el día 12 de marzo. El 4 de abril la confianza se había esfumado. Y Fernández de Sousa no solo pidió revocar a la firma: aseguró que le iba a demandar. La demanda, sin embargo, nunca llegó y ahora incluso la revocación podría quedar en papel mojado.