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Dos proveedores salvan Apis y Fruco

Las cooperativas Acopaex y Tomates del Guadiana compran Carcesa

Productos de las marcas Apis y Fruco
Productos de las marcas Apis y Fruco

Apis y Fruco también se salvarán de la quema de Nueva Rumasa. Dos de sus proveedores, las cooperativas extremeñas Acopaex y Tomates del Guadiana se quedarán ambas marcas, que hasta ahora explotaba Carcesa, una de las sociedades que utilizó el conglomerado societario de José María Ruiz Mateos, venido abajo en 2011. Nueva Rumasa utilizó la sociedad para captar recursos a través de la emisión de pagarés, hasta 70 millones de euros en 2009, que en principio debía utilizar para realizar adquisiciones.

Los nuevos propietarios pagarán 16,5 millones de euros por la compra de la sociedad, que pasará a llamarse Carnes y Vegetales, y desembolsarán otros seis millones por las existencias de la compañía, especializada en la fabricación de conservas cárnicas y de tomate.

Ambas cooperativas ya asumieron hace más de un año la compañía, salvando de su cierre a las tres fábricas que dependen de ellas —en Don Benito, Mérida y Montijo— y a sus 200 empleados, que llevaban dos meses sin cobrar cuando cambió la dirección, según explica el nuevo presidente, Domingo Fernández. El primer ejecutivo celebra haber podido cerrar el acuerdo definitivo, el pasado 3 de enero, que permitirá que Acopaex y Tomates del Guadiana desarrollen un sistema de concentración vertical: controlarán desde la recogida de las verduras hasta la llegada a los estantes de los supermercados.

La compra asciende a 16,5 millones, y participan la Junta de Extremadura y Cajalmendralejo

Para hacerlo posible, las dos organizaciones se han tenido que asociar con la sociedad Extremadura Avante —tiene un 40% del capital—, dependiente de la Administración autonómica, y Cajalmendralejo (18%). Pero el acuerdo incluye una cláusula para que las dos organizaciones asuman en un plazo de cinco a diez años el paquete accionarial de la sociedad pública y asegurarse así hasta un 81% del capital.

La situación de concurso en la que se encontraba Carcesa urgía a encontrar algún inversor dispuesto a quedársela y solo los nuevos accionistas, que tienen 2.500 cooperativistas, mostraron interés por la compañía. Ahora piensan en desarrollar nuevos productos y dar prioridad a la marca Apis en la proyección de la nueva compañía, que el próximo año facturará en torno a 40 millones de euros, según sus previsiones. Tras la integración, Apis se convertirá en el primer operador español del sector del tomate y el cuarto europeo.