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La eventual fusión entre EADS y BAE Systems no convence a los accionistas

Las acciones de EADS prolongan el descenso con una caída del 10%

Berlín advierte de que aun erstá estudiando su decisión sobre la concertación

Washington de momento no ve reparos a una operación que crearía un líder mundial

Imagen del expositor de EADS en la feria de Berlín.
Imagen del expositor de EADS en la feria de Berlín. REUTERS

Los Gobiernos implicados y los accionistas han reaccionado con mucho escepticismo al anuncio de EADS de que negocia una fusión con la británica BAE Systems. La posibilidad de crear un auténtico coloso del sector aeronáutico y militar presenta cifras muy jugosas -la empresa resultante se convertiría en la líder indiscutible del sector por tamaño- pero serias incertidumbres en cuanto a si podrá superar las reticencias de los Gobiernos presentes en el consorcio europeo y las trabas de las autoridades de competencia, muy celosas en este mercado. Fruto de las dudas que rodean la eventual fusión, los inversores han optado por la prudencia, lo que se ha traducido en un fuerte descenso de las acciones de EADS; mientras las de BAE también han cedido parte de su valor, aunque en su caso tras subir de forma decidida en la víspera.

Por el lado contrario, preocupa el impacto que la operación pueda tener en el empleo, especialmente en Francia, donde la tasa de paro está en el 13%. De hecho, también podría afectar a España, que presenta un desempleo incluso mayor, rozando el 25%, y que cuenta con varias plantas de EADS.

Sin embargo, Fabrice Bregier, consejero delegado del grupo, defiende que la concertación permitiría ayudaría a aumentar plantilla. “Este tipo de fusion reforzaría tanto a EADS como a BAE Systems, haciendo más potente a Airbus”, afirma el ejecutivo en una carta remitida a sus empleados en la que, además, destaca que la operación no afectaría a los actuales planes de producción y las estrategias futuras de la rama civil del consorcio europeo.

No obstante, el mercado no comparte el optimismo de Bregier y, aunque admiten el atractivo de los números, también son conscientes de que la operación acabará por diluir las participaciones de los accionistas. Al cierre, las acciones de EADS se han dejado un 10,20%, hasta los 25,15 euros.

En cuanto a las potenciales desventajas que supondría para BAE, la integración con el consorcio europeo sembraría dudas sobre su capacidad para seguir siendo uno de los principales contratistas del Ejército estadounidense. Así, los títulos de BAE se intercambiaban con un descuento del 7,3% frente a su precio de cierre de ayer, hasta las 3,37 libras.

En el plano político, el Gobierno alemán no ha dado todavía su autorización a la fusión pese a que algunos medios del país, como el periódico económico Handelsblatt, aseguraba en su edición de este jueves que la operación contaba con la aprobación del Ejecutivo de Angela Merkel. En cuanto a la postura de Estados Unidos, fuentes consultadas por Bloomberg añaden que probablemente el Gobierno de la Casa Blanca no pondrá oposición a la fusión ya que, en lo que corresponde al mercado estadounidense, aunque tanto BAE como Airbus están presentes en él, su peso no tiene la envergadura que tendrían una unión entre Lockheed, Boeing y Northrop.