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La subida del IVA empuja a máximos el precio de la gasolina y el gasóleo

Las estaciones de servicio asumen parte del impuesto en sus márgenes

Los carburantes se han encarecido una semana más. Y su aumento constante del precio les ha llevado a alcanzar de nuevo cotas históricas. La subida del IVA, que entró en vigor el pasado sábado 1 de septiembre, es la culpable de otro récord de la gasolina, que alcanzó los 1,522 euros por litro, y el gasóleo, que llegó hasta los 1,444 euros, esta semana, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea. Y, a pesar del enorme alza, el incremento podía haber sido todavía más acusado. Si al precio de referencia de la semana anterior (cuando el combustible estaba gravado con el 18%) se le aplica el nuevo IVA, el precio de esta semana debería rondar los 1,55 euros por litro. El precio de venta de la gasolina sin tener en cuenta ninguna tasa ha bajado. Estos hechos llevan a pensar que las gasolineras han reducido sus márgenes de beneficio y no han trasladado de golpe el IVA al conductor.

El caso de la gasolina de 95 octanos es el más gráfico. La semana pasada, su precio antes de todos los impuestos era el más caro de la zona euro, con un coste de 81,9 céntimos por litro. Sin embargo, esta semana ocupa la novena posición entre los países que forman parte de la Eurozona con un coste por litro de 79,5 céntimos. Una vez añadidos los impuestos, el aumento del IVA del 18% al 21% provocó la subida del precio en España, mientras que la media de los 17 países que comparten la moneda única tomó la senda contraria y la gasolina bajó 0,50 céntimos. La media de los Veintisiete también se redujo, en su caso 0,40 céntimos.

Llenar un depósito de gasóleo de 55 litros, el precio alcanza los 79,42 euros, 1,21 euros más

Aunque ahora las gasolineras se estén embolsando un poco menos —muy poco— que la semana anterior, el combustible que comercializan en España sin impuestos se encuentra entre los más caros de la UE. La presión fiscal española amortigua la diferencia, ya que en comparación con el resto de Europa, es menor. Por este motivo, el ministro de Industria, José Manuel Soria, encargó hace unos días un informe a la Comisión Nacional de Competencia para averiguar por qué los márgenes son más amplios en las gasolineras españolas que en el resto de Europa. “Es inasumible que todos los sectores asuman ajustes y exista uno donde los precios estén subiendo”, aseguró.

Los conductores españoles ven cómo llenar el depósito resulta cada semana más caro, un duro golpe para los mismos bolsillos que sufren bajadas de salarios y continuos recortes que afectan a su capacidad adquisitiva. Llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta 83,71 euros, 55 céntimos más que la semana pasada. En el caso del gasóleo, el precio alcanza los 79,42 euros, 1,21 euros más.

La escalada ha sido acusada desde el pasado mes de enero. La gasolina ha subido un 17% en lo que llevamos de 2012 —a principios de año el litro costaba 1,358 euros— y en el caso del gasóleo el incremento ha sido del 12% —el litro estaba la primera semana de enero a 1,336 euros. Este aumento pesa mucho. La inflación experimentó en agosto su mayor aumento en año y medio al pasar desde el 2,2% al 2,7%. La causa, según el Instituto Nacional de Estadística, fue el incremento del precio de los carburantes.

La Comisión Europea ofrece en su boletín semanal una estimación media. Esto quiere decir que el coste puede ser todavía mayor en algunas gasolineras. El precio de la gasolina puede rondar 1,6 euros el litro en algunos establecimientos mientras que el coste del gasóleo puede superar los 1,45 euros. Y las previsiones apuntan a que no hemos tocado techo. El fin de las ayudas a los biocarburantes en diciembre apunta a un nuevo incremento. El Gobierno de Aznar eximió de impuestos en 2002 a estos productos, que deben ser incorporados obligatoriamente en los carburantes. El plazo caduca y, ante la coyuntura económica actual, parece que el Ejecutivo dejará pasar el plazo sin anunciar prórrogas.