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La gasolina más cara de la zona euro

La baja carga fiscal compensa el alto precio del carburante

Un joven pone gasolina a su coche en un surtidor. Ampliar foto
Un joven pone gasolina a su coche en un surtidor. EFE

La baja carga fiscal de los combustibles en España hace que los españoles paguen mucho menos que sus vecinos por el carburante que compran en las estaciones de servicio. Si no fuera por eso, la gasolina en España estaría entre las más caras de Europa.

El alza del precio del petróleo y la creciente devaluación del euro frente al dólar son los motivos alegados por la patronal petrolera para justificar la subida del precio de los carburantes. Pero estos motivos no lo explican del todo. Según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, en agosto el precio de la gasolina sin plomo 95 antes de impuestos en España fue de 81,9 céntimos por litro, el más alto de la Eurozona y el segundo más alto de la UE, tras el de Dinamarca. El gasóleo (utilizado por el 80% del parque móvil español) fue el séptimo más alto de la UE, con cada litro costando de media 83,8 céntimos, una cifra muy por encima de la media europea, de 81,2 céntimos, y de la zona euro, de casi 82.

La patronal petrolera AOP tiene sus dudas acerca de las cifras de la UE. La asociación hace énfasis en las diferencias entre los distintos países de la Unión a la hora de comunicar sus precios a Bruselas, diferencias que la propia Comisión Europea señala en su informe. Según fuentes de la AOP, esas diferencias son tan “bestiales” que impiden establecer una comparación adecuada. La patronal también recuerda que el dato español no incluye los descuentos a flotas y programas de fidelización, que otros países sí incluyen, y que la muestra incluye los territorios insulares, con mayores costes de transporte.

Aun así, el ministro de Industria, José Manuel Soria, dio el miércoles por buenos los datos europeos y se preguntó por qué los combustibles en España siguen siendo más caros que en los países vecinos. En Francia, por ejemplo, el litro de gasolina se paga antes de impuestos a 76,5 céntimos (5,4 menos que en España), mientras que el del gasóleo cuesta 78 céntimos (5,8 menos). El Gobierno del país galo ha anunciado un acuerdo con las principales petroleras para reducir los precios del carburante hasta seis céntimos por litro durante los próximos tres meses. La medida, destinada a compensar el alza del crudo, costará 300 millones de euros a las arcas francesas.

Soria anunció que pedirá un informe a la Comisión Nacional de la Competencia, aunque el ministro no tiene que remitirse demasiado en el tiempo para encontrar uno: en junio la CNC publicó un dossier en el que llegó a definir el mercado español como “de cohetes y plumas”: cuando el precio sube, sube como un cohete, pero cuando baja, baja como una pluma.