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La crisis dispara la venta de coches usados, que lleva un año al alza

Un 70% de los turismos que se compran en España ya son de segunda mano

Casi la mitad del parque de turismos tiene más de 10 años de antigüedad

Fuente: GANVAM.
Fuente: GANVAM.

Conducir el último modelo de un coche, a poder ser de gama alta, fue uno de los símbolos de los años de bonanza de la economía española. Jóvenes que habían dejado el instituto para trabajar en la construcción invertían sus primeros y suculentos ingresos en hacerse con un Audi o un BMW nuevos. No solo ellos. Muchos conductores tenían la capacidad de cambiar su automóvil por otro a estrenar y, en poco tiempo, el parque español se rejuveneció con una rapidez espectacular. Pero la crisis, que ha traído el desempleo, el mileurismo y la escasez de financiación, ha resucitado la venta de segunda mano, que lleva 12 meses consecutivos al alza.

Este año se venderán 2,5 millones de coches en España, de ellos 1.750.000 de ocasión (el 70%) y apenas 700.000 nuevos, según las previsiones del sector. “El parque español terminará el año como el más antiguo de Europa”, explica el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos de Motor (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres.

Fuente: GANVAM.
Fuente: GANVAM.

Del total de coches de segunda mano que se venderán en 2012, un 60% tiene más de 10 años. “Esto tiene consecuencias muy negativas desde el punto de vista ambiental, porque los coches viejos contaminan más, y de seguridad vial”, añade. Cuando acabe el año, un 45% del parque español tendrá más de 10 años, frente al 39% de 2011 y el 36% de 2010.

El parque de turismos español será el más antiguo de Europa este año, según el sector

Desde el estallido de la crisis, el vehículo de ocasión ha ido ganando protagonismo como alternativa natural al mercado de nuevos y ya son la primera opción para cuatro de cada diez compradores, que ni siquiera se plantean la posibilidad de adquirir uno nuevo. “La crisis nos ha traído esta tendencia y creo que seguiremos viendo durante mucho tiempo esta preponderancia de las ventas de coches usados sobre las de coches nuevos”, opina el presidente de Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto), Antonio Romero-Haupold.

La principal ventaja es que el precio es inferior. Pero no la única. Con las restricciones de crédito, solo un 30% de las compras de usados se financian, la mitad que antes de la crisis.

La subida del IVA sobre la compra de automóviles del 18% al 21% a partir de septiembre también favorece la compra de coches usados. Las operaciones entre particulares (suponen seis de cada diez ventas) están exentas de tributo, ya que se gravan con el impuesto de transmisiones patrimoniales, en el 4%.

El IVA y  el impuesto de matriculación elevan la presión fiscal sobre la industria del automóvil

En las ventas de profesional a particular, el IVA solo se aplica al margen del beneficio (la diferencia entre la compra y la venta), por lo que el impacto es muy reducido. En cambio, el sector calcula que el alza del impuesto encarecerá entre 450 y 650 euros de media la compra de un turismo nuevo.

“La subida del IVA al automóvil es una torpeza”, afirma Antonio Romero-Haupold, que recuerda que España es el país que más grava esta actividad porque, además de IVA, también impone un impuesto de matriculación. “Bruselas ha pedido en más de una ocasión que se baje o se quite”, añade. El sector ha solicitado una y otra vez ayudas públicas para sostener el mercado. Pero el Gobierno ha sido claro: de momento no van a llegar.

La subida fiscal supone un duro golpe para el sector. La patronal que agrupa a los fabricantes, Anfac, calcula que restará 25.000 matriculaciones, con lo que el año cerrará por debajo de 700.000 turismos nuevos vendidos, cifra peor incluso que la registrada en el hasta ahora negro año del automóvil, 1993. En 2007, antes del inicio de la crisis, en España se vendieron 1,6 millones de coches nuevos. La falta de confianza del consumidor, las dificultades de financiación y la tasa de desempleo son los causantes de esta caída en picado.

Ni siquiera la expectativa del alza del IVA en septiembre, anunciada el 13 de julio, ha conseguido que los clientes adelanten sus compras a este verano. En julio, las ventas volvieron a caer y, según el sector, la primera quincena de agosto también está siendo negativa.