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La ampliación de capital del Banco de Valencia queda prácticamente desierta

El Estado será el propietario del 91% de la entidad

El Estado no va a tener más remedio que suscribir casi toda la ampliación de capital de Banco de Valencia de millones. El pasado 7 de junio acabó el periodo de suscripción y apenas acudió a él un 0,1504% del capital de la entidad valenciana. Esto supone que al final el FROB tendrá que hacerse cargo del resto (998,5 millones).

El pasado noviembre el Banco de España intervino el Banco de Valencia. Hasta entonces, la entidad levantina estaba controlada por BFA, la entidad matriz de Bankia, que posee una participación mayoritaria. En aquel momento, el supervisor anunció que iba a inyectar 1.000 millones y le iba a conceder una línea de crédito de 2.000 millones para reflotar una entidad con serios problemas de solvencia.

En abril, el FROB valoró la entidad en 1.098 millones y aprobó definitivamente la inyección de 1.000 millones, lo que le daría derecho a controlar el 91% del capital. No obstante, antes de la inyección el FROB tenía que esperar a conocer el resultado de la ampliación de capital que daba preferencia a los accionistas del banco. Al quedar sin suscribir casi toda la ampliación, el Estado pasará a controlar en torno al 91% de la entidad. De esta forma, Banco de Valencia pasará formalmente a engrosar la lista de entidades en propiedad del Estado junto con NovaGalicia, CatalunyaCaixa y BFA-Bankia.

Aunque la noticia se ha conocido después del cierre de los mercados, Banco de Valencia se ha convertido hoy en la entidad que más ha subido en Bolsa. Sus títulos han subido un 17,24%. Tras encarecerse en 2,5 céntimos, cada acción se pagaba a 0,17 euros.

La caída del Banco de Valencia fue uno de los hitos que han jalonado, a su vez, el fracaso de Bankia. Los problemas del banco filial provocaron un enfrentamiento profundo entre el entonces vicepresidente de Bankia y presidente del Banco de Valencia, José Luis Olivas, y el entonces presidente de Bankia y BFA, Rodrigo Rato. El choque llego a tal extremo que Olivas dimitió como máximo dirigente de Banco de Valencia contra la opinión de Rato.