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Guindos cree que la caída de importación permitirá cerrar el desequilibrio exterior

Sorprende que la súbita corrección del déficit exterior: la caída estimada es de un 11,5%

El ministro de Economía, Luis de Guindos
El ministro de Economía, Luis de Guindos

“Hay que destacar que la economía española va a acabar este año con su desequilibrio exterior, casi no aumentará su necesidad de endeudamiento”. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no dejó pasar la oportunidad de enfatizar uno de los muchos datos sorprendentes que deparó ayer la presentación de las previsiones del Gobierno para 2012. Según estas cuentas, el déficit exterior apenas llegará al 0,7% del PIB, cuando en 2011 rondó el 3,5% y hace apenas cinco años estaba en el 10%, el mayor síntoma de la dependencia de la financiación internacional.

El súbito recorte del déficit por cuenta corriente debe casi todo, en el cuadro macroeconómico del Gobierno, al desplome de las importaciones, heredero directo de la debilidad de la demanda interna. Si aquí se sitúan entre los vaticinios más pesimistas, con un descenso previsto del 6%, en las exportaciones, los técnicos del Ministerio de Economía se alinean con las predicciones más optimistas de los servicios de estudios.

El Gobierno estima que el comercio mundial se desacelerará, pasando del 6,9% que aumentó en 2011 a un alza del 3,8%. En ese contexto, Economía apuesta porque las exportaciones españolas se defenderán, con un incremento interanual del 3,4%, pese a que la mayor parte de las ventas se dirigen a la Unión Europea, más tocada por esa desaceleración comercial.

En esas estimaciones se considera que el petróleo rondará los 120 dólares por barril, un sobrecoste que se verá compensado en parte por la devaluación del euro.

Sin falsas expectativas

El Gobierno cree que la recesión ya en marcha detraerá un 1,7% del PIB este año, en el que solo el último trimestre se libraría de los números rojos. Es una previsión más pesimista que la anunciada por la mayoría de servicios de estudios españoles o que la formulada por el Banco de España. “Este Gobierno no generará falsas expectativas que defrauden a los ciudadanos”, sostuvo el ministro de Economía, Luis de Guindos, en la presentación de las previsiones tras el Consejo de Ministros.

Más sorprendente aún que la súbita corrección del déficit exterior (ningún analista privado anticipa esa corrección hasta, al menos, 2013), es el derrumbe que se atribuye al consumo público en estas previsiones. La caída estimada para 2012, un 11,5%, multiplica por cinco el retroceso que se alcanzó el ejercicio pasado, un 2,2%, año pródigo ya en planes de consolidación fiscal.

En el resto de indicadores hay menos sorpresas. Como ya anticipaban los datos del cuarto trimestre de 2011, el empeoramiento de las expectativas empresariales ha llevado a reducir la inversión en bienes de equipo, tras casi dos años de aumentos. Según Economía, este año descenderá un 5,3%.

Los servicios de estudios también auguran que la construcción sume otro año más en retroceso, no ya por la edificación de viviendas, sino sobre todo por el tijeretazo a las obras públicas, aunque esta primera estimación de Economía no desglosa ambos componentes.

“No hemos planteado ni brotes verdes ni realidades oníricas”, afirmó De Guindos en la conferencia de prensa tras hacer una alusión menos velada a la gestión del Gobierno anterior. “El nuevo cuadro macroeconómico refleja también la inercia del pasado”, aseguró.