Las Bolsas reaccionan con escepticismo al acuerdo griego

El Ibex 35 encabeza las pérdidas en los mercados europeos con una caída del 0,58% La prima de riesgo española repunta hasta 312 puntos básicos, tras ceder en la apertura

Panel de cotizaciones en la Bolsa de Atenas.
Panel de cotizaciones en la Bolsa de Atenas.YIORGOS KARAHALIS (REUTERS)

Con signos de cansancio, los mercados bursátiles han reaccionado con pérdidas al acuerdo que la pasada madrugada dio luz verde a un segundo rescate para Grecia. Con tibieza en la apertura y decidido escepticismo a medida que avanzaba la sesión, los inversores no acaban de creer que la decisión vaya a dar carpetazo definitivo a la crisis de la deuda griega. La Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) liberarán 130.000 millones de euros para que Atenas esquive, de momento, una suspensión de pagos el próximo 20 de marzo, fecha en la que vence deuda helena por importe de 14.500 millones de euros.

En la Bolsa española, ni siquiera el óptimo resultado de la subasta de Letras del Tesoro ha conseguido animar a los inversores. Se han adjudicado 1.736 millones de euros a tres meses con una rentabilidad marginal del 0,44 % (frente al 1,33 % de la anterior subasta a este plazo) y 764 millones de euros a seis meses con un interés del 0,78 % (un 1,9 % en la puja precedente). La demanda (14.833 millones de euros) ha sido casi seis veces superior a la oferta.

Aunque  el Ibex 35 llegó  a caer un 1,4%, al final de la sesión recortaba sus pérdidas y ha cerrado en 8.767,1 puntos, con un retroceso del 0,58% en el día. Las principales plazas europeas, de forma más contenida que el mercado español, también cerraron a la baja. Londres ha cedido un 0,29%, París un 0,21%, Fráncfort un 0,58% y Milán un 0,08%.

En el mercado español solo ocho valores del Ibex 35 han conseguido anotarse ganancias, encabezados por Gamesa (+2,27%), DIA (+1,51%) y Técnicas Reunidas (+0,37%). IAG (-3,16%), Abengoa (-1,72%) y Sabadell (-1,39%) han sido las compañías con mayores descensos.

El comienzo de la negociación en Nueva York ha ayudado a levantar las caídas en Europa. Los principales indicadores de Wall Street avanzan desde la apertura y el Dow Jones  ha llegado a tocar los 13.000 puntos, algo que no sucedía desde mayo de 2008. A media sesión se anotaba una subida del 0,34%, hasta 12.993,47 puntos. El Standard & Poor's subía un 0,39% y el Nasdaq un 0,30%. Las subidas se han mantenido, tras un pequeño bache después de hacerse públicos los resultados de Wal-Mart, que cerró su último trimestre el 31 de enero. La mayor cadena de distribución del mundo ganó en ese periodo 5.160 millones de dólares, un 15% menos, por debajo de lo previsto por los analistas, con unos ingresos de 123.200 millones de dólares, un 5,9% más.

Los inversores en Estados Unidos anclan sus ventas en los buenos resultados empresariales que se han hecho ya públicos. La mayoría de las compañías incluidas en el índice Standard & Poor's 500 ha desvelado sus cifras del último ejercicio, con un aumento del beneficio del 9,4%, hasta 96,58 dólares por acción, según el cómputo realizado por Bloomberg.

El acuerdo con Grecia fue aplaudido en los mercados de deuda durante las primeras horas de negociación, con las consiguientes caídas en el riesgo percibido en los títulos soberanos de las economías más débiles de la eurozona. Sin embargo, el optimismo no tenía una base sólida y la prima de riesgo de la deuda española, que llegó a caer hasta 308 puntos tras la subasta, 11 menos que en el inicio de la jornada, se disparaba después hasta 319 puntos, para más tarde retroceder hasta 312. La italiana cedía hasta un mínimo de 337 pipos, desde los 351 de la apertura, para luego remontar hasta 345. La portuguesa ha tenido un comportamiento menos volátil y, tras escalar hasta 1.089 en la apertura, se estabilizaba en el entorno de 1.030 puntos básicos durante buena parte de la tarde, para subir luego a 1.045.

El euro se disparaba esta madrugada en medio de las noticias de que se había logrado el acuerdo con Atenas, hasta 1,3293 dólares, pero ha acusado similar volatilidad que otros mercados y al final de la sesión bursátil europea se situaba en 1,3258.

La tensión que enfrenta al régimen iraní con la Unión Europea (que el mes pasado aprobó un veto a las importaciones de crudo del país asiático a partir del 1 de julio como represalia a sus ambiciones nucleares) sigue presionando al alza el precio del barril de Brent, que ayer tocó los 121,15 dólares, su nivel más alto desde el 15 de junio de 2011. Tras ceder hasta 119,21 dólares, al final de la jornada se intercambiaba a 120,57 dólares. Teherán ha anunciado la suspensión de las ventas de crudo a Reuno Unido, España, Italia, Francia, Grecia, Portugal y Holanda, pero Bruselas ha asegurado que no habrá problemas de suministro.

Los datos macroeconómicos conocidos hoy en España reflejan la insuficiencia de las ventas al exterior, principal puntal del que depende esta economía para impulsar un crecimiento lastrado por la contracción del consumo interno. El déficit comercial de España se redujo en 2011 un 11,4 %, hasta 46.338 millones de euros, gracias al empuje de las exportaciones, que crecieron un 15,4 % respecto a 2010, hasta 214.448 millones de euros, informó hoy el Ministerio de Economía y Competitividad. Sin embargo, as importaciones crecieron un 9,6 %, hasta 260.823 millones de euros.

En Reino Unido, los fuertes recortes de gasto decretados por el Gobierno de David Cameron se han reflejado en las cuentas públicas, que en enero se saldaron con el mayor superávit presupuestario de los últimos cuatro años, 7.750 millones de libras esterlinas (9264,12 millones de euros), un 49% superior al del mismo mes del año anterior.

Los ministros de Finanzas de la UE han aprobado hoy la normativa europea que prohíbe las ventas en descubierto (el vendedor no dispone de los títulos en el momento de la operación) de acciones, deuda pública. Sí que se permite vender acciones o bonos de los que no se sea titular si estos se han tomado prestados. El reglamento europeo también prohíbe la adquisición de Credit Default Swaps (CDS), instrumentos que se usan a modo de seguro frente al riesgo de pérdidas de una posición en deuda pública o corporativa, si no se cuenta con dichas posiciones. Los reguladores de los mercados de los Estados miembros podrán suspender este veto si se estima que puede estar perjudicando al mercado de deuda.

La ayuda llegará a Atenas vía créditos, con un interés preferente del 0,5% los próximos cinco años y del 1,5% a partir de entonces. Pero hay más partes implicadas. Como parte del acuerdo sobre la deuda griega, los acreedores privados (bancos, fondos de inversión y compañías de seguros) deberán aceptar una quita del 53,5% en el valor nominal de sus posiciones, merma superior al 50% que se venía barajando. Estos canjearán sus títulos por otros con menor valor nominal, con tipos de interés del 2% en los primeros tres años, el 3% los siguientes cinco y el 4,2% a partir de entonces.

Además, el Banco Central Europea (BCE) renuncia a los beneficios que le reportaría su cartera de bonos adquirida en función del programa de compras iniciado en mayo de 2010 por el entonces presidente del emisor, Jean-Claude Trichet (unos 40.000 millones de euros). Los bancos centrales europeos con deuda griega harán lo propio con otros 12.000 millones de euros.

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