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Sacyr y sus socios denuncian violencia en las obras del Canal de Panamá

Una huelga de más de 5.000 trabajadores paraliza los trabajos desde el lunes

Un consorcio internacional liderado por la española Sacyr Vallehermoso que construye el principal proyecto de ampliación del Canal de Panamá denunció vandalismo, acciones violentas y amenazas al personal durante la huelga de más de 5.000 trabajadores que desde el lunes paraliza las obras.

Sin entrar en detalles, el conglomerado Grupo Unidos por el Canal (GUPC), que engloba a empresas de España, Italia, Holanda y Panamá, reveló en un comunicado distribuido la noche del martes (hora local) que los obreros "mantienen una paralización total de los trabajos que afecta significativamente al avance del proyecto, incorporando a través de agresiones, actos de vandalismo y amenazas, elementos adicionales como aspiraciones de aumentos salariales y problemas internos entre sus propias dirigencias sindicales".

El paro no afecta a las operaciones de transporte marítimo, que se realizan con normalidad en la estratégica ruta, que une Atlántico y Pacífico y es clave para el comercio mundial.

Después de tres días de huelga no se vislumbra una solución inmediata al conflicto. El Sindicato Único de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Suntracs) exige un incremento salarial y reclama por los retrasos en el pago de sueldos, horas extras y de diversos beneficios sociales.

Saúl Méndez, secretario general de Suntracs, y Genaro López, dirigente sindical, no respondieron a las repetidas llamadas telefónicas de EL PAÍS para que se refirieran a las acusaciones del consorcio sobre vandalismo, amenazas y demás actos violentos que se atribuyen a los huelguistas.

La compañía -que en 2009 ganó una licitación de 3.118 millones de dólares para construir un nuevo juego de esclusas de la ruta- advirtió que, aunque "mantiene su disposición a un diálogo abierto" con los delegados sindicales, rechaza "firmemente" los actos violentos y otras acciones. También exhortó a los trabajadores "a que retomen sus posiciones y avancemos en este proyecto de suma importancia e interés nacional e internacional".

No obstante, GUPC reconoció que, aunque se habían realizado tres pruebas exitosas a un nuevo sistema de pago instalado por un proveedor panameño, el mecanismo sufrió un error "en el monto efectivamente pagado a los trabajadores, correspondiente a la primera quincena de enero".

GUPC -formado por la española Sacyr Vallehermoso / Líder, la belga Jan de Nul, la panameña Constructora Urbana y la italiana Impregilo- construye el tercer nuevo juego de esclusas de la vía e inició los trabajos en agosto de 2009 con el compromiso de concluirlos en 2014, cuando la ampliación del Canal, con un coste total de 5.250 millones de dólares, debe estar finalizada.

La ministra panameña de Trabajo, Alma Cortés, se reunió hoy con un numeroso grupo de huelguistas y les prometió interceder ante GUPC para abrir un canal de comunicación que permita solucionar el conflicto. Los obreros dijeron a Cortés que reciben un trato injusto del grupo, porque ofrece un mayor salario a la mano de obra extranjera que a la panameña. Al respecto, la compañía informó que de sus 5.930 empleados directos solo 244 (el 4%) son extranjeros.

Por su parte, el Alberto Alemán Zubieta, administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, pidió "cordura" y alertó que las demandas los trabajadores no son motivo "para paralizar una obra de esta naturaleza", por lo que solicitó que se busque un arreglo negociado.