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El Banco de España aplaza la subasta de la CAM

El Sabadell ha pedido ayudas millonarias para quedarse con la entidad. -Las cuotas participativas han cerrado con una subida del 33% en Bolsa

El Banco de España descarta que hoy vaya a decidir el futuro de la CAM, tal y como se esperaba en función a los propios planes del supervisor, ya que sigue estudiando la oferta del Sabadell, según han informado en fuentes financieras. Se desconoce si el Banco de España quiere dedicar más tiempo a analizar la oferta del Sabadell, que reclama grandes ayudas públicas para asumir la gestión de la CAM, o si, por el contrario, está contemplando otras alternativas diferentes.

Hasta el momento en el que se ha hecho público el aplazamiento, las cuotas participativas de la caja de ahorros alicantina (títulos similares a las acciones pero sin derechos políticos) cotizaban en Bolsa con fuertes subidas que han llegado a superar por la mañana el 30% ante la expectativa de que la entidad iba a tener nuevo dueño. Por la tarde, pese al aviso del supervisor, seguía con su repunte y avanzaba un 31% a 1,21 euros. La CAM fue intervenida por el Banco de España el pasado 22 de julio. El supervisor abrió entonces un proceso de subasta al que finalmente solo ha presentado oferta vinculante el Banco de Sabadell. La CAM perdió hasta septiembre 1.731 millones de euros y registró una morosidad del 20%. La subida al cierre de la sesión ha sido del 33% hasta 1,23 euros.

El nerviosismo por la adjudicación de la CAM se ha notado en las últimas horas también entre los empresarios alicantinos, que a última hora de la tarde de ayer emitieron un comunicado suscrito por la Cámara de Comercio y la patronal de la provincia en el que solicitaban que la CAM se adjudicara a una sola entidad financiera y que no se troceara entre distintos bancos. Los empresarios también reclamaron al adjudicatario que mantenga la vinculación de la entidad con el territorio en el que nació, Alicante y Murcia.

En cuanto a la oferta del Sabadell, la entidad presidida por Josep Oliu ha tomado precauciones para que la CAM no acabe con ella. Las salvaguardas son grandes porque esta caja fue definida por el propio gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como "lo peor de lo peor". En primer lugar, el Sabadell pedirá una inyección de capital adicional para adquirir la CAM que diferentes fuentes cifran en varios miles de millones de euros. El Fondo de Garantía de Depósitos unificado (bancos, cajas y cooperativas) tiene 3.800 millones, por lo que todo lo que supere esta cifra tendrá que pagarlo inicialmente el Estado.

Deterioro financiero

No hay que olvidar el progresivo deterioro financiero que ha sufrido la CAM desde su intervención el 22 de julio. Hasta septiembre registró pérdidas por 1.731 millones de euros y admitió una morosidad del 20%. Esto congeló el interés comprador de Santander, BBVA y La Caixa.

El segundo capítulo no admite negociación. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ha establecido que las pérdidas en la venta de activos por los primeros 4.000 millones estarán cubiertos al 100% por el fondo. En los 17.000 millones restantes de pérdidas en las ventas posteriores, el Estado pagará el 80% y el banco el 20%. Es decir, el Sabadell se jugaría asumir números rojos por 3.400 millones. El último aspecto clave de la subasta es la liquidez. La CAM tiene unos 7.000 millones pedidos al Banco Central Europeo (BCE), además de otros 9.000 millones aproximadamente de vencimientos de sus emisiones en mercados mayoristas. Fuentes del mercado comentaron que la entidad catalana habría propuesto al FROB que el Estado avale la mayoría de esta deuda, de manera que fuera, a su vez, descontable en el BCE y así prolongar los plazos de los vencimientos.

Desde el punto de vista estratégico, comprar la CAM ayudaría al Banco Sabadell a ganar tamaño y acercarse a Popular, su más directo competidor, que le desplazó recientemente de la última operación corporativa en la banca al hacerse con el Banco Pastor.

Por el momento, el organismo que preside Fernández Ordóñez ha inyectado 2.800 millones de capital en la CAM y le ha otorgado una línea de crédito de 3.000 millones para garantizar su liquidez. Desde la intervención de la caja alicantina, se estima que la fuga de depósitos supera los 4.000 millones de euros.