Las pymes tienen cada vez más difícil conseguir crédito
El 88% de las pequeñas y medianas empresas aduce problemas para lograr financiación, según las cámaras de comercio.- Es la cifra más elevada desde que arrancó la crisis
La crisis no da tregua a las pymes. Estalló a principios de 2009, tras la súbita sequía de préstamo en los mercados financieros internacionales que siguió a la quiebra de Lehman Brothers. Casi tres años después, los problemas para acceder al crédito han ido a más, no a menos, pese a los esfuerzos del Gobierno. Según una encuesta de las cámaras de comercio, más del 88% de las pequeñas y medianas empresas tiene problemas para lograr financiación exterior.
En la inmensa mayoría de estas empresas, la financiación de la banca es imprescindible para anticipar el cobro de activo circulante y hacer frente así a pagos esenciales, como salarios y proveedores. Y un 30% pide dinero para financiar proyectos de inversión, pese a las sombrías previsiones económicas para los próximos meses. Pero los bancos, que lidian con balances cargados de activos depreciados (préstamos inmobiliarios y títulos de deuda pública), siguen sin ponerlo fácil. El 88,3% de pymes con problemas de financiación registrado en el tercer trimestre de este año es el mayor nivel desde que comenzó la elaboración de la encuesta, a principios de 2009.
La encuesta, publicada con la colaboración del Instituto de Crédito Oficial, se hace a 400 pymes con el objetivo de revelar en qué condiciones acceden a la financiación más de 1,5 millones de sociedades, que tienen entre uno y 249 trabajadores. Es una parte esencial del tejido empresarial, que da empleo a casi el 80% de los trabajadores españoles. Y que sufre en mayor medida que las grandes compañías la falta de financiación. De las pymes que aducen problemas, al 13,4% se le deniega el préstamo.
Las difíciles condiciones del mercado han hecho que muchas empresas desistan y se concentren en exprimir sus propios recursos para lograr financiación. Si en 2009, un 82% aún pedía crédito a la banca, ahora solo lo hace un 65%, el nivel más bajo desde que se elabora la encuesta. Y cuatro de cada diez empresas que piden préstamo lo hacen a las líneas bonificadas del ICO.
En el endurecimiento de las condiciones financieras, las pymes destacan el repunte en los tipos de interés, que han experimentado casi un 70% de las empresas (también un nivel record). Una proporción similar advierte de que ha aumentado la factura por comisiones y otros gastos. Hasta el 80% asegura que también se le han requerido más garantías y avales. Y el 36% ha sufrido un recorte en el volumen de financiación ofrecida.
La encuesta es consistente con lo que ya adelantó el Banco de España: el volumen de crédito a empresas y familias sigue a la baja, con un descenso interanual del 1,5%, según los datos de agosto. En el caso del préstamo a empresas, el recorte es más acusado, cerca del 3,5%.
La financiación ajena es más necesaria aún ahora, cuando los clientes se retrasan en los pagos. La inmensa mayoría (más del 90%) sufren esos retrasos, que se sitúan de promedio, en los 4,7 meses. La proporción es del 71% entre las empresas que prestan servicios a la Administración, que acumula un retraso medio cercano a los seis meses. La Administración local -en un 48% de los casos- es la que presenta más problemas para materializar el cobro.


























































