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La crisis financiera

La caída de Wall Street cierra una jornada nefasta en las bolsas

Fuertes descensos en EE UU, del 4,3% en el Dow Jones, del 4,8% en el S&P 500 y de casi el 5,1% en el Nasdaq. -La Bolsa española cae un 3,8% en un día de desplome en Europa y ahonda sus mínimos anuales por la extensión de las dudas sobre la recuperación. -La prima roza sus máximos

Las Bolsas de referencia internacionales se han desplomado por el aumento de las dudas sobre una eventual recaída de la economía en recesión. La desaceleración ya está aquí, según apuntan la mayoría de datos macroeconómicos que se van conociendo sobre el segundo trimestre, pero lo que ahora se cotiza es que la ansiada recuperación se seguirá debilitando en la segunda mitad del año. Wall Street ha vivido su peor jornada desde la crisis financiera, con fuertes caídas, del 4,3% en el Dow Jones, del 4,8% en el S&P 500 y de casi el 5,1% en el Nasdaq. Ante el recrudecimiento de la incertidumbre, los parqués europeos han cerrado con recortes cercanos al 4% en la mayoría de ellas y el español Ibex 35 ha ahondado sus mínimos anuales. Tras el batacazo, el selectivo abrirá este viernes por primera vez desde junio de 2010 por debajo de los 9.000 puntos.

La desbandada ha sido total en Wall Street, informa Sandro Pozzi. El miedo a una segunda recesión en EE UU y el agravamiento de la crisis de la deuda en Europa provocó que los tres índices de referencia en Nueva York entraran en la zona de corrección y despidieran la jornada con fuertes caídas.

Es la peor sesión bursátil que se recuerda desde comienzos de 2009, cuando los mercados estaban en caída libre por el efecto contagio de la crisis de las hipotecas basura en la economía global. Y para tener una idea del estrés que domina el parqué, solo hay que fijarse que el índice de volatilidad en el mercado de bonos de Chicago subió el 30%.

La caída en Wall Street fue incluso mayor que en Europa. Eso en el caso del Dow Jones se traduce en una pérdida de 512 puntos en un día. Mientras que el S&P 500 cierra al nivel más bajo en ocho meses. A este ritmo, y a la espera de que se conozca mañana el dato de paro en EE UU, va a ser la peor semana desde mayo de 2010. Una situación que los analistas califican de nervios.

La negatividad llega hasta tal punto por el temor a la recesión, que provocó además una caída del barril de petróleo del 5,8%, a la vez que el dólar se reforzaba un 1,5% frente al euro. También escapada del oro, que cayó a pesar de que en las últimas semanas se vio como un puerto seguro en medio de tanto desconcierto.

Tras la jornada negra de este jueves, la apertura de las Bolsas asiáticas no trae buenas noticias para este viernes. Empiezan a abrir los primeros mercados y sigue el batacazo en Asia, informa S. Pozzi. El Kospi surcoreano se deja un 4% en los primeros minutos de la sesión. El Nikkei japonés lo hace un 3,5%. El único catalizador posible para volver al verde es el dato de paro en EE UU, que se conocerá hoy, o alguna acción en Europa.

El BCE cumple con las expectativas

En la deuda, la prima de riesgo española, que es el sobreprecio que los inversores exigen por sus bonos a 10 años frente a los alemanes, los más seguros, ha puesto fin al alivio que venía registrando por la mañana y, tras la intervención del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha recuperado la tendencia al alza de la mano de la italiana. Así, tras llegar a bajar a primera hora hasta los 360 puntos básicos, 25 menos que ayer, al cierre de las Bolsas rozaba sus máximos (398 frente a 407 puntos básicos).

El tono positivo se fue tan rápido como había llegado. Se esperaba que el instituto emisor sacase la artillería para ayudar a los países con problemas con un mensaje claro y conciso de que tras cuatro meses sin hacerlo iba a volver a comprar sus bonos en el mercado secundario, donde se negocian los títulos de deuda soberana una vez emitidos por los Estados. Y Trichet se esforzó por no defraudar: "Ya verán cómo vamos actuando en este sentido". Sin embargo, sus palabras no tuvieron la respuesta esperada en los mercados.

Es más, fue el propio presidente del BCE quien confirmó a los inversores que se acercan tiempos más difíciles de lo que se vaticinaba con su anuncio de que reinstaurará algunas de las medidas expcepcionales de liquidez a la banca. "El hecho de que de un paso atrás y recupere las subastas a seis meses que retiró en 2010 es un guiño claro a que está viendo una desaceleración más acusada de lo previsto", ha explicado desde Analistas Financieros Miguel Arregui.

En paralelo al impulso que cogieron las pérdidas en las Bolsas al término de la rueda de prensa de Trichet, las gráficas de las primas de los periféricos retomaron las subidas con más fuerza que antes de su intervención. Si a principios de julio bastó con el mero rumor de que el instituto emisor había vuelto a sacar la chequera para atajar el acoso contra Italia y España, ayer no fue suficiente con confirmar que el programa sigue activo para parar los pies a los especuladores. Solo Portugal e Irlanda se beneficiaron de ello. La razón es que que para ayudar a España o Italia no basta con el armamento de calibre medio que suele usar el BCE y los inversores esperaban más.