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La crisis del euro

Juncker: "Gobierne quien gobierne, Portugal tendrá que hacer recortes"

El presidente del Eurogrupo urge a Lisboa a cumplir el ajuste para evitar un rescate de 75.000 millones.- Alemania logra que se alarguen un año las aportaciones al fondo de estabilidad.- Los Veintisiete aprueban el Pacto del Euro, al que se suman seis países que no comparten la moneda única

Varios líderes europeos recordaron ayer a las autoridades portuguesas que, con independencia del Gobierno que se forme, deberán cumplir los compromisos asumidos por el país. Tras finalizar la primera jornada de la cumbre europea, el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, pidió a Lisboa que haga nuevos esfuerzos de ajuste presupuestario "gobierne quien gobierne". Poco antes, el jefe la Comisión Europea, José Manuel Barroso, aseguró que el dimisionario primer ministro portugués, José Sócrates, había dado garantías de que fuera quien fuera el Gobierno que se formara "Portugal cumpliría sus compromisos" de ajuste fiscal. El presidente del Banco Central Europeo, (BCE), Jean Claude Trichet, fue muy contundente al advertir de que "era capital que Portugal confirme las propuestas que han sido aprobadas y convenidas con la Comisión, el BCE y los líderes europeos".

La crisis financiera que sufre Portugal agravada por la dimisión de Sócrates fue el tema dominante de la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno que empezó ayer en Bruselas. La cumbre alcanzó un acuerdo sobre el Pacto del Euro, y se sumaron seis países (Polonia, Rumania, Dinamarca, Bulgaria, Letonia y Lituania) al compromiso de consolidación fiscal y reformas asumidos por los 17 países del euro el pasado día 11.

La canciller alemana también logró sus objetivos al ampliarse a cinco años el plazo de tiempo para efectuar las aportaciones de capital de 80.000 millones al Mecanismo de Europeo de Estabilidad, (MEDE) que contará con un capital suscrito de 700.000 millones para que 500.000 sean efectivamente disponibles.

La situación de Portugal se deterioró sustancialmente ayer tras la dimisión del primer ministro. El precio de los bonos a 10 años subió hasta 7,90% y a primeras horas de la madrugada de hoy Standard & Poor's rebajó la calificación de la deuda en dos peldaños hasta BBB. Ante el cúmulo de noticias negativas, Jean Claude Juncker, admitió que no se puede descartar que Portugal tenga que pedir el rescate. Juncker consideró "apropiada", la cifra de 75.000 millones.

Sócrates insiste en que Lisboa no necesita rescate"

No obstante, Sócrates insistió a su llegada al cónclave en su propósito de evitar el rescate a toda costa. "Estoy aquí", dijo, "con una sola preocupación que es defender a Portugal, porque alguien tiene que pensar en el país, y también para defender a la moneda única y al proyecto europeo".

La cuantía del posible de rescate a Portugal fue evaluada ayer por el think tank euroescéptico Open Europe que cifró entre 60.000 y 70.000 millones el volumen de las posibles ayudas. Raoul Ruparel, analista de este centro de estudios precisó que "más que un simple rescate sería mejor para Portugal a largo plazo reestructurar su deuda".

Antes del inicio del Consejo Europeo, Sócrates mantuvo un encuentro con la canciller alemana Angela Merkel. La canciller exhortó a los partidos portugueses que rechazaron el plan de ajuste y dejaron sin oxígeno al Gobierno, a mantener los esfuerzos de reducción presupuestaria planteados por Sócrates. "Portugal presentó un programa muy valiente para los años 2011, 2012 y 2013, que era apropiado". "Lamento profundamente", añadió, que este plan "no haya podido encontrar una mayoría en el Parlamento" portugués. Merkel insistió en que lo más importante es que todos los que hablan en nombre de Portugal digan claramente que "se sienten vinculados por los objetivos de este programa".

La crisis política de Portugal ha puesto al descubierto muchas contradicciones y como se ha aprovechado la crisis financiera para derribar un Gobierno. Resulta que los dirigentes europeos, con un aplastante dominio de la derecha, exigen a un Gobierno socialista un duro ajuste. La aplicación del ajuste es rechazado por la oposición conservadora del país provocando la crisis del Gobierno. Ayer, con el primer ministro ya dimitido, el jefe de la oposición conservadora, Pedro Passos Coelho, manifestó que esperaba que "Portugal pueda quedar fuera del rescate", cuando el anterior había señalado que su país precisaría la ayuda exterior.

Varios dirigentes europeos como el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt, o su homólogo holandés, Mark Rutte, abordaron ya directamente aspectos y condiciones del rescate. "Tenemos la capacidad disponible para ayudar a Portugal pero es demasiado pronto para decirlo", señaló Reinfeldt. Rutte se declaró "muy preocupado" por la situación y recordó que toda ayuda estaría condicionada a medidas muy estrictas.

Protestas sociales

La cumbre de líderes europeos se celebró en un clima de fuerte contestación social. Unos 20.000 manifestantes, en su mayoría sindicalistas, se concentraron en los aledaños de la sede del Consejo Europeo para expresar su rechazo a los recortes de derechos sociales que implica el Pacto por el Euro, impulsado por Alemania. John Monks, líder de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) criticó el pacto porque presiona "peligrosamente contra los salarios y los derechos sociales a la baja". La secretaria general del sindicato socialista, Anne Demelenne, proclamó desde la tribuna "no estamos aquí contra Europa, sino contra la derecha europea, la de los banqueros y especuladores", a los que se responsabiliza de haber generado la crisis.

Las críticas sindicales encontraron una rápida respuesta en el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy. "Me tomo muy en serio vuestras preocupaciones, pero lo que estamos haciendo no es desmantelar la protección social". "Se trata de asegurar que nuestras economías sean lo suficientemente competitivas para crear empleos y sostener el nivel de vida" de los ciudadanos".

Barroso insistió en que "es indispensable realizar este esfuerzo de reformas estructurales y consolidación presupuestaria si queremos alcanzar mayores niveles de crecimiento para restaurar la confianza y tener más inversión".

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, anunció que esperaría a conocer los resultados de las pruebas de resistencia a la banca, a mediados de junio, para renegociar las condiciones del rescate.