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El Eurogrupo acomete una reforma del fondo de rescate esencial para Portugal

Holanda propone a su banquero central para sustituir a Trichet en el BCE

Los ministros de Economía de los 17 países del euro se reúnen hoy en Bruselas, coincidiendo en el inicio de la semana más crítica para Portugal por las tensiones en el mercado de deuda, agravadas por la inestabilidad política. El Eurogrupo debe resolver fundamentalmente cómo reforzar y flexibilizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (el fondo de rescate, conocido como FEEF) y definir las bases de la financiación del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que estará vigente a partir de junio de 2013. Los ministros deberían cerrar los principales problemas técnicos, pero de gran calado político, para lograr la luz verde definitiva por parte del Consejo Europeo en su reunión de los próximos 24 y 25.

El plan ha sido consensuado con la Comisión Europea y el BCE

Los jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro decidieron el pasado 11 de marzo otorgar cierta flexibilidad al fondo de rescate FEEF y al mecanismo de estabilidad. Los líderes acordaron que podrían intervenir también "como excepción" en el mercado primario de deuda, "dentro del contexto de un programa de condicionalidad estricta". Sin embargo, no se precisó si la compra de deuda pública en el momento de su emisión por un Estado (el mercado primario), podría aplicarse solo a los países que ya están metidos en programas de ayudas -como Grecia e Irlanda- o si esa medida podría beneficiar también a otros países con necesidades más apremiantes como Portugal. Lisboa tiene una situación cada vez más difícil en el mercado de deuda, como lo reflejan los tipos de los bonos a 10 años, que pagan tipos de interés superiores al 7,5%.

El Gobierno portugués se reunió con carácter urgente para aprobar un nuevo programa de reformas, el cuarto en un año, con el propósito de llevarlo hoy al Parlamento. Todavía no está claro si la cámara portuguesa lo debatirá el próximo miércoles. Ni el partido socialista que sustenta el Gobierno de José Sócrates ni el principal partido de la oposición conservadora, el Partido Social Demócrata (PSD), tienen interés en discutir ese programa, aunque han advertido que votarán en contra si otro partido plantea el debate.

El plan de reformas ha sido consensuado previamente, al menos en sus líneas principales, con las autoridades de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo (BCE), lo cual ha generado una nueva tormenta política en Lisboa. Para Portugal sería un alivio decisivo que los ministros de Economía del euro acordase hoy que el FEEF puede comprar deuda portuguesa en el mercado primario.

El actual plan de reformas que impulsa Sócrates, en su tenaz batalla contra los mercados, podría ir encaminado a satisfacer las exigencias del llamado "programa de condicionalidad estricta" para utilizar el FEEF de una manera menos dramática. En los casos de rescate como el griego y el irlandés, los Estados que han recibido ayudas continúan fuera del acceso a los mercados de capitales. Con la compra de deuda por parte del FEEF en el mercado primario, los Estados podrían seguir en activo con emisiones en el mercado.

Los ministros deben acordar también aumentar la capacidad financiera del FEEF para que sus 440.000 millones sean completamente disponibles. Actualmente solo se pueden usar 250.000 millones, porque hay que dejar un parte en el fondo para no perder su calificación máxima, AAA. Se barajan varias opciones: que los 11 países que no tienen triple la máxima nota de solvencia hagan aportaciones suplementarias de capital o que todos los países aumenten sus garantías, como ha apuntado el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker.

Sony Kapoor, director ejecutivo de Re-Define, considera que "las exigencias de capital en la expansión del fondo de rescate forzarán a países como España, con una posición fiscal ya muy tensa, a endeudarse incluso más en un momento en que los Estados ya los están penalizando". "Eso es, sencillamente, una equivocación", declaró a este diario.

El Eurogrupo debe decidir también la financiación del futuro MEDE, que tendrá una dotación de 500.000 millones de euros. Se trata de establecer las proporciones de capital desembolsado, el capital movilizable y las garantías para completar su dotación y su distribución entre los Estados. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía española, Elena Salgado, sostiene que la distribución más correcta "sería la misma que el reparto en el capital del Banco Central Europeo (BCE)".

Precisamente, la carrera por la sucesión de Jean-Claude Trichet al frente del Eurobanco volvió a animarse ayer con la presentación de la candidatura de Nout Wellink, gobernador saliente del Banco Central de Holanda, por parte del ministro de Economía de este país Jan Kees de Jager. Con la retirada de la carrera del presidente del Bundesbank alemán, Axel Weber, el mejor situado era el jefe del Banco Central de Italia, Mario Draghi, a quien sin embargo no benefician ni su pasado en el banco estadounidense Goldman Sachs ni la actual debilidad política del primer ministro Silvio Berlusconi.