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Londres sube el IVA y recorta el Estado de bienestar para reducir el déficit

Se sube el impuesto al valor agregado hasta el 20% a partir del 4 de enero, se establece un aumento del 18% al 28% de los rendimientos del capital desde esta medianoche y la congelación por dos años de los salarios de los trabajadores públicos

El nuevo Gobierno británico de conservadores y liberales-demócratas ha anunciado a primera hora de la tarde una subida del IVA de 2,5 puntos (hasta el 20%) a partir del 4 de enero, una nueva tasa para la banca, un aumento del 18% al 28% de los rendimientos del capital desde esta medianoche, la congelación por dos años de los salarios de los trabajadores públicos y un recorte del Estado de bienestar para equilibrar las cuentas públicas.

El ajuste presupuestario no es consecuencia directa de la crisis de la deuda soberana: formaba parte del programa electoral de los conservadores e incluye un recorte del gasto público de 6.200 millones de libras (7.500 millones de euros) anunciado también en la campaña. Pero George Osborne, el jovencísimo canciller del Exchequer y ministro del Tesoro, de tan solo 38 años, se ha apoyado repetidamente en esa crisis para legitimar las durísimas medidas anunciadas.

"Tenemos el mayor déficit de Europa con la única excepción de Irlanda y las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda soberana es la mayor amenaza a la recuperación", ha declarado Osborne al presentar su presupuesto de urgencia en los Comunes. "Este es el presupuesto que no se podía evitar", afirmó, con el objetivo de "resurgir desde las ruinas de una economía basada en la deuda". Y aseguró también: "Somos una alianza progresista que gobierna en nombre del interés nacional. Este es un presupuesto progresista. Hemos sido duros pero hemos sido justos. Hoy hemos pagado las deudas de un pasado fracasado".

Más allá de la retórica y la propaganda, el ajuste presupuestario combina medidas de ajuste puro y duro con guiños a las clases menos privilegiadas. Los recortes del Estado de bienestar van a ver congeladas por tres años las ayudas a las familias con hijos, a endurecer las condiciones para mantener o conseguir la baja laboral por incapacidad permanente y a restringir las ayudas a la vivienda. La subida del IVA va a afectar también directamente a las clases más bajas, al ser un impuesto sin progresividad. Pero es una de las medidas con mayor impacto fiscal con un aumento de las recaudaciones de 13.000 millones de libras (15.500 millones de euros) a lo largo de la legislatura.

Pero hay multitud de guiños a la izquierda, como la elevación del mínimo exento del pago del IRPF, que beneficia solo a los que tienen menos ingresos aunque es indiferente para quienes ganan tan poco que ya estaban exentos. O la imposición de una tasa a la banca haya o no acuerdo a nivel internacional, algo a lo que curiosamente se oponen los laboristas y que permitirá recaudar 2.000 millones de libras al año (2.400 millones de euros). O el incremento en 10 puntos de la tasa sobre los rendimientos del capital, con notables excepciones para no perjudicar a las pymes y los pequeños ahorradores.

El canciller del Exchequer espera que la economía crezca este año un 1,2% y un 2,3% el año que viene. La deuda estructural debería volver al equilibrio en 2014. El desempleo aumentará este año hasta un pico del 8,1% pero debería caer al 6,1% en 2015. El endeudamiento del sector público debería caer este año a 149.000 millones de libras y a 116.000 el siguiente, aunque la deuda neta del país seguirá en ascenso hasta llegar al 70% del PIB en 2013-14.