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Las autoridades de EE UU acusan a Goldman Sachs de fraude

El banco, el gran superviviente de la crisis, creó y vendió derivados de las hipotecas 'subprime' problemáticos a sabiendas

Goldman Sachs, el gran superviviente de la crisis financiera, ha sido acusado de fraude por la autoridad reguladora del mercado de valores en Estados Unidos por las operaciones opacas que realizó con deuda estructurada vinculada a las hipotecas subprime, los activos tóxicos que estuvieron en el epicentro del terremoto financiero.

El conocido como guardián de Wall Street, cuyos títulos caían un 13% tras publicarse la noticia aunque luego ha moderado el descenso, creó y vendió activos sintéticos sabiendo que eran problemáticos, y ocultó detalles clave sobre estos productos a los inversores. El regulador coloca en el centro del fraude a uno de los vicepresidentes, un hombre de 31 años que trabaja actualmente en las oficinas de Goldman en Londres, y cita al fondo de alto riesgo de John Paulson, uno de los especuladores que más se benefició del colapso del mercado hipotecario al prever antes que nadie el estallido de la burbuja.

El vehículo financiero de Paulson colaboró de una manera activa en la selección y estructuración de esas obligaciones de deuda, en las que tomaba posiciones a la baja. Lo que significa que si el valor caía o entraba en mora, él ganaba dinero. El fraude, según la documentación entregada de la SEC, se fraguó en abril de 2007, cuando el negocio de las hipotecas subprime dio las primeras señales de dificultad, a través de varios fondos de alto riesgo de Bear Stearns. Nueve meses después, los derivados investigados tenían categoría de bonos basura y nadie daba ya un centavo por ellos.

Según asegura la SEC, Paulson pagó unos 15 millones de dólares (11 millones de euros) a Goldman por colocar estos productos entre sus clientes, que al final se calcula que perdieron unos 1.000 millones de dólares (740 millones de euros) en la operación.

Goldman Sachs, que precisamente fue el foco de las iras en la polémica por los millonarios bonus que recibieron los ejecutivos pese a dejar el sistema al borde del colapso, ha asegurado que las acusaciones del regulador bursátil son "completamente infundadas" y ha adelantado que se defenderá "con vigor" para salvaguardar su prestigio y reputación.