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Propiedades

¿Dónde está el piso que me tocó?

Mil jóvenes encuentran un solar en lugar de las viviendas que les adjudicaron hace más de dos años

Marta Sanchís, Zaida del Valle, Clara Nuño, Rebeca de Mendoza y Alejandro Álvarez son afectados por el retraso en la entrega de sus viviendas.
Marta Sanchís, Zaida del Valle, Clara Nuño, Rebeca de Mendoza y Alejandro Álvarez son afectados por el retraso en la entrega de sus viviendas. SANTI BURGOS

"Mil jóvenes madrileños más han visto hoy solucionando el problema de acceso a la vivienda", aseguraba en marzo de 2007 el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Mariano Zabía, tras sortear la adjudicación en Tres Cantos de mil pisos del Plan Joven.

Hasta una fiesta montamos en el pueblo cuando nos enteramos de que nos había tocado", comentaban varios de los adjudicatarios. Casi tres años después, la euforia se ha convertido en indignación y desasosiego. El que más y el que menos había echado sus cálculos de cuándo podría ocupar su nueva casa y ninguno pensaba que ese momento podría demorarse más de cinco años, y que las condiciones ofrecidas inicialmente iban a variar, en el tamaño, el precio del alquiler y de compra a partir del séptimo año.

La primera piedra fue puesta cuatro meses después del sorteo. Desde la Comunidad no desmienten que fue un acto electoralista

Alejandro Álvarez, de 30 años y empleado en una empresa de limpieza, es uno de los que con más fuerza levanta la voz contra todos los responsables de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento, gobernado entonces por la independiente María de la Poza y ahora por el popular José Folgado, ex secretario de Estado de Economía con José María Aznar.

"Me enteré de rebote. Ahora vivo con mis padres en Colmenar Viejo, pero cumplía con los requisitos. Fue una gran alegría", recuerda Álvarez. "Estoy cansado de esperar y sobre todo harto de la falta de información. Nada de nada hasta hace unas semanas. Lo único que nos decían es que si queríamos podíamos renunciar".

La posibilidad de renunciar es algo que empiezan a valorar los afectados. Cada vez es mayor el número de adjudicatarios que decide hacerlo porque las cuentas no salen por ningún lado. En otras promociones del Plan Joven, son cientos los beneficiarios que ya lo han hecho -tanto los adjudicatarios como los que figuraban en una lista de reserva-, por lo que la Consejería de Vivienda de la Comunidad de Madrid ya ofrece las viviendas al resto de personas que se presentaron a los sorteos.

Hasta 62 nuevos beneficiarios han sido notificados públicamente el pasado 30 de septiembre, a través de la Dirección General de Vivienda, para que decidan si aceptan o no ocupar alguno de estos pisos ya entregados, que se encuentran vacíos en Torrejón de Ardoz, Ensanche de Vallecas (Madrid), Arganda del Rey, Villanueva de la Cañada, Meco y Robledillo de la Jara.

"Cuando nos den las casas tendré ya 33 o 34 años y más de 40 cuando llegue el momento de ejercer la opción de compra. Además, entre unas cosas y otras el alquiler se va ya hasta los 700 euros. Yo creo que por ese precio se puede encontrar hoy algo. No sé qué hacer", argumenta Alejandro, envuelto en un mar de dudas. Otras beneficiadas por el sorteo, como Rebeca de Mendoza, Clara Nuño o Zaida del Valle, jóvenes tricantinas de 23 años, también exponen sus quejas. "Mis padres me dicen que nos están tomando el pelo, que se aprovechan de nosotros porque somos jóvenes", explica Clara. "En el sorteo nos dijeron que serían pisos de 70 metros, que pagaríamos 441 euros de alquiler y que el precio máximo de venta estaría en 120.000 euros", comenta Rebeca de Mendoza, recién licenciada en Derecho y en paro.

Sin licencia de construcción

Como portavoz de la Asociación por las mil viviendas de Tres Cantos, De Mendoza sostiene que "ni los metros ni el precio final anunciados esta semana coinciden con los que figuraban en las bases del sorteo. Los adjudicatarios se encuentran ahora con que, en muchos casos, tendrán viviendas de unos 45 metros habitables a precios que oscilarán entre 180.000 y 200.000 euros". La reacción de Rebeca se produce tras recibir los mil beneficiarios de los pisos una carta del concejal de Urbanismo, Obras y Servicios, Jesús Moreno, donde les anuncia que las obras se iniciarían durante este mes de octubre; que las viviendas tendrían una superficie de 57 metros útiles, al precio provisional de 142.488 euros y un alquiler mensual en torno a 429 euros.

De momento, "las licencias para iniciar las obras no se han otorgado. La concesionaria todavía no nos ha presentado el proyecto de ejecución. Esperamos que lo haga en lo que queda de semana", indicaba el pasado miércoles el edil de Urbanismo.

"Para rematar las obras de urbanización queda pendiente la ejecución de los dos accesos y de la depuradora", asegura Moreno. No obstante, para simultanear la urbanización con la futura edificación, el concejal asegura que la constructora FCC ha efectuado un reintegro en la caja de depósitos del Ayuntamiento para garantizar que las obras pendientes se van a concluir.

Otra de las preocupaciones que embarga a los potenciales propietarios de estas viviendas es la de la aplicación del IVA, ya que en otras promociones del Plan Joven los alquileres se ven gravados por este impuesto en una cuantía media de 60 euros.

Tampoco se incluyen en el alquiler los gastos de la comunidad, el seguro del inmueble o el importe anual del impuesto de bienes inmuebles (IBI), que también se está cursando a los beneficiarios que ya residen en viviendas entregadas en otros municipios.

Marta Sanchís, adjudicataria de un piso en la vecina localidad de Colmenar Viejo pendiente de entregar, asegura que "en otra promoción en la que viven desde junio empezaron a pagar 80 euros mensuales de gastos de comunidad, con conserje, vigilante y señora de la limpieza, pero que ya han despedido al conserje y al vigilante para ahorrar gastos".

Mayor edificabilidad

En su estrategia de presión, la asociación ha interpuesto varios recursos contra la aprobación definitiva del Plan Especial presentado por FCC para la construcción de las mil viviendas. El primero, de reposición, ante el Ayuntamiento, fue desestimado, y un segundo, contencioso-administrativo, ha sido admitido a trámite el pasado mes de julio por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

El plan especial objeto de las demandas fue presentado por FCC para modificar las condiciones urbanísticas de las parcelas donde deben construirse los pisos. En el plan general se asignaba una edificabilidad de 62.775,86 metros cuadrados, repartidos en dos parcelas, para levantar 765 viviendas protegidas con una media de 82,06 metros cuadrados de superficie. Con el plan especial, esas dos parcelas se convierten en cuatro para albergar los mil pisos, ajustando la edificabilidad a los parámetros contemplados para el Plan Joven, con una media edificable por piso de 62,76 metros cuadrados.

El caso de los 1.000 pisos en alquiler con opción a compra nació con problemas desde el principio. Fueron sorteados precipitadamente, ya que ni siquiera en esa fecha (el 20 de marzo de 2007) se habían iniciado las obras de urbanización sobre el terreno de 3,3 millones de metros cuadrados donde deberían levantarse. La primera piedra de estas obras no fue puesta hasta cuatro meses después.

Para los vecinos "fue una simple medida electoralista", afirma la portavoz de la asociación. Desde la Comunidad de Madrid no se refieren al hecho en estos términos, pero dejan caer que así fue. "En muchos casos esos sorteos se celebraban por la presión ejercida desde los propios ayuntamientos", comentan fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de Madrid.

El convenio de Tres Cantos con FCC, en los tribunales

El pasado mes de febrero, el juzgado contencioso-administrativo número 15 de Madrid falló, en primera instancia, la nulidad del convenio urbanístico que el Ayuntamiento de Tres Cantos y la constructora FCC habían suscrito en abril de 2005. Las razones del fallo aludían a la falta de valoración de los deberes legales de cesión. No obstante, la sentencia desestimaba la impugnación de otros actos precedentes al convenio -que también había solicitado la oposición socialista en el recurso-, como la aprobación del Plan General, el pliego del concurso para adjudicar la concesión del único sector urbanizable, el procedimiento negociado y sin publicidad del mismo y la adjudicación a la constructora. La sentencia fue recurrida tanto por el Ayuntamiento, como por FCC, quienes estiman que se trataba de un simple defecto de forma.

El sector urbanizable en cuestión ocupa una superficie de casi 3,3 millones de metros cuadrados junto a la autovía de Colmenar (M-607) y a ambos lados del corredor ferroviario de alta velocidad que une Madrid con Valladolid y el norte peninsular. Dejando al margen las 43 hectáreas reservadas a espacios verdes y 152 a cesiones de redes públicas para equipamientos e infraestructuras, además de 7.500 viviendas, se contemplan casi 380.000 metros cuadrados edificables para uso industrial y terciario. De acuerdo con el convenio suscrito entre el Ayuntamiento y FCC, ambas entidades se reparten el 50% de los 1,21 millones de metros edificables (el 34% para la constructora y el 16% para el consistorio). El 50% restante, para los propietarios del suelo, a los que, por la expropiación, les han sido abonados, en futuros derechos edificables, casi 432 millones de euros.

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