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El paro en Estados Unidos llega a su nivel más alto en 25 años

La destrucción de empleo se modera con fuerza en mayo.- La tasa de desocupación llega al 9,4%

El paro en Estados Unidos ha vuelto a subir en mayo por culpa de la grave crisis económica, aunque con bastante menos intensidad que en meses anteriores. Según ha hecho público hoy el Departamento de Trabajo, la destrucción de puestos de trabajo se ha moderado con fuerza desde el más de medio millón de personas que se quedaron sin trabajo en abril hasta los 345.000 de este mes, muy por debajo de lo previsto. El dato, desastroso en cualquier otra situación económica y financiera, es interpretado de manera positiva por la mayoría de los analistas, que creen que es una buena muestra de que la economía está encontrando su camino de salida a la peor crisis desde la de los años treinta del siglo pasado.

Éste es el dato más bajo en seis meses y sigue con la tendencia de abril, cuando ya se moderó la destrucción de empleo. No obstante, el incremento del desempleo ha elevado la tasa de paro cinco décimas hasta el 9,4%, la más alta desde 1983.

En el dato acumulado, la economía estadounidense ha tenido una pérdida neta media de 643.000 puestos de trabajo durante los seis meses previos, pero la disminución de empleo en mayo fue la menor desde septiembre. En mayo otras 787.000 personas se sumaron a las listas de desempleados, que ya suman 14,5 millones, según el informe del Gobierno. Sin embargo, según el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, la destrucción de empleo persistirá al menos hasta 2010.

El índice de desempleo entre los hispanos en EEUU subió del 11,3% en abril hasta el 12,7% en mayo, y entre los afroamericanos bajó del 15% al 14,9%. El informe muestra, asimismo, que continúa la disparidad en el impacto del desempleo entre hombres y mujeres. El índice de desempleo entre los hombres subió del 10% en abril al 10,5% en mayo; entre las mujeres subió del 7,8 al 8% en el mismo período.

Este dato completa una serie de cifras positivas para la primera economía del mundo, cuyo Producto Interior Bruto (PIB) moderó su desplome al 5,7%, lo que cumple con las expectativas de que EE UU vuelva al crecimiento a finales de este año.