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Fernández Ordóñez defiende que él no desató la alarma sobre las pensiones

El gobernador retoma el debate con el Gobierno y afirma que no se siente desautorizado. -Insiste en la necesidad de reformar la Seguridad Social

El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, ha retomado este martes el debate con el Gobierno sobre el futuro de la Seguridad Social, aunque ha negado que su comparecencia en la Comisión del Pacto de Toledo haya sido la responsable de la "alarma" generada en torno al sistema de pensiones, sobre el que ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad. "No pasa nada" porque haya saldos negativos "transitorios" en el sistema, ha añadido tras sostener que un déficit en la Seguridad Social no hace peligrar sus prestaciones.

Fernández Ordóñez, que ha asegurado no sentirse desautorizado por el Gobierno y que el objetivo de sus palabras no era crear ningún tipo de preocupación, ha defendido que aprovechó su intervención ante el Congreso para dibujar una proyección sobre el futuro del sistema según está ocurriendo en otros países. "Fue luego, después y fuera de allí donde se levantó la alarma", ha afirmado en alusión a las críticas recibidas por parte del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, a los reproches lanzados desde los sindicatos y a la amplia cobertura que la polémica ha tenido en los medios.

"Yo creo que hay que volver a hablar -de la reforma del sistema- en el marco del Pacto de Toledo"

Alfredo Sáenz ha augurado que en el futuro habrá menos entidades y oficinas

Según ha recordado tras intervenir en un encuentro organizado por ABC y Deloitte, el Pacto de Toledo se reúne por mandato cada cinco años para reflexionar sobre lo que no funciona y llevar a cabo reformas "suaves y moderadas" si fuera necesario. "Yo creo que hay que reconducir este debate y volver a hablar en el marco del Pacto de Toledo", ha añadido antes de destacar que "esta es la línea" y que en la comisión parlamentaria "no hay alarmas ni volverá a haberlas".

Además, Fernández Ordóñez ha admitido que comparte la opinión del secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, quien en un artículo publicado hoy en EL PAÍS defiende la necesidad de "hacer reformas para que en 20 años la situación sea buena" y que "no pasa nada" porque aparezca un déficit en la Seguridad Social en el actual contexto económico. El gobernador ha señalado que "se puede alarmar a la gente si un día" se registra un saldo negativo y por eso ha subrayado que "las pensiones no están ligadas a la aparición de déficit transitorios". También ha insistido en que Granado, al igual que él dijo en la Comisión, insiste en que son "imperiosas" las reformas en el sistema para garantizar el futuro de las pensiones.

Crobacho reclama "menos recetas"

No obstante, desde el Gobierno, tras las críticas que el domingo le lanzó el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, por sus análisis "superficiales"; el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha vuelto a reclamar hoy a Fernández Ordóñez "menos recetas" y "más sosiego" porque la crisis no la han causado los trabajadores, sino los especuladores del mundo financiero, informa Efe.

En este punto, ha reclamado a Fernández Ordóñez que mire al sector financiero y no sólo al mercado laboral, aunque ha asegurado que no quiere polemizar con él, ya que le tiene en una "altísima consideración" desde el punto de vista profesional. Aunque también ha addmitido que no coincide con sus planteamientos sobre las pensiones y ha insistido en que el sistema es "saludable". No obstante, ha acabado reconociendo que habrá que renovar el Pacto de Toledo partiendo de una visión a largo plazo.

En cualquier caso, Corbacho ha cargado las tintas contra el PP, al que le ha exigido que "deje de hablar tanto" de las pensiones y que empiece a trabajar más en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, lo que está precisamente en la línea de la opinión del gobernador.

Reestructuración del sector bancario

Sobre el sector financiero, Fernández Ordóñez ha vaticinado que la actividad bancaria seguirá desacelerándose y podrá llegar a caer, por lo que ha recomendado que las entidades ajusten sus costes de explotación e inicien un proceso de reestructuración. "Es ineludible rediseñar la estructura de costes de las entidades", ha advertido antes de señalar que, en su opinión, estas reestructuraciones se pueden llevar a cabo por vías como la reducción de oficinas -algo que algunas entidades "ya están haciendo"-, y en caso de que se trate de fusiones, que puedan ser "de todo tipo", pero "no dirigidas". No obstante, "puede no ser suficiente" para que las entidades superen sus problemas, por lo que ha añadido que también hay que buscar nuevos negocios y reforzar los que estén funcionando.

En cuanto a las entidades que no puedan llevar a cabo la reestructuración voluntariamente, el gobernador ha defendido que habrá que ayudarles por medio del Fondo de Garantía de Depósitos o con "ayudas públicas", al tiempo que ha valorado que el Gobierno esté estudiando una reforma que permita que no sea necesario convocar el Consejo de Ministros "cada vez que una entidad pequeñita tiene problemas". "Ahora no hay problemas, pero por si acaso", ha asegurado.

Durante su intervención, en la que ha rechazado hablar explícitamente de una reforma de la ley de cajas, Fernández Ordóñez ha recalcado que los créditos dudosos seguirán aumentando en el corto plazo, por lo que las entidades tendrán que continuar esforzándose en la dotación de provisiones. Sin embargo, ha admitido que la bajada del precio del dinero va a suponer un alivio para las familias y las empresas ya que el Banco Central Europeo tiene margen para volver a bajar los tipos desde el 1,25% actual.

"Recesión muy dura"

Sobre el final de la crisis, Fernández Ordóñez ha mostrado su confianza en que la recuperación se inicie "en algún momento a lo largo de 2010". Tras recordar que ni la economía del euro ni la española son ajenas a la "recesión muy dura de alcance mundial", ha comentado que la mayoría de previsiones de los distintos organismos internacionales señalan que los problemas serán "intensos" este año.

Para el siguiente año ha añadido que "cabe esperar que en algún momento a lo largo de 2010" y siempre dentro de la "elevada incertidumbre" a la que está sujeta cualquier previsión en este momento, "se podría empezar a observar una recuperación incipiente". En su último boletín económico, el Banco de España calculó que la economía española caerá el 3% este año y el 1% el que viene, y ha augurado que no habrá una "recuperación incipiente" hasta finales de 2010.

En el mismo foro, el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, ha pedido al BCE que preste dinero a dos, tres y cuatro años, en lugar de seis meses como hasta ahora. Además, ha defendido que no se salven entidades ya que, si se sigue apostando por este tipo de medidas no se superará la crisis. Para el panorama concreto de España, ha augurado que en el futuro habrá menos entidades y oficinas.