Deterioro económico

La crisis inmobiliaria y el crudo reducen el superávit del Estado un 27% hasta febrero

La moderación de los ingresos reduce los excedentes de las administraciones públicas a 9.381 millones, un 84% del PIB

La crisis inmobiliaria y el alza del crudo se dejan notar ya en las cuentas del Estado, que ha cerrado los dos primeros meses del año con un superávit de 9.381 millones de euros en términos de Contabilidad Nacional, lo que equivale al 0,84% del PIB y es un 27,5% inferior al excedente de 12.948 millones obtenido en el mismo periodo del año anterior, según ha informado hoy el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña.

No obstante y a pesar del "impacto en la economía de la ralentización del sector inmobiliario y el alto precio del crudo", el ministerio de Economía ha asegurado que los dos primeros meses no son un período de tiempo suficiente "para saber si esta tendencia se mantendrá a lo largo del año".

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Concretamente, estos 9.381 millones de superávit resultan de unos pagos que se han situado 21.957 en millones de euros, con un aumento del 17,2%, mientras que los ingresos ascendieron a 31.338 millones de euros, lo que supone un descenso del 1,1%.

En términos de caja, que computa los ingresos y gastos que efectivamente se han realizado durante el periodo, el Estado ha alcanzado un superávit de 3.831 millones de euros, frente a los 6.231 millones del mismo periodo del año anterior.

Una de las razones de esta caída de los ingresos hay que buscarla en la recaudación de los impuestos indirectos, que han bajado un 6,1% hasta los 20.781 millones lastradas por el IVA, que ha descendido a su vez un 8,2% en los dos primeros meses del año por la caída de los ingresos relacionados con el sector de la construcción. También se ha reducido, un 2,2%, la aportación de la tasa de hidrocarburos, cuya carestía ha desalentado su consumo.

Sube un 10% la recaudación del IRPF y el impuesto de sociedades

En el lado contrario, la recaudación por los tributos directos (IRPF e impuesto de sociedades) han aumentado un 10,5% hasta los 18.505 millones.

Los pagos no financieros, por su parte, han alcanzado los 27.803 millones, un 7,7% más, mientras que los gastos financieros ascendieron a 6.401 millones, un 12,6% más. Los costes por gastos de personal se han elevado a 3.614 millones, un 9,9% más, y las transferencias corrientes han crecido un 7% hasta los 13.613 millones.

Asimismo, hasta febrero el Estado ha obtenido una capacidad de endeudamiento de 3.397 millones, frente a los 5.433 millones del mismo periodo del año anterior.

La Administración central (Estado y sus organismos) cerró el año con un superávit de 13.526 millones de euros; las administraciones de seguridad social, con otro de 13.085 millones; mientras las comunidades autónomas y corporaciones locales registraron un déficit conjunto de 3.243 millones.

Sumados todos estos apartados, el superávit de todo el sector público ascendió a cierre de 2007 a 23.368 millones, un 33% más que el año anterior. Estos más de 23.000 millones equivalían al 2,23% del PIB, frente al 1,79% alcanzado en 2006.

La deducción de 400 euros obliga a modificar las previsiones

Tras presentar estos datos, Ocaña ha destacado que el Estado se encuentra "cómodo" con la previsión de superávit para este año de un 0,6% del PIB y ha afirmado que no se repetirá el "histórico" de 2007, que fue del 1,29%.

En este sentido, ha advertido que habrá que "rehacer" esos cálculos por la deducción en el IRPF de 400 euros a los contribuyentes que pagan este impuesto, una medida que se aprobará en el primer Consejo de Ministros "con contenido".

Ocaña también ha anunciado que Hacienda aplazará el pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades que las empresas debían hacer en abril, con el objetivo de que el ministerio "garantice la neutralidad" de algunas medidas del Plan General de Contabilidad, y que no les afecte en términos fiscales.

El gasto público de España, a la cola de sus socios europeos

El gasto público en España equivale al 38,6% del PIB nacional, un porcentaje que sólo es superior al de seis Estados miembros de la UE, cinco de ellos nuevos socios, según la información facilitada hoy por Eurostat, la oficina estadística comunitaria. Además, si se reparten las cifras globales por habitante, en España el gasto público asciende a 8.585 euros, frente a los 10.992 de la media europea, y es superior al de los doce países que se han unido en los últimos años a la UE, así como a los de Grecia y Portugal.

Los datos, correspondientes a 2006, muestran que el gasto público en los Veintisiete se sitúa, de media, en el 46,8% del PIB, tras registrar un descenso gradual los últimos años, desde el máximo alcanzado en 2003, del 47,5%.

Los países miembros donde el sector público gasta más son Suecia (56% del PIB), Francia (53%), Hungría y Dinamarca (52%) e Italia (50%). En el extremo contrario, por debajo del 38,6% de España, se sitúan Eslovaquia (37,7% del PIB), Letonia (37,2%), Bulgaria (37,1%), Rumanía (35%), Irlanda (34,2%), Lituania (34%) y Estonia (33%).

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