Cuatro fórmulas 'caseras' para rebajar la factura fiscal

El contribuyente utiliza el gasto en vivienda para pagar lo justo en la declaración

Comprarla, venderla, alquilarla o alicatarla. La vivienda, que últimamente sólo trae disgustos al sector, es un clásico de las deducciones y un aliado del contribuyente, que aprovecha el dinero invertido en la casa para maquillar la factura fiscal que le reclama Hacienda. Este año, con la entrada en vigor de la reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el plan de emancipación para los jóvenes, los caseros están de enhorabuena. Estas son las cuatro fórmulas que podrán aplicar en su declaración de la renta:

1. La cuenta ahorro vivienda. Hasta 1.352 euros menos en la factura fiscal. Es la cantidad que puede ahorrarse una persona que abre una cuenta para meter el dinero con el que luego comprará o adecentará su primera vivienda. Este depósito permite invertir durante cuatro años 9.015,18 euros anuales con su correspondiente desgravación del 15%. Con la reforma de la ley, esta es la primera vez que todos los separados y divorciados judicialmente podrán seguir desgravándose por la que fuera su vivienda habitual durante su matrimonio siempre que continúen residiendo en ella sus hijos y el otro progenitor. La deducción será del 15% de las cantidades satisfechas en la compra de la vivienda habitual, sobre la base máxima anual de 9.015 euros.

2. El alquiler. Si el inquilino de una casa en alquiler tiene menos de 35 años, su casero está de enhorabuena. No pagará impuestos por la cantidad que el joven le pague de piso. Si no es tan joven y supera los 35 años, el propietario sólo pagará la mitad de los impuestos que correspondería a la cantidad que recauda. Los arrendatarios lo tienen más crudo. Ellos no podrán desgravarse por el alquiler, aunque hay Comunidades Autónomas con ayudas fiscales a algunos colectivos como los jóvenes.

3. La venta. Como en el resto de productos del ahorro, si una persona gana dinero al vender su casa, ésta tributará al 18%. El contribuyente quedará exento de pagar impuestos por esta ganancia si la reinvierte en la compra de su vivienda habitual. Si el vendedor tiene más de 65 años o no se vale por sí mismo, las plusvalías obtenidas también están exentas de tributación.

4. Las reparaciones. Las personas discapacitadas que invierten una cantidad de dinero para adaptar la casa en la que viven a sus necesidades podrán desgravarse hasta un 20%. Si el propietario crea una cuenta de ahorro destinada a ese fin, la cuantía máxima sobre la que puede desgravar alcanza los 12.000 euros, no 9.015,18, como los que se establecen para la cuenta ahorro vivienda de forma general.

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