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La CE aboga por trasladar a los Estados la responsabilidad del control del déficit

Almunia se muestra optimista sobre un acuerdo para la reforma del Pacto

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, ha anunciado hoy que la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento podría incluir la creación de mecanismos nacionales de control del déficit público, con el fin de compartir la responsabilidad de la supervisión presupuestaria.

Estos controles, bien a través del Parlamento u otros, serían exigidos desde Bruselas, pero de tal modo "que sean las instituciones nacionales quienes vigilen a escala nacional cuándo se vulneran las reglas del Pacto en la fase preventiva". No se trata de eliminar la responsabilidad de Bruselas en el proceso, si no de "complementar" el seguimiento que ya realiza con cada uno de los Estados miembros, ha explicado el comisario.

Sin embargo, la reforma del Pacto de Estabilidad afectará a diferentes fases de la supervisión presupuestaria. Por ejemplo, se buscarán incentivos para que los Estados miembros trabajen a favor del superávit en momentos de alto crecimiento y se fijen objetivos presupuestarios a medio plazo en el marco de los programas de estabilidad.

También resultarán afectados los plazos, tanto de la toma de las decisiones, como para que los gobiernos establezcan los ajustes recomendados. En especial, la Comisión aboga por dar más de un año, como se establece ahora, para que un país que supera el 3% de déficit vuelva por debajo del límite.

La propuesta de la Comisión, todavía no aceptada por los Estados miembros, contempla también que ella misma pueda lanzar advertencias ante desviaciones presupuestarias sin el visto bueno del Consejo, o en su defecto, que éste se comprometa a aceptarlas si son argumentadas.

No se podrá rescribir el Tratado CE,ni el de Niza

No obstante, no se podrá "rescribir el Tratado CE, ni el de Niza, heredero directo de Maastricht, ni eliminar los datos de referencia de la deuda y el déficit", ha subrayado.

El problema radica en cómo combinar ambos con la necesidad de "tener en cuenta" elementos de trascendencia económica como son las circunstancias excepcionales, el ciclo económico, la realización de reformas estructurales, el potencial de crecimiento o la calidad del gasto público.

En este sentido, y dentro de su optimismo, Almunia ha considerado que lo que están solicitando países como Alemania, Francia o Italia no es descontar directamente del déficit público sus gastos en defensa, ayuda humanitaria o educación, si no que éstos se "tengan en cuenta" a la hora de establecer recomendaciones por parte de Bruselas.

Almunia ha indicado que se trata de realizar un ejercicio de "racionalidad económica y política", que no están reñidas con cumplir las reglas ni los valores del 3% de déficit y el 60% de deuda. El comisario comparó el PEC con un código de circulación que ha demostrado claramente sus ventajas, puesto que las finanzas públicas europeas no han estado tan bien desde los años 40 con el nacimiento del Estado del bienestar.

La próxima semana la Comisión lanzará una nueva etapa del procedimiento por déficit excesivo contra Hungría y Grecia, cuyo Gobierno ya ha anunciado su disposición a cumplir las recomendaciones de Bruselas para evitar una posible multa.

Se espera alcanzar un acuerdo en marzo

En su opinión, será posible alcanzar un acuerdo sobre la reforma antes de la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 22 de marzo. "Creo que los líderes europeos en las próximas semanas harán el esfuerzo necesario", manifestó. "En las cuestiones en discusión no hay ninguna que pueda objetivamente poner un obstáculo insalvable para el acuerdo, y por eso soy optimista", declaró Almunia.

La reforma del Pacto consistirá en sí en una resolución del Consejo Europeo y la reforma de los Reglamentos 1466 y 1467 sobre las fases preventivas y el procedimiento por déficit excesivo, respectivamente. También existen posibilidades para establecer más detalles en un Código de Conducta o en anexos más técnicos, que surgirían más tarde de marzo.

El resultado, dijo Almunia, debe ser un Pacto "más estricto en los buenos momentos del ciclo, más estricto en la evolución sostenible de las finanzas públicas y más flexible en la aplicación de los procedimientos por déficit excesivo".