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La vivienda en alquiler se ha encarecido un 4,2% en un año

El Banco de España asegura que no se aprecian síntomas de desaceleración en el precio de la vivienda

La vivienda en alquiler ha subido el 4,2%, 1,5 puntos porcentuales más que el incremento interanual del Indice de Precios de Consumo (IPC), durante el último año, entre los meses de abril de 2003 y de 2004, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Durante los cuatro primeros meses del presente año, según dicho estudio, las viviendas en alquiler se encarecieron un 1,7%, mientras que los precios de los productos que forman la cesta con la que se calcula la inflación aumentaron un 1,4%. A pesar de ello, el incremento de las rentas inmobiliarias durante el primer trimestre es inferior a los registrados en los mismos periodos de los dos años anteriores, cuando los incrementos fueron del 1,8%, tanto en 2002 como en 2003.

Sólo durante abril pasado, las viviendas en alquiler subieron cuatro décimas, de forma que aportaron una centésima en la inflación mensual, que fue del 1,4%. Desde enero de 2001, los precios de alquileres de inmuebles han aumentado un 12,5%, frente al 9,7% del IPC.

Aumenta el endeudamiento

Precisamente hoy se ha divulgado el último Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, constatando que el endeudamiento del sector privado no financiero sigue aumentando, más acusadamente en el caso de los hogares, y el precio de la vivienda continúa creciendo a tasas elevadas, "sin que se aprecien síntomas de desaceleración".

La deuda de las familias españolas, que ya supera la media de la zona euro, podría frenar su imparable crecimiento, explica, si se dieran una subida significativa de los bajos tipos de interés o del desempleo. Apunta el informe a que una caída de los precios de la vivienda, cuya revalorización ha facilitado el avance de la riqueza neta de los hogares, agravaría su endeudamiento y reduciría el valor de la garantía que poseen las entidades bancarias.

"No obstante, el riesgo para éstas, históricamente, ha provenido de la financiación a empresas constructuras e inmobiliarias -insiste- más que de la financiación a los hogares para adquisición de vivienda". El estudio detalla que el crédito destinado a promotores inmobiliarios empezó a desacelerarse a finales de 2003, mientras que se aceleró el crédito para adquisición de vivienda y se estabilizó el de construcción. No obstante, señala que el crédito destinado a promoción inmobiliaria, de elevada morosidad histórica, mantiene un crecimiento muy superior al del crédito total o de cualquier otro sector de actividad.