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La nieve vacía los colegios

Interior suspende el transporte escolar interurbano en 14 comarcas - La Universidad de Barcelona, la Autónoma, la Politécnica y la de Vic no abren hoy sus campus - 261.000 alumnos abandonaron las escuelas a mediodía

Cataluña se ha levantado esta mañana con la resaca del segundo golpe de frío y nieve que ha traído consigo la ola siberiana, que se ha cebado en el litoral. Al cierre de esta edición el temporal azotaba las comarcas de Girona y se dirigía a Barcelona. La posibilidad de que las bajas temperaturas combinadas con las nevadas crearan placas de hielo en las carreteras motivó que la Generalitat suspendiera el transporte escolar interurbano en 14 comarcas, incluidas las del Gironès y el Barcelonès. El consejero de Interior, Felip Puig, aseguró que habrá "normalidad" en los centros educativos, aunque aclaró que la última palabra sobre si abren hoy la tienen los Ayuntamientos y los directores. Ayer a mediodía, ante la amenaza de nieve, se pidió a los padres que recogieran a sus hijos en los centros antes de la hora. La medida afectó a unos 260.000 alumnos.

El Servicio Catalán de Meteorología pronostica para hoy temperaturas de cero grados centígrados en el litoral y de 10 bajo cero en el interior. La ola de frío podría dejar hasta 10 centímetros de nieve. El mal tiempo se extenderá durante todo el fin de semana y Puig no descartó que se pueda producir otro episodio de nieve en los próximos días.

La Universidad Autónoma, la de Barcelona, la Politécnica y la Vic no abrirán hoy. Las comarcas donde se ha suspendido el servicio de transporte escolar intermunicipal son el Empordà, el Gironès, el Pla de l'Estany, la Selva, el Maresme, el Vallès Oriental y el Occidental, el Barcelonès, el Bages, Osona, la Segarra y posiblemente el Tarragonès. El único incidente de ayer por las nevadas fue precisamente el choque de un autobús escolar en Sant Boi de Lluçanès (Osona), que dejó 18 alumnos heridos.

La primera nevada se vivió con gran expectación en todo el territorio catalán. En la mente de muchos, sobre todo de las autoridades, estaba el recuerdo de la tormenta de hace dos años. Las nevadas caídas durante la noche del miércoles y el amanecer de ayer afectaron sobre todo a las comarcas centrales, aunque se extendieron por todo el territorio, incluida Barcelona. La sierra de Collserola amaneció blanca.

El segundo frente de precipitaciones hizo ayer su aparición un poco más tarde de lo previsto por los meteorólogos, alrededor de las 19.30 horas, por las costas de Girona. Las nevadas comenzaron en las comarcas del Alt y el Baix Empordà, y alcanzaron poblaciones situadas a nivel del mar, como Cadaqués y Roses. A las nueve de la noche las temperaturas no superaban el grado positivo y la sensación de frío era intensa por el viento que soplaba desde primeras horas de la tarde. Se preveía que el frente se extendiera posteriormente a las comarcas del Gironès, el Pla de l'Estany y la Selva.

En Girona, unos 800 abonados de Palafrugell, Calonge y Platja d'Aro se quedaron sin luz a las 20.15 horas por una incidencia en una línea de media tensión, que se desconectó debido a la nieve. Un portavoz de ENDESA informó de que la empresa preveía que la incidencia estuviese solucionada hacia las once de la noche. Al cierre de esta edición, la avería no estaba solucionada. El mismo portavoz recalcó que los problemas de suministro eran leves y nada comparables a los de marzo de 2010, cuando miles de abonados se quedaron sin luz.

La nevada provocó el cierre al tráfico de la carretera C-31 entre las poblaciones de Santa Cristina d'Aro y Palafrugell, la C-65 en Cassà de la Selva y la C-260 en Llagostera. Otras rutas estaban en alerta: Protección Civil pedía precaución por la presencia de nieve o hielo en otras carreteras, como la C-66 entre La Bisbal d'Empordà y Palafrugell.

El Departamento de Enseñanza no recomendó el cierre de los centros escolares, pero colegios de Hostalric, Santa Coloma de Farners, Castell-Platja d'Aro y Palafrugell determinaron que hoy no habrá clase. La Delegación de la Generalitat en Girona no tenía constancia ayer de si otros centros tomarían la misma medida. "Lo decidirán seguramente por la mañana", informó un portavoz. "Aquí no hay ninguna situación excepcional", explicaron fuentes del Consistorio de Olot, donde el frío no era mayor que el de cualquier día de invierno de bajas temperaturas.

El Ayuntamiento difundió, a última hora de la noche, un comunicado en el que anunciaba que en principio los colegios abrirían con normalidad si las condiciones metereológicas no empeoraban. Los operarios municipales arrojaron sobre la calzada 45 toneladas de sal. Ayer, 19.000 escolares barceloneses, la mayoría de centros de la parte alta de la ciudad, regresaron a casa antes de hora por culpa del mal tiempo o en previsión de que empeorara. La mayoría de los padres aceptaron de buen grado recoger antes a los niños, ya que aún están muy frescas en la memoria las imágenes de la nevada de 2010 cuando muchos se quedaron atrapados en sus coches a causa del mal tiempo y el hielo en las carreteras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 2012