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Análisis:ECONOMÍA GLOBAL

Seguros: resistiendo la crisis

Esta semana conocíamos de la mano de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa) las cifras adelantadas de la evolución del sector asegurador durante el año 2011, que muestran el excelente comportamiento agregado del sector asegurador español en el entorno de crisis actual, con un crecimiento agregado de las primas del 4,1%, impulsado sobre todo por los seguros de vida, cuyas primas crecieron un 9,4%. Mientras, las primas de seguros no vida permanecieron estancadas.

Si bajamos un poco más al detalle de las cifras, parece que una parte relevante del ahorro de los ciudadanos se ha desplazado hacia los seguros de ahorro buscando una rentabilidad garantizada y huyendo de las turbulencias de los mercados financieros; de hecho, las primas de seguros de ahorro crecieron un 12%, compensando la caída del 8% registrada en el año anterior. Así, el saldo acumulado en seguros de vida creció un 5% en el año, superando los 154.000 millones de euros y convirtiéndose en la segunda modalidad de ahorro financiero preferida por las familias y hogares españoles, por detrás de los depósitos bancarios y por delante de los fondos de inversión y los planes de pensiones.

Los seguros de automóviles encadenan cuatro años de caídas de las primas

En cambio, la evolución de los seguros no vida viene marcada por el mal comportamiento de los seguros de automóviles, que encadenan cuatro años de caídas de primas, condicionado sin duda por el fuerte descenso de matriculaciones de vehículos nuevos y por la reducción de la prima media, consecuencias a su vez de la crisis y de la situación del mercado laboral.

De igual forma, otros ramos de seguros están sufriendo intensamente la crisis, en especial aquellos ligados a la construcción, al sector industrial o al pequeño comercio.

Por el contrario, en el lado positivo podemos destacar el buen comportamiento de los seguros de hogar y los seguros de salud, que, a pesar de la crisis, durante los últimos años han mantenido tasas de crecimiento positivas.

Sin duda, en el corto plazo la crisis seguirá siendo el principal reto al que se enfrentan las entidades aseguradoras españolas, pero no el único. El sector se encuentra inmerso en el proceso de adaptación a Solvencia II, la nueva normativa que regulará y armonizará la solvencia de las entidades aseguradoras europeas, y que está requiriendo y requerirá exigentes esfuerzos de adaptación a las entidades.

Mientras, en el medio y largo plazo, los retos pendientes del sector asegurador pueden resumirse en:

- Aumentar el nivel de ahorro a largo plazo destinado a la previsión social (jubilación), reducido en comparación con otros países de nuestro entorno.

- Conseguir entidades eficientes de tamaño relevante que puedan competir en el exterior, en un sector tremendamente atomizado, con más de 300 entidades, pero con pocos agentes de peso.

- Adecuar la visibilidad del sector a su importancia en la economía y la sociedad en términos de facturación (6% del PIB), activos gestionados, su papel de estabilizador de la economía y su función social.

Fernando Azpeitia y Enrique Martín son profesores de la Escuela de Finanzas Aplicadas - Grupo Analistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2012